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lunes, 1 de junio de 2020

¿Qué podemos hacer para evitar el acoso escolar?

Este mes os adjunto una presentación que realicé para una conferencia que impartí en un instituto de Educación Secundaria sobre acoso escolar y su prevención. Espero que os pueda ser de utilidad.



domingo, 1 de marzo de 2020

Pautas para ayudar a resolver conflictos entre los hermanos


A continuación, se aportan unas pautas generales para resolver conflictos que hayan sucedido entre los hermanos. Vamos a suponer que, de repente, escucha a sus hijos discutiendo o incluso acaban llegando a las manos. Este es el procedimiento a seguir:

1-Intente separarlos sin decirle nada. No deben darles un guantazo ni un azote a ninguno de los dos. Cada uno se irá a su dormitorio, y en caso de que éste sea compartido, a habitaciones separadas. Esperar cinco minutos a que estén más tranquilos.

2-Una vez pasados los cinco minutos, sentarse todos a hablar. Alguien empezará a hablar. Para evitar disputas por ver quién empieza primero, lanzar una moneda. Uno elegirá cara y otro elegirá cruz. Otra opción sería poner pegatinas en la moneda, donde en la cara A venga el nombre de “Mario” y en la cara B el nombre de “Paula”. Al que le toque, comenzará a explicarse, pero antes de eso recordaremos las dos normas básicas: “Cada uno debe respetar el turno de palabra del otro sin interrumpir”, “No hay que gritar, solo hablar”. Les podemos permitir hacer un dibujo si así se expresan mejor.

3-Debemos intentar ponernos en el lugar de cada uno y entender cómo se han sentido. Algunas frases que pueden servir de ejemplo son las siguientes:

  1. Así que te ha pegado tu herman@. No te gusta que te peguen y te ha sentado mal que te haya pegado, ¿verdad?”.
  2. ¡Vaya! Ese comentario te ha tenido que molestar bastante”.
  3. Entiendo que te gustaría que tu herman@ no te hiciera esas cosas”.
  4. ¿Crees que te hace eso para molestarte?

Estos comentarios son importantes para ayudar a que ellos poco a poco entiendan cómo se siente el otro con las consecuencias de sus actos.

4-En caso de que haya habido un acto de agresión, sea físico o verbal, por un comportamiento que no le gusta del otro hermano, debemos permitir que explique cómo se siente. Es bueno dejar que se exprese con palabras, como alternativa a los insultos y a los puños. Sería bueno disponer de un muñeco con el que el hermano pueda desahogarse: “No hagas daño a tu herman@. Muéstrame tus sentimientos con este muñeco”. Y aquí éste puede pegarle, insultarle, decirle cómo se siente con ella...Permitid que se expresen con libertad siempre y cuando haya respeto, y que cada uno entienda cómo se siente el otro herman@.

5-Ayudadles a encontrar una solución a sus problemas. A cuanta más creativa, mejor. Podemos pactar nuevas normas entre ellos, intentando que sean en positivo (ej: “Pedir permiso para coger cosas de mi herman@”). También podemos ayudarles a llegar a un acuerdo y a resolver sus diferencias. Intentad que dialoguen lo máximo posible, y que al final puedan darse un “abrazo de hermanos”. Es bueno enseñadles que no se resuelve nada con la violencia. Y por supuesto, los padres deben dar ejemplo de esto y no usar la violencia con ellos.

6-Durante el proceso de diálogo, los padres debemos evitar decir o hacer cosas como las siguientes:
  1. Evitar compararlos, tanto para lo bueno como para lo malo. Cada hermano es como es, con sus propias virtudes. No esperes que uno vaya a ser igual que el otro en todos los aspectos positivos. Si ocurre un problema, en vez de decir cosas como “¿Por qué no eres como tu herman@”, “Tu herman@ no hace esas cosas”, es mejor centrarse en describir el problema y tratarlo con él, sin nombrar al otro herman@.
  2. Al igual que no se deben hacer comparaciones negativas, tampoco se deben hacer comparaciones positivas: “Lo haces mejor que tu herman@”. Puede crear sentimientos negativos hacia el otro herman@, que se vean como rivales por el afecto y la atención de sus padres. Todas las comparaciones siempre son odiosas. Simplemente valorad lo que hacen, pero sin hacer comparaciones. Como ya se ha hecho, nadie es igual a otra persona y cada persona tiene sus propias virtudes.
  3. En caso de que sea un conflicto porque uno diga que le han dado más que a él en algo concreto, debemos tener en cuenta que no se trata de dar a los dos hermanos lo mismo, sino la cantidad que cada uno necesite. Ejemplos de quejas son las siguientes: “¡Le has dado más galletas a ella que a mí! ¡Él tiene más paga que yo!”. Acto seguido, le haremos esta pregunta: “¿Necesitas más? ¿Tienes más hambre, necesitas comprar algo...?”. Comentarios de este estilo.
  4. En caso de que haya habido una agresión física o verbal, no debemos centrar la atención exclusivamente en el agresor. En primer lugar, atender al perjudicado. Supongamos que la hermana le ha pegado un mordisco al hermano en la mano. Entonces, nos dirigimos al hermano y le decimos: “¿Te ha mordido tu hermana? A ver, déjame ver tu mano. Vaya, parece que te ha tenido que doler. Voy a ponerte algo de hielo, tu hermana debe aprender a decir las cosas con palabras en vez de morder a otras personas”. Con respecto al agresor, enseñadle la conducta alternativa y, en caso de repetirla, decirle cosas como: “¡Nada de mordiscos! Sabes cómo conseguir lo que quieres sin mordiscos”. Y dejárselo claro también al otro herman@: “Tu herman@ sabe ser amable y pedir las cosas bien o decir las cosas con palabras cuando quiere”. Es bueno que en cada herman@ creemos expectativas positivas hacia el otro.
  5. No dejar que ninguno de los dos vaya de “víctima”, ni tratar a ninguno como una víctima. En lugar de eso, enseñarle a defenderse con palabras. Contextualizarlo según la situación y ayudadle a llevarlo a la práctica. Por ejemplo, supongamos que uno de los dos dice: “¡Papá, no me quiere dejar su muñeco!”. Pues se le enseñan diferentes maneras de pedirlo prestado y negociarlo.
  6. Aceptar las frustraciones de cada herman@. Aunque es cierto que se debe trabajar la tolerancia ante la frustración, también es positivo ponerse en el lugar del otro y entender cómo se siente: “Entiendo que te sientas así, es muy duro”. Y a partir de ahí, dialogar y resolver el conflicto.
Y unos cuantos consejos más:
  1. A cada herman@ se le dedica el tiempo que cada uno necesite. No se trata de dedicarles a cada uno la misma atención, sino aquella que cada cual necesite, sin descuidar a ninguno de los dos. Cada uno tiene sus propias necesidades, y cada uno necesita un trato único y especial para ellos. No pasa nada por decirles: “Espera, estoy ayudando a tu hermana. Cuando termine, me cuentas qué te sucede e intentaré ayudarles”. Deben aprender que todos pueden necesitar su atención, esperar su turno y respetar que el otro necesite ayuda.
  2. Es bueno al principio darles pauta y ayudarles. A medida que vayan creciendo, les diremos: “Ya sois mayores. Estoy seguro de que los dos podéis llegar a un acuerdo y resolver esto”. Llegado este momento, podéis proponerle que escriban en una hoja las posibles soluciones que se le ocurran. Luego deberán acudir a sus padres para exponer las soluciones y ayudarle a elegir la solución más válida para todos. No cuestionar las soluciones, tan solo elegir entre todos la que resulte más adecuada.
  3. Si se pelean en exceso y notáis que prácticamente forma parte de un juego entre los dos, mostrad cómo los padres os sentís con todo esto: “Puede que para vosotros sea un juego, pero nosotros lo pasamos fatal”.
  4. Si es necesario, se puede disponer de un “libro de quejas” en casa, y las quejas serán estudiadas. Pueden ser expresadas con dibujos.

miércoles, 1 de enero de 2020

Pautas generales dirigidas a las familias para trabajar con niños con problemas de conducta e hiperactividad


1-Debemos tener en cuenta que cada niño/a tiene su propia personalidad, con sus virtudes y sus aspectos a mejorar. Valorar a nuestros hijos más por sus cualidades positivas y mostrarles afecto y atención, y dad tiempo a que poco a poco progrese.

2-Cuando vuestro hijo lleve a cabo una conducta positiva, debéis alabarle. Reforzar su conducta con felicitaciones, abrazos y elogios, evitando siempre regalarle objetos materiales.

3-En ningún momento debéis atacar a vuestro hijo. No echadle en cara hechos del pasado ni tampoco insultarle. No emplear respuestas como: “¡Pero si es que estás atontado! ¡Siempre estás igual! ¡Eres un borrico! ¡No tienes remedio!”, etc. En su lugar, intentaremos ayudarle a que piense sobre lo que ha hecho y le explicaremos cuál sería la conducta deseable, intentando siempre hacer un ejercicio de empatía: “Entiendo cómo te sientes, pero no me parece bien lo que acabas de hacer ahora. Creo que deberías...”.

4-Alabar siempre sus progresos y sus esfuerzos. Es importante para lograr que tenga un autoestima positiva y sana.

5-Intentar ayudarle a que entienda las reacciones y comportamientos de los demás, y que entienda por qué un determinado comportamiento suyo no ha sido correcto. Centrarse más en las conductas presentes, no echar en cara hechos del pasado.

6-En casa, debe haber normas de conducta para todos y todas. Es decir, todos los miembros de la familia deben tener normas de conducta. Deben estar formuladas en positivo, ya que la idea es aclarar y explicar cuál es la conducta positiva a llevar a cabo. Acordar con él las sanciones y castigos que recibirá de no cumplirlas, aunque lo ideal es que los castigos se basen en reparar los daños causados y que deba realizar una tarea que le desagrade. Nunca utilizar castigos corporales, y habitualmente castigarle sin algo que le agrada (por ejemplo, quitarle la consola) no suele ayudar mucho. La familia debe mostrarse firme en el cumplimiento de estas normas. Ejemplos de normas en positivo:
  • Habla a tu familia con respecto sin emplear insultos.
  • Termina siempre los deberes antes de salir a jugar.
  • Cuando nos sintamos nerviosos y a punto de enfadarnos, respirar hondo e intentar decir las cosas de manera amable.
  • Recoger siempre los juguetes después de haber terminado de jugar.
  • Ayudar a tus padres cuando te necesiten.
  • Hacer caso a tus padres cuando te llaman y te dan una orden.
  • Etc.
7-Nunca bajar la guardia. No debemos permitirle ninguna falta de respeto ni dejarle pasar ninguna mala conducta. Es importante que haya constancia en las pautas y en la aplicación de las normas.

8-Evitar perder la compostura delante de nuestro hijo. Si os sentís nerviosos, es mejor iros a otro lugar a relajaros y a desahogaros sin que él os pueda ver u oír. Luego, podéis ir a hablar con él con más calma de lo ocurrido. Si él se pone muy nervioso, para evitar que acabéis alterados, lo metéis en su cuarto solo durante unos 5-10 minutos hasta que se calme. Una vez que se haya calmado, retomaréis las conversaciones. Recordad que si nos comportamos de forma agresiva o histérica con ellos, pues tenderán a imitar vuestra conducta. Los padres son el principal reflejo y eje educativo de los niños y niñas.

9-Cuando haya un conflicto en el colegio, nunca sobreprotegerlo. Hablad con todas las personas implicadas, escuchar a todos e intentad ayudar a vuestro hijo a resolver lo sucedido y a asumir las consecuencias de sus actos.

10-Para reducir cualquier síntoma de nerviosismo, es importante proporcionarle un ambiente relajado, estructurado y predecible. Debe tener un horario de actividades y tareas, que siempre sepa lo que se va a hacer en cada momento. Las rutinas que citamos también se refieren a las horas de estudio, tiempo para dedicar al ocio, etc.

sábado, 1 de junio de 2019

Cómo trabajar la empatía hacia sus padres y madres en niños y niñas que tienen rabietas

En relación con la entrada publicada el mes pasado sobre cómo reaccionar ante las rabietas que puedan llegar a tener los niños y niñas de educación infantil, vamos a intentar que los niños y niñas se den cuenta de las consecuencias de sus actos y del efecto que tiene su conducta en sus seres queridos.  El objetivo es trabajar la empatía, para que intenten comprender cómo se sienten los padres y madres cuando sus hijos se enfadan o presentan una conducta inadecuada. Para ello, vamos a representar diferentes situaciones en las cuales el psicopedagogo interpretará a un niño pequeño. Los niños y niñas tienen que actuar como mis padres. Estas serán las situaciones planteadas:

1-Hoy para comer los padres han cocinado fabes con almejas. Al niño le gustan y prefiere comer helado de chocolate. Empieza una fuerte rabieta, y tenemos que explicarles cómo tienen que actuar ante esta rabieta, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan. La idea es:
  • Abrazar a su hijo y calmarlo, si se pone a pegar intentar pararle las manos.
  • Decirle algo así como "entiendo que te guste el helado de chocolate, ¡a mí me encanta!, y lo comeremos, pero antes tenemos que comer esto porque si no tendrás luego hambre. Si te comes esto, luego nos vamos tú y yo a tomar un helado".
  • Ayudarle a comer las fabes con almejas, dándoselas poco a poco con un poco de pan. Por cada trozo que se coma, alabar al niño: "¡Muy bien! qué ricas, ¿eh? ¿a qué no es para tanto?". Dadle un fuerte beso cuando termine de comer.
2-El niño desea ir a jugar al parque porque está aburrido en casa. Se le dice que no es posible ahora porque papá y mamá están muy ocupados. El niño comienza una rabieta, se echa a llorar y a patalear. Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Intentar abrazarlo, pero me pongo muy nervioso. Así que los padres se van a un lado y dejan al niño solo. Poco a poco el niño se va calmando. Es la técnica de "tiempo muerto". Decidle claramente: "Hasta que no te calmes y dejes de llorar, no vamos a hablar contigo".
  • Luego, se intentará razonar con él: "Entendemos que quieras ir a jugar al parque, te aburres y allí hay muchas cosas chulas para jugar, y también otros niños y niñas. Pero ahora mamá y papá están trabajando y no pueden llevarte, ni los abuelos. Si esperas una hora, vamos luego al parque. Juega mientras con tus juguetes. Te prometemos que te llevaremos luego e incluso merendaremos esas galletas que tanto te gustan".
  • Dad un abrazo al niño y un beso.
3-El abuelo ha venido de visita. El niño quiere estar con él y jugar. El abuelo tiene que irse con papá a hacer unos recados. El niño quiere irse con él, pero tiene que quedarse a ayudar a mamá con la comida. El niño comienza a llorar y a enfadarse. Hasta comienza a tirar sus juguetes hacia sus padres ¿Qué hacer? Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Así que los padres se van a un lado y dejan al niño solo. Poco a poco el niño se va calmando. Es la técnica de "tiempo muerto". Decidle claramente: "Hasta que no te calmes y dejes de llorar, no vamos a hablar contigo".
  • Luego, se intentará razonar con él: "Sabemos que quieres mucho a tu abuelo, pero ahora tiene que salir a hacer tareas que son aburridas. Y yo te necesito a ti para que me ayudes. ¿Por qué no le preparas algo especial a tu abuelo para cuando regrese? Seguro que se pone muy contento y juega mucho contigo esta tarde". El niño se calma.
  • Añadir también lo siguiente: "Entendemos que te enfades por no poder jugar ahora con tu abuelo, ya que es lo que deseas ahora, pero hay que saber esperar. Eso sí, no nos parece bien que tires cosas por ese motivo, ya que nos haces daño y nos ponemos tristes".
4-Hoy hemos ido de visita a casa del primo Ismael. Tiene algunos juguetes muy chulos. El niño ha visto un coche de bomberos que ha llamado su atención. Quiere jugar con él, pero el primo quiere que juguemos con sus muñecos de acción. No lo acepta, y coge los muñecos y los lanza contra la pared, uno de ellos rompiéndolo. Ismael se pone a llorar y avisa a sus padres de lo que acaba de hacer su primo. Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Está muy agresivo, intentar calmarlo llevándolo a una habitación solo. Le diremos lo siguiente: "Estás muy nervioso, debes relajarte. Hasta que no te relajes, no hablamos contigo".
  • Una vez pasado el tiempo, hablaremos con él. Debemos decirle lo siguiente: "El coche de bomberos es muy chulo, pero tu primo quería jugar con sus muñecos de acción contigo porque le hacía mucha ilusión. Luego iba a jugar contigo con el coche de bomberos. No está bien enfadarse así con una persona que te ha invitado a jugar y tratar así a sus juguetes. ¿Te gustaría que tu primo entrase y rompiese tus muñecos de los minions? ¿o tu camiseta del Cádiz?".
  • Cuando se arrepienta y acepte jugar luego con su primo, le diremos: "No te has portado bien con tu primo, así que nos gustaría que le pidieras perdón por enfadarte y tirar sus muñecos de acción". En cuanto lo haga, le daremos un abrazo para alabar su conducta y reforzarla.
5-Nuestro hijo hoy no quiere ir al colegio. Dice que se aburre mucho en clase, y que los niños no suelen jugar con él. No quiere levantarse de la cama. Dice que le dejemos en paz. Se tapa la cabeza para que le dejemos en paz. Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Le diremos lo siguiente: "¿No quieres ir al colegio? Es una pena, dejarás de aprender muchas cosas por no ir al colegio y la gente va a pensar que eres tonto.", "¿Esos niños se meten contigo? ¿se lo has dicho a la maestra?".
  • Seguimos: "Entendemos que pueda no gustarte el colegio porque preferirías quedarte aquí jugando, pero allí harás muchas cosas divertidas que no podrás hacer en casa y aquí te aburrirás de jugar siempre con lo mismo. Todos hemos ido al colegio para aprender, tus papás no podrían trabajar ahora ni comprarte juguetes de no ser por haber ido al colegio".
  • Si ahora el inconveniente son los amigos: "Podemos hablar con la maestra para que te ayude a jugar con otros niños, seguro que al final te lo pasas bien, pero no puedes estar huyendo del colegio porque pensarán que eres un vago y un cobarde, además de no aprender y ser menos listo que los demás".
  • Si al final se levanta y se viste, le daremos un abrazo y le felicitaremos por la decisión que has tomado: "Hoy te estás portando como un niño grande. Estás creciendo, ¡muy bien!".
6-El niño está pintando un dibujo. Le decimos que dentro de 10 minutos vamos a cenar, y que debe ir parando lo que esté haciendo en este momento. Nuestro hijo no hace caso, y decidimos volver dentro de cinco minutos. Todavía sigue pintando. Le recordamos que dentro de 5 minutos vamos a comer, y sigue igual. Le decimos que tiene que ir dejando de pintar y que luego terminará. No quiere dejar de dibujar y nos empuja. Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Le diremos lo siguiente: "No hemos dicho que no puedas seguir ya dibujando nunca, tan solo vamos a parar un momento para comer y reponer fuerzas. Seguro que después de comer, tienes más energía y te salen mejores dibujos".
  • Seguimos (depende de como transcurra todo): "Podemos luego pintar los dos juntos si quieres, hacer un dibujo chulo entre los dos. Pero eso sí, me ha sentado muy mal que me hayas empujado. Me gustaría que antes me pidieras perdón".
  • Si al final se arrepiente, pide perdón y acepta ir a comer, se le dará un abrazo y un beso.
Otros:

f) Molesto a mamá y papá debe actuar, no hago caso y sigo.
h) He sido malo en el colegio. Le tiré del pelo a una niña y le saqué la lengua a la seño.
i) No quiero hacer la tarea, odio el colegio.

Posteriormente, les pediremos que ellos solos representen todas estas situaciones. Si da tiempo, les daremos unos muñecos para que vuelvan a representar una historia delante mía usando dichos muñecos. Y si todavía hay tiempo, pues haremos una técnica de relajación.

viernes, 1 de febrero de 2019

Orientaciones para crear normas en positivo


Algo fundamental que tiene que tener una norma o límite para que surta efecto es que sea formulado en positivo. Muchas veces, los adultos nos pasamos el día diciéndoles a los niños todo lo que no deben hacer: No grites, no saltes, si no haces esto te castigo sin salir, etc. El formular los límites así tiene varios inconvenientes:
  1. Indicamos al niño/a lo que no debe hacer, pero no le decimos lo que esperamos de él, que es lo que realmente le ayudará a autorregular su conducta y a realizar lo que se le pide.
  2. Damos un tono autoritario y negativo al límite, lo que puede generar en el niño/a sentimientos de rebeldía hacia el mismo.
  3. El niño/a no realizará la conducta por miedo al castigo y/o a la reprimenda, pero no se orienta a la autorregulación y a la conducta adecuada.
Expondremos los siguientes ejemplos de normas redactadas en positivo:

NORMAS EN NEGATIVO
NORMAS EN POSITIVO
  • ¡Si no te comes todo, no ves la televisión!
  • No grites.
  • No corras.
  • No saltes en el sofá.
  • No pegar a otros niños en el parque.
  • Corre, que en cuanto termines de comer te vas a ver la "peli".
  • Habla en un tono bajo que te oigo mejor.
  • Camina despacio.
  • Permanece sentado mientras ves la película.
  • Baja al parque para jugar con tus amigos y divertirte, pero si os pegáis y os enfadáis es que ya no te lo estás pasando bien, y por tanto nos subiremos a casa.

En el primer ejemplo, el niño/a está pensando que se va a quedar sin ver el programa y esto le va a generar frustración e ira, y va a demorar la realización de la conducta por la oposición inicial hacia el límite, generando protestas. En el segundo caso, el niño/a, ante la expectativa positiva de ver la televisión, realizará cuanto antes la conducta.

Como actividad, pediremos que escriban estos límites en positivo.
  1. Acostarse a las 21:00.
  2. No pegarse en el patio.
  3. No subir a casa del vecino si no ha hecho los deberes.
  4. No jugar a la consola si no ha estudiado.
  5. No ver la televisión cuando merienda.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Orientaciones para la comunicación entre padres e hijos adolescentes III: Negociación de normas

En conexión con las entradas publicadas en los dos meses anteriores, os aporto unas pautas para trabajar la negociación de normas en la familia. Partiendo de un caso real para lo cual voy a emplear seudónimos, reflejo cómo se podría intervenir en un caso de este estilo.


Para realizar esto, nos sentaremos en el salón los tres juntos, si acaso en compañía del perrito. Se les propondrá lo siguiente:

"A raíz de la información que me disteis en la entrevista, he podido comprobar que tenéis muchas dificultades para convivir las dos juntas y formar un equipo dentro de la casa, así como para poneros de acuerdo. También he visto que tenéis dificultades para entenderos, es decir, que una entienda cómo se siente la otra y su punto de vista y viceversa. Además, veo que necesitáis aprender a dialogar sin perder los nervios y terminar recurriendo a las discusiones e insultos.

La finalidad de esta primera sesión es la de intentar analizar aquellos hechos que perjudican vuestras relaciones, e intentar negociar una serie de normas de convivencia y de comportamiento para las dos. Es decir, que tanto madre como hija deben cumplir las normas que acuerden y las dos deben asumir las consecuencias en caso de no cumplirlas. Yo he detectado algunos temas a tratar, pero también vosotras debéis aportar otros que contempléis necesarios. Esto que estamos haciendo puede durar entre una ó dos sesiones, dependiendo de cómo transcurra todo y de cómo nos encontremos. Pero antes que nada, reflexionamos algunas cuestiones, las cuales debéis de responder las DOS a cada una de ellas:
  1. Para vosotras, ¿cómo sería una relación madre-hija ideal?
  2. ¿Cuál debería ser el comportamiento de una madre con su hija?
  3. ¿Cuál debería ser el comportamiento de una hija con su madre?
  4. Para que una convivencia funcione bien, independientemente de cómo se lleven las personas, ¿cuáles deberían ser las principales reglas o hábitos a cumplir?
  5. ¿Qué pensáis que haría falta en esta casa para que fueseis felices cada una de vosotras?
  6. Sonia, ¿podrías decirle a tu madre cómo te gustaría que se comportara contigo y cómo te gustaría que fuese vuestra relación?
  7. Juana, ¿podrías decirle a tu hija cómo te gustaría que se comportara contigo y cómo te gustaría que fuese vuestra relación?
  8. Sonia, ¿cuáles son las mejores cualidades que consideras que tiene tu madre?
  9. Juana, ¿cuáles son las mejores cualidades que consideras que tiene tu hija?
  10. Sonia, ¿qué es lo que mejor suele hacer tu madre?
  11. Juana, ¿qué es lo que mejor suele hacer tu hija?
  12. Sonia, ¿en qué ocasiones tu madre te ha ayudado?
  13. Juana, ¿en qué ocasiones tu hija te ha ayudado?
  14. Sonia, ¿qué cambiarías de la forma de ser de tu madre, tanto contigo como en nivel general?
  15. Juana, ¿qué cambiarías de la forma de ser de tu hija, tanto contigo como en nivel general?
  16. Sonia, ¿estás dispuestas a colaborar para que vuestra actual relación mejore de forma positiva, o prefieres interrumpir el proceso?
  17. Juana, ¿estás dispuestas a colaborar para que vuestra actual relación mejore de forma positiva, o prefieres interrumpir el proceso?
  18. Sonia, ¿qué estarías dispuesta a hacer para mejorar la relación?
  19. Juana, ¿estás dispuestas a colaborar para que vuestra actual relación mejore de forma positiva, o prefieres interrumpir el proceso?
"Bien, el objetivo de estas preguntas era generar un punto de partida con el objetivo de que, estando las dos juntas, dialogarais acerca de vuestra relación y poder determinar si las dos estabais motivadas para participar en este proceso y queríais hacerlo. Si no había implicación por parte de las dos, no tenía sentido comenzar esto porque no serviría de mucho".

Los temas que he podido extraer que son interesantes para debatir son los siguientes:
  1. Tareas de la casa, incluyendo recados.
  2. Horario de salidas con las amigas.
  3. Estudios.
  4. Uso del teléfono móvil.
"Si os parece bien, comenzamos a trabajar con estos temas. Si no, podéis sugerir otros y los debatiremos. Mi función aquí es ayudaros a dialogar entre vosotras, así como guiar el debate. Iremos tema a tema trabajando. Vamos a intentar ir por turnos. Si tenéis algo que decir, esperad vuestro turno. Procurad no interrumpir a la otra persona, tenéis que acostumbraros a escuchar y luego opinar de forma educada. Si no estáis de acuerdo con la opinión de la otra persona, podéis explicar por qué pero sin faltar el respeto"

Es importante procurar que haya respeto entre las dos, y que no se interrumpan. Si alguien no está de acuerdo con el punto de vista aportado por la otra persona, pues está en su derecho a expresarlo, pero siempre desde el respeto. Nunca se utilizarán respuestas negativas como los insultos, ataques personales, recordar hechos del pasado, etc. Mientras hablan, se debe procurar enseñarles formas adecuadas para comunicarse y expresar discrepancias de forma asertiva:

"Luego, a la hora de opinar o discrepar de lo que dice la otra persona, tenéis que evitar perder los nervios y recurrir a los gritos e insultos. Podéis intentar decir expresiones como las siguientes: "Entiendo lo que dices, pero no estoy de acuerdo contigo. En mi opinión, creo que...", "Siento decirte que no comparto lo que dices. A mí me parece, personalmente, que...". Es así como hay que dialogar, evitando los gritos, insultos y perder los nervios. Si os sentís mal, podéis pedir permiso para levantaros y respirar hondo en otra habitación, beber un vaso de agua, y cuando estéis mejor, pues retomamos el diálogo".

1-Tareas de la casa, incluyendo recados.
  • Juana, me gustaría que me indicaras las virtudes y los problemas de Sonia a la hora de participar en el cuidado de la casa y en aquellos recados que sean vitales para que la convivencia familiar prospere. (Aquí la madre comienza a describir su punto de vista, intentaré que Sonia no haga interrupciones)
  • Sonia, me gustaría saber si estás de acuerdo con lo que tu madre ha dicho. Si no es así, justifica tu respuesta, pero siempre siendo educada y respetuosa. Puedes dar tu opinión personal. (Sonia da su punto de vista sobre lo que ha dicho su madre. Se intentará recordarle que debe guardar respeto, y su madre deberá dar ejemplo y hacer lo mismo. Si la madre no cumple esta regla, menos lo hará su hija).
  • Esto es orientativo, dependerá de lo expuesto por madre e hija durante el debate: Bien, a raíz de lo expuesto, creo que tendríais que acordar ambas comprometeros en todas las tareas de la casa. Estáis conviviendo juntas, las dos solas. No tenéis a nadie más. Juana trabaja siempre a diario y no puede ocuparse de todo. Sonia ahora mismo su único deber es estudiar, pero tiene más tiempo libre que Juana. Sonia a veces ha intentado hacer algunas tareas, como sacar al perro o alguna vez ir a hacer algún mandado, y aunque pueda no haberlo hecho bien, el esfuerzo debe ser valorado, pero no es suficiente. Lo justo es que haya un reparto de tareas diarias. Vamos a hacer una tabla:

LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO

Tareas de Juana












Tareas de Sonia












"Debe ser un reparto coherente. ¿Sabes hacer todas estas tareas, Sonia? Si no es así, Juana debe enseñarle. Sonia, debes tener en cuenta que ya no eres una niña. Tienes casi 16 años, y dentro de poco serás mayor de edad, así que tienes que pensar en que poco a poco debes aprender a ocuparte de nuevas responsabilidades, trabajando en equipo con otras personas. Hoy es tu madre, en un futuro puede ser una amiga con la que compartas piso, o incluso una parejita. Si ahora lo aprendes, cuando seas más mayor te verás más capaz de hacerlo. Si algún día no puedes, debes justificarlo, y a cambio debes hacer alguna tarea más por tu madre a lo largo de la semana para compensarlo. Y esta norma es aplicable también para Juana, es lo justo porque las dos estáis implicadas en este proyecto". (Esto lo sacaré yo, como una forma de ayudarles, para enseñar a la madre de que se puede ser flexible en el sentido de que, si la norma no se puede cumplir, hay que escuchar a la otra persona y llegar a un acuerdo). "Es bueno que escuches a tu hija cuando no cumpla una tarea, por si está justificado. Si es así, entonces debe comprometerse a hacer una tarea por ti a lo largo de la semana. Si no es así, se tomarán consecuencias".

Ahora es el momento de pactar las consecuencias. De entrada, una de ellas es la que se ha dicho de tener que recuperar la tarea no realizada. ¿Qué otra consecuencia puede haber? IMPORTANTE: Juana no debe pasar del tema y terminar haciendo por ella la tarea. Si ocurre esto siempre, al final ella se acomodará y no hará nada, porque sabe que al final se lo harán por ella y no habrá consecuencia.

2-Horario de salida con las amigas
  • "Sonia, como cualquier persona, necesita tener su tiempo y espacio para estar con sus amigos y amigas. Me gustaría que propusieras el horario que te gustaría tener y cuál es tu situación actual" (Dejar que hable, y que Juana no la interrumpa).
  • "Juana, me gustaría saber por qué a tu hija no le dejas que se recoja a la misma hora que todas sus amigas". (Debe justificar su postura, y Sonia no debe interrumpirle, ni tampoco debe faltarle el respeto).
  • (Esta parte estará condicionada por las respuestas de las anteriores). "Sonia, ¿qué podrías hacer tú para ganarte la confianza de tu madre para que te deje quedarte hasta esa hora? ¿qué podrías ofrecer?" (Si vemos que se bloquea, pedirle sugerencias a Juana). ¿Crees que podrías cogerle ahora el teléfono a tu madre cuando te llamase, y así evitar que reaccione mal?".
  • Ahora, Juana, tú también sales con tus amigas, ¿no? ¿A qué hora normalmente te recoges? ¿Qué diferencia hay con respecto a tu hija? ¿A qué te comprometes para dar ejemplo a tu hija? (Que ella reflexione, y si no, pedirle a Sonia que aporte una idea).
  • ¿Qué consecuencias vamos a pactar para cada uno de no cumplir esta norma?
3-Estudios

"Bueno, las dos me habéis contado vuestra versión de lo sucedido con el colegio. La situación actual es que Sonia no ha renovado todavía su DNI, está pendiente de hacerlo, y que no se ha matriculado en el colegio."
  • "Sonia, ¿por qué se ha dado esta situación?" (Permitirle que hable y se explique, que justifique por qué no acudió a renovar el DNI en las fechas en las que su madre le había pedido cita para ello. Procurar que Juana no le interrumpa).
  • "Juana, ¿estás de acuerdo con el punto de vista de Sonia? ¿cuál es el tuyo?" (Permitirle que hable y se explique. Procurar que Sonia no le interrumpa).
  • "Sonia, ¿qué opinas de lo que ha dicho tu madre?" (Permitirle que hable y se explique. Procurar que Juana no le interrumpa).
  • "Sonia, me gustaría que nos explicases qué deseas estudiar y por qué, con todos los detalles necesarios. Es decir, quiero que nos cuentes cuáles son tus planes de futuro" (Permitirle que hable y se explique. Procurar que Juana no le interrumpa).
  • "Juana, ahora me gustaría que nos explicases qué opinas de los argumentos facilitados por Sonia". (Permitirle que hable y se explique. Procurar que Sonia no le interrumpa).
  • "Sonia, ¿estás de acuerdo con lo que dice tu madre? ¿te gustan sus alternativas o propuestas? Justifica tu respuesta." (Permitirle que hable y se explique. Procurar que Juana no le interrumpa).
  • "Sonia, como persona de 16 años que eres, ya tienes que ir acostumbrándote a tomar tus propias decisiones de cara a tu futuro. Si esos son tus planes para el futuro, pues de acuerdo. Debes hacer lo que creas que te conviene y te vaya a gustar. Si en un futuro te arrepientes o sientes que te has equivocado de decisión, por cualquier motivo, pues no te preocupes, son cosas que pasan. Pero ahora, a cambio de escoger ese camino, debes comprometerte en esforzarte por lograr terminarlo satisfactoriamente. ¿Qué te propones para ello?" (Permitirle que hable y se explique. Procurar que Juana no le interrumpa).
  • Juana, Sonia debe aprender a tomar sus propias decisiones y a seguir su camino para lograrlas. Ella debe asumir sus propias responsabilidades, aunque siempre tú puedes aportarle consejo y sugerencias. Bien, a cambio de que Sonia pueda hacer esto, ¿qué le propondrías hacer? ¿qué le exigirías? (Se anotan las ideas). ¿Y las consecuencias de no cumplir con esta conducta? (Por ejemplo, puede pedir que estudie durante dos horas diarias, y que deba traer casi todo aprobado en la primera evaluación. Son ideas, pero deben salir de Juana). ¿Y a cambio de cumplir, qué recibirá a cambio? (Es algo que hay que negociar, pero debe ser algo realista y que le provoque mucho interés) Es decir, ¿a qué se compromete tu madre si tú cumples?
  • ¿Qué consecuencias vamos a pactar para cada uno de no cumplir esta norma?
4-Uso del teléfono móvil
  • Sonia, ¿normalmente qué sueles hacer con el móvil a diario? Es decir, ¿qué tipo de actividades haces con él?
  • Además de usar el teléfono móvil, ¿qué aficiones tienes? ¿qué sueles hacer a lo largo del día? (Es para ver cómo el móvil influye en su vida)
  • Juana, ¿estás de acuerdo con todo lo expresado por Sonia? ¿Qué opinas sobre el uso que hace del móvil?
  • Sonia, ¿estás de acuerdo con lo que dice tu madre? (Que se exprese, pero controlar que no falte el respeto)
  • Sonia, ¿hay alguna actividad que tu madre haga en exceso también, y consideras que ésta no sea adecuada?
  • ¿Creéis entonces que estas actividades distraen en exceso a la otra persona, y que afectan a su rendimiento diario? ¿Qué le sugeriríais a esa persona?
  • Juana, ¿qué uso preferirías que Sonia hiciera del móvil? ¿Y tú, Sonia de la actividad que has citado de tu madre? (Acordaremos unas normas de uso o disfrute de esa actividad. Indicaremos el horario en que se realizará, y las consecuencias de no cumplirlo.)
  • ¿Qué consecuencias vamos a pactar para cada uno de no cumplir esta norma?
Importante explicarlo: Se debe controlar que las normas se cumplan. Se debe reparar el daño causado, es decir, si no realiza las tareas domésticas que le corresponden, debe hacer a cambio una tarea de la otra persona a lo largo de la semana si ésto está justificado. Si vemos que durante una semana hay muchos incumplimientos, se le dará un primer aviso. Si a la siguiente semana todo sigue igual, entonces se aplicarán las consecuencias pactadas.

"Con esta dinámica, hemos trabajado lo siguiente: La escucha activa, la empatía, el uso del diálogo para hablar...con una forma de evitar tener que utilizar los gritos e insultos a la hora de conversar sobre temas que os preocupan".

Para finalizar, algunas cuestiones:
  1. ¿Estáis conformes con las normas y consecuencias que habéis planteado?
  2. ¿Cómo os habéis sentido durante todo este proceso de trabajo que hemos seguido?
  3. ¿Estáis dispuestas a seguir trabajando la mejora de las relaciones y la convivencia entre las dos a partir de nuevas actividades en las próximas sesiones? ¿Os entusiasma la idea?

domingo, 1 de noviembre de 2015

Análisis crítico sobre la ponencia: "La calidad y la mejora educativa desde una perspectiva inclusiva", de Pilar Arnáiz.

El día 19 de octubre de 2015, en las Jornadas de Información del Programa de Doctorado en Educación de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), la Dra. Pilar Arnáiz, de la Universidad de Murcia, asistió para impartir una ponencia sobre la calidad y la mejora educativa desde una perspectiva inclusiva. Las principales ideas que nos aportó fueron las siguientes (aunque he añadido algunas anotaciones para completar la información):


  • Las investigaciones realizadas durante los años 60 y 70 del siglo pasado confirmaron que los resultados que estaban aportando las reformas curriculares no eran tan positivos como se esperaban, por lo que se decidió hacer un cambio. Fue el origen del sistema de “integración educativa”.
  • Hay situaciones de exclusión social y educativa que conlleva que ciertos alumnos y alumnas puedan acabar condenados al fracaso escolar dentro de nuestro sistema educativo: Situaciones de pobreza, explotación, dificultades académicas, o incluso la situación económica del país tampoco favorece en ayudarles demasiado. Todo esto tiene una repercusión significativa en los resultados de las políticas de nuestro sistema educativo.
  • A nivel europeo, la medida de fracaso escolar es de un 14%, y en España, Portugal y Malta es de un 31'2%. Resulta un poco ambiguo este concepto de “fracaso escolar”, porque si están fracasando los alumnos y alumnas, también puede estar fracasando el propio sistema.
  • Estudios anglosajones realizados en los años 90 del siglo pasado confirmaban que el sistema de “integración educativa” no estaba consiguiendo los resultados esperados, por lo que se decidió apostar por un cambio. Fue el origen del concepto de “inclusión”, aprobado por la UNESCO en la Declaración de Salamanca, en 1994.
  • Debemos luchar contra las estructuras políticas, económicas, sociales, religiosas, culturales, educativas...presentes en la sociedad y en los sistemas educativos, y que producen exclusión. La finalidad es lograr atender todas las necesidades del alumnado y así mejorar su situación educativa.
  • Para promover procesos educativos a nivel inclusivo y atender la diversidad de necesidades educativas del alumnado, debemos transformar los centros educativos, pensando en la “mejora de la eficacia escolar”. Consiste en promover procesos de cambio profundos (organizativos, curriculares y metodológicos), en el seno de las instituciones educativas. Una educación para todos y todas.
  • El cambio debe centrarse en la escuela, propuestos por la comunidad educativa del centro educativo a partir de sus ideas, donde todos y todas estén implicados en su puesta en marcha. Plantear propuestas y soluciones enfocados a la mejora y atención de las necesidades de todos y todas y no medidas que sean pensadas para casos particulares. Resulta interesante el ejemplo del colegio cuya entrada ha sido bloqueada por una avalancha de nieve, y el quitanieves está quitando con su pala toda la nieve. Un niño que está en silla de ruedas le pregunta por qué no quita la nieve de la rampa, y éste le dice que debe esperar a que termine con las escaleras, ya que el resto de sus compañeros/as lo están esperando. El niño le sugiere que, si empieza por la rampa, por ella podrán subir todos y todas, mientras que por las escaleras él no podría subir.
  • Antes de iniciar una transformación en el centro educativo, debemos revisar cuál es la cultura escolar que predomina en nuestro centro educativo. Sus creencias y métodos de trabajo habituales pueden mostrarnos si el centro educativo está abierto o no al cambio, si es que dichos cambios pueden suponer una “revolución”. Se debe conseguir el compromiso de todos y todas para aspirar al cambio y saber hacia dónde vamos, promoviendo la formación permanente del profesorado y de todos los miembros de la comunidad educativa que se impliquen, y asumiendo los nuevos roles que debemos ejercer dentro de esa transformación que hemos realizado de los métodos de trabajo en nuestro centro educativo.
  • El liderazgo de la dirección es fundamental. Si no hay una dirección colegiada, participativa y pedagógica, es muy difícil llevar a cabo una transformación del centro educativo. Si el director o directora del centro educativo no se apoya en nadie, no delega responsabilidades, no fomenta la participación del profesorado, no fomenta la participación del profesorado, no fomenta la implicación de toda la comunidad educativa (incluyendo al alumnado, al cual a veces no se le da voz, posiblemente porque se le subestima y pensamos siempre en planificar proyectos para ellos, pero sin ellos), no comunica con claridad el proyecto de centro ni apoya ni lidera los procesos de mejora, o ni siquiera difunde las actuaciones que se tienen pensadas llevar a cabo...Difícilmente podremos obtener resultados, y el equipo directivo estará aislado.
  • Es importante contar con apoyo externo que permita asesorarnos, formarnos y ayudarnos en el desarrollo de nuestros proyectos educativos. Se sugiere formar parte de una red de apoyo intracentros o intercentros, donde se desarrollen políticas educativas comunes. Si queremos llevar a cabo una innovación en el centro educativo, podemos revisar prácticas educativas que se estén llevando a cabo en otros centros que formen parte de la red, e inspirarnos, solicitarles consejos, compartir ideas y propuestas, etc.
  • Necesitamos una buena cobertura político-económica para poder llevar a la práctica todos los proyectos, sobre todo la segunda parte. Cuando se aprobó la Ley Orgánica General 1/1990, de 3 de octubre, del Sistema Educativo (LOGSE), supuso una revolución en las prácticas educativas y en todas las políticas educativas a nivel general, pero sus resultados no fueron positivos porque faltó cobertura económica, y por ello hubo una considerable disociación entre teoría y práctica.
  • El profesorado debe formarse y capacitarse para responder ante aulas cada vez más diversas. Debemos intentar sacarle partido a todos los recursos posibles para poder satisfacer las necesidades e intereses del alumnado, y desarrollar las competencias clave (anteriormente conocidas como “competencias básicas”). Entre ellos, destacamos las posibilidades de las tecnologías de la comunicación y la información (TIC), las cuales pueden promover diferentes actividades a las que estábamos acostumbrados a hacer en las aulas. El profesorado debe conocerlas y aprender a usarlas, tanto a nivel de usuario como didáctico, ya que su alumnado puede decirse que es “nativo digital” en ese sentido.
  • Una “buena práctica” es aquella que promueve acciones que impliquen maneras de superar los obstáculos a la participación y al aprendizaje presentes en los sistemas escolar y que se convierten en importantes obstáculos para muchos estudiantes.
  • El sistema educativo español, en materia de “Atención a la Diversidad”, ha promovido medidas segregacionistas entre las “medidas educativas extraordinarias”, ya que obligan a sacar al alumnado con necesidades educativas fuera de las aulas, homogeneizando los grupos, quedándose solamente en el aula aquellos que pueden seguir la metodología planteada por el profesorado.
  • Para poder abordar los cambios que son necesarios, éstos deben ser planificados. Debemos, en primer lugar, realizar una evaluación inicial donde diagnostiquemos las necesidades de la comunidad educativa y del contexto educativo (incluyendo el centro educativo), planteemos una serie de objetivos a corto, medio y a largo plazo, unas propuestas concretas con una serie de recursos necesarios (humanos, materiales y espaciales), y un sistema de evaluación que permita recoger información sobre los progresos de los proyectos planificados. Deben ser cambios educativos que permitan mejorar los resultados de los estudiantes y fortalecer la capacidad de la escuela para gestionar el cambio. El grupo de investigación de la ponente diseñó un instrumento, el ACADI, con el objetivo de ayudar al profesorado a realizar una auto-evaluación de sus prácticas docentes con vistas a saber qué deben mejorar para desarrollar buenas prácticas inclusivas.
  • Una escuela inclusiva es aquella que se sumerge en continuos procedimientos de reflexión, para analizar sus prácticas e identificar y minimizar las barreras existentes en la institución respecto al aprendizaje y a la participación del alumnado, con el propósito de mejorar y desarrollar una educación de calidad para todos y todas.
  • La educación inclusiva nos invita a asumir la tarea investigadora desde una cultura ética responsable, sostenible y comprometida con el desarrollo de aquella investigación que soporta conocimientos, contribuyendo a la justicia y a la equidad. Nos invita a reflexionar las siguientes preguntas: ¿Qué voy a aportar? ¿para qué hago la Tesis Doctoral? ¿por qué estamos investigando?
A raíz de estas ideas claves, expongo algunas conclusiones personales. De entrada, debo admitir que me he sentido muy afortunado por el hecho de que la ponencia inaugural del Programa de Doctorado en Educación de la UNED haya sido este año dedicada a la educación inclusiva, puesto que es mi temática de investigación, más siendo una ponente que ha tenido una larga trayectoria en materia de investigación sobre educación inclusiva, y que además anteriormente fue maestra y directora de escuela, lo que hace que sus aportaciones estén más fundamentadas, al poder basarse en su experiencia docente.

Siempre he apoyado la instauración de políticas educativas basadas en los principios de la educación inclusiva, con el objetivo de promover que todo el alumnado pueda participar en los diferentes procesos de enseñanza-aprendizaje organizados en las aulas, dentro de un currículum común, donde ningún alumno o alumna sea segregado de este proceso debido a sus características y necesidades. Todas las personas presentamos diferentes necesidades educativas y siempre acompañado de potencialidades. Podemos tener una necesidad educativa en cualquier momento de nuestra vida. Hoy en día, se apuesta por el concepto de “diversidad funcional”, que quiere decir que hay personas que realizan tareas cotidianas de una manera diferente a las que estamos acostumbrados a ver, como por ejemplo las personas con discapacidad visual, que requieren de ayudas técnicas para poder desplazarse en el entorno (guía vidente, bastón, perro-guía, etc.), pero el hecho de ser discapacitado no le impide poder desplazarse a través del entorno. Simplemente requiere de una serie de apoyos que le permiten poder desplazarse por el entorno como cualquier otra persona. Estas personas pueden tener necesidades educativas dentro de un centro educativo determinado, al igual que una persona que no presente ninguna discapacidad ni trastorno determinado, a primera vista. Un estudiante puede tener dificultades para entender las matemáticas cuando llega a una etapa avanzada, y ya entonces tendría una necesidad educativa, o unos alumnos pueden aburrirse en clase porque la metodología de enseñanza-aprendizaje propuesta por el profesorado no les resulta muy estimulante. Todos estos podríamos introducirlos dentro del concepto de “diversidad funcional”, porque pueden realizar las mismas tareas y aprender, pero de una forma diferente a la que estamos habituados. Para permitir que una persona pueda ser educada en igualdad de oportunidades, debemos suprimir todas aquellas barreras que impiden la participación y el aprendizaje de todas las personas.

No va a ser mi intención definir la educación inclusiva y explicar las características del modelo ni su historia, ni las diferencias entre la escuela integradora ni la escuela inclusiva, sino de tratar de responder a algunas de las cuestiones formuladas por la ponente, las cuales pueden permitir establecer unos cimientos teórico-prácticos elementales para iniciar el cambio educativo, enfocado a la mejora de las prácticas educativas desde una perspectiva inclusiva, que es la principal intención de la ponencia.
  1. El artículo 27 de la Constitución Española analiza el derecho que tenemos todas las personas a la educación, por lo que si una persona es sacada de su aula para recibir una serie de apoyos, es como si estuviéramos excluyendo a una persona para ser educada en igualdad de oportunidades, pensando en el desarrollo de sus competencias clave para que puedan alcanzar todas sus metas. Aplicando estas medidas segregacionistas conlleva a que demos al alumnado una imagen inadecuada de la diversidad, arriesgándonos a que consideren la diversidad como algo que hay que modificar y combatir, porque solamente podría dificultar el desarrollo de las personas y de la sociedad. La tendencia a homogeneizar los grupos-clases supone un punto de vista de la educación desfasado, cuando los tiempos de la sociedad industrial durante el siglo pasado, que puede conllevar a perjudicar al desarrollo de valores como el respeto, la tolerancia y la empatía, a la vez que discriminar a ciertas personas debido a sus características. Esta reflexión podría ser un punto de partida a tener en cuenta.
  2. Para poder implantar un cambio educativo a nivel inclusivo, se requiere, en primer lugar, respaldo político y económico. En primer lugar, debe existir un consenso entre todos los partidos políticos que forman parte del Congreso de Diputados para diseñar, entre todos y todas, una ley educativa común que pueda durar en el tiempo, para así poder conseguir resultados a corto, medio y largo plazo. El hecho de que la ley educativa sea modificada o derogada cuando llega un nuevo partido político al poder, provoca el caos, el desánimo, la incertidumbre y la interrupción de las diferentes medidas educativas planteadas. Luego, debe analizarse con profundidad el concepto de “inclusión”. Se menciona este concepto en las recientes legislaciones educativas, pero siguen recogiéndose medidas segregacionistas propias del enfoque de integración educativa: Adaptaciones curriculares, agrupamientos flexibles, apoyos individualizados en aulas externas, programas de mejora del aprendizaje y del rendimiento (con estructura similar a los antiguos programas de diversificación curricular, etc.). Si hablamos de “inclusión”, no debemos incluir medidas que conlleven a homogeneizar grupos o sacar a estudiantes fuera de sus aulas ordinarias para recibir una atención individualizada, porque entonces estaríamos excluyendo al alumnado de poder estudiar junto a sus compañeros/as de clase y poder participar de los mismos aprendizajes que ellos y ellas. Este respaldo político es importante para poder oficializar y respaldar las prácticas inclusivas que pretendamos promover. Se recomienda contar con el asesoramiento de diferentes grupos sociales que aporten sus ideas para diseñar las leyes educativas (no solamente el profesorado, sino también las familias, alumnado y cualquier persona en general), además de analizar las publicaciones científicas y divulgativas que diferentes personas han realizado sobre educación inclusiva y buenas prácticas inclusivas, y contar con el asesoramiento de investigadores en la temática. De nada sirve investigar si luego las políticas educativas no recogen los descubrimientos y propuestas realizadas, porque entonces sería un derroche en dinero y tiempo, además de una gran frustración para todas las personas que investigan en esta área.
  3. Acto seguido, si implantamos medidas educativas, deben tener un respaldo económico que permita obtener todos los recursos necesarios. No es necesario hacer una macro-inversión económica para poder diseñar escuelas inclusivas, sino de saber gestionar los recursos económicos de los que disponemos. Muchas de las metodologías que recogen los principios de la educación inclusiva, como los del aprendizaje dialógico (grupos interactivos, tertulias dialógicas, bibliotecas tutorizadas, etc.) o el aprendizaje cooperativo, básicamente requieren modificaciones a nivel organizativo y de implicación por parte del profesorado, y el apoyo de determinados voluntarios o profesionales que ya se encuentren dentro del centro educativo. Luego, adaptar recursos para que puedan ser percibidos por todo el alumnado según su estilo de aprendizaje y modalidad sensorial dominante, solo requiere de orientaciones dirigidas al profesorado para diseñarlos, ya que las mencionadas TIC facilitan mucho la tarea de búsqueda y elaboración de recursos, gracias a la base de recursos que podemos encontrar en la red, además de numeroso “software libre” con el que podemos diseñar dichos recursos. Básicamente la inversión debe estar centrada en la adquisición de ayudas técnicas, eliminación de barreras arquitectónicas, contratación de profesorado de apoyo y especialistas (volviendo a instaurar oficialmente la tasa de reposición del 100% y la normativa que obliga a cubrir las bajas y vacantes a partir de los diez días en que surge ésta), formación del profesorado, familias y otras personas que intervengan en la educación de las personas; y adquisición de determinados recursos didácticos especiales que no puedan ser diseñados por el profesorado, además de asegurarnos de que todas las personas puedan tener derecho a acceder a becas y ayudas, con el objetivo de que nadie se quede excluido a nivel educativo.
  4. Para promover un cambio a nivel institucional dentro de los centros educativos, es importante conseguir, en primer lugar, la implicación de todo el profesorado. Aunque el centro educativo disponga de una cultura escolar que abarque una forma de trabajar determinada, éstas siempre pueden evolucionar con el debido asesoramiento y formación. Antes de emprender proyectos inclusivos, conviene orientar y formar al profesorado debidamente, contando con los expertos necesarios, recibiendo cursos de formación por parte de los centros de profesorado y de innovación educativa, formando parte de redes intracentros e intercentros de apoyo, y ayudándoles a programar las diferentes actuaciones. Conviene dedicarle a esta fase el tiempo necesario, sin prisas pero sin pausas, y cuando ya se encuentren todos listos, prepararnos para la acción. Los diferentes expertos pueden ayudar al centro educativo a realizar una evaluación inicial donde participase toda la comunidad educativa aportando información, para así triangular posteriormente toda ésta y obtener una serie de conclusiones fidedignas a la realidad del centro educativo. Estaría bien diseñar y difundir instrumentos que orienten al profesorado para realizar la evaluación de centro desde la perspectiva de la educación inclusiva.
  5. Aunque el profesorado tiene un rol importante en la transformación del centro educativo, conviene que tengamos en cuenta la participación del resto de miembros de la comunidad educativa: Familias, alumnado, personal de administración y servicios, voluntarios, trabajadores de diferentes instituciones (asociaciones sin ánimo de lucro, fundaciones, ONGs, ayuntamiento, etc.), estudiantes de grados de educación en prácticas, etc. Todos ellos conocen mejor que nadie sus propias necesidades e interesantes, y pueden participar para construir un centro educativo que permita satisfacer todas sus necesidades e intereses, es decir, la escuela de sus “sueños”. Todos pueden participar en la organización y gestión del centro educativo (por ejemplo, en comisiones gestoras, formadas por grupos mixtos) y en las actividades de enseñanza-aprendizaje planteadas (como los grupos interactivos y restantes actividades mencionadas antes, las conocidas como “actuaciones de éxito” que recogen los principios del aprendizaje dialógico). La inclusión social y educativa tiene que ver con permitir todas las posibilidades posibles que permitan que todas las personas puedan participar en la sociedad, incluyendo en su propia escuela.
  6. Con respecto a las TIC, en la actualidad está generalizado el uso de estos recursos tanto como herramienta de trabajo como recurso didáctico. No vamos a describir las posibilidades de las TIC, pero sí recomendar que, entre las actividades formativas, se orienten sobre actividades prácticas para promover procesos inclusivos gracias al aprovechamiento significativo de las TIC, no solo como recurso motivador, sino para promover actividades cooperativas, de investigación y desarrollo de proyectos, gracias a la información a la que podemos acceder gracias a ella.
Y aprovechando que en esta Jornada de Información principalmente se habló de la Tesis Doctoral, ¿cómo una tesis doctoral puede ayudar a conseguir todo esto?:
  1. No hacer un estudio pensando solamente en obtener la titulación o en realizar publicaciones para acumular méritos con el objetivo de ascender de categoría, o incluso desarrollar una investigación tomándoselo como un trámite para conseguir la titulación y acceder a puestos de trabajo concretos. Aunque suene muy lógico, hay diferentes investigaciones cuya calidad permita cuestionar su verdadera intención.
  2. Si investigamos, aunque sea para realizar la Tesis Doctoral, debe ser con el objetivo de ampliar el conocimiento científico que disponemos sobre la materia en cuestión. De nada sirve malgastar tiempo, dinero y esfuerzo en realizar una investigación si ésta no está enfocada a, en el caso del ámbito educativo, probar nuevas metodología de enseñanza-aprendizaje, valorar la influencia de una nueva variable en los resultados educativos del alumnado, diseñar nuevas políticas educativas, probar recursos didácticos innovadores, etc. En mi caso, mi intención es ayudar a los centros educativos a realizar una evaluación de centro más significativa con instrumentos completos y fundamentados, elaborados a partir de los materiales hechos por otros autores y fundamentado en los estudios de investigación realizados hasta la fecha sobre educación inclusiva. Y, tras realizar la evaluación, asesorarles en la implantación de prácticas inclusivas siguiendo la metodología de la “investigación-acción”.

domingo, 1 de febrero de 2015

Index for Inclusion (2009)

Esta revisión la hice hace años, pero aún sigue vigente. Os la comparto, sobre el índice de inclusión desarrollado por Mel Ainscow, profesor de la Universidad de Manchester, y Tony Booth, allá por 2001:

  1. ¿Qué es el índice de inclusión de Mel Ainscow y Tony Booth?

Representa un conjunto de materiales diseñados para apoyar a las escuelas en el proceso de avanzar hacia una educación inclusiva. Tiene como objetivo construir comunidades escolares colaborativas que promuevan en todo el alumnado altos niveles de logro. El material aportado anima a los docentes y otros profesionales de los centros educativos a compartir y construir nuevas iniciativas, partiendo de sus concepciones, y ayudándoles a valorar con detalle las posibilidades reales que existen en sus centros educativos para aumentar el aprendizaje y la participación de todos sus alumnos. El índice debe ser adaptado y cambiado de acuerdo con las circunstancias, siempre que se mantenga el objetivo de desarrollar una escuela inclusiva.

Cuando hablamos de inclusión, no nos referimos solamente al acceso del alumnado con discapacidad a los centros ordinarios, sino con eliminar o minimizar las barreras que limitan el aprendizaje y la participación de todo el alumnado. Se deben de tener en cuenta las diferencias del alumnado para que no presenten problemas en el proceso de enseñanza-aprendizaje que elaboremos. Por ejemplo, hay grupos sociales con diferentes normas, valores, creencias, comportamientos, ...que pueden no tenerse en cuenta en la cultura escolar, limitando su participación o incluso, sin querer, conducirles a la discriminación. Se trata de investigarlas y enfocar el proceso de manera que ellos puedan compartir sus creencias con las nuestras, y tanto unas como otras deben respetarse. Por ejemplo, si existe una cultura que piense que la homosexualidad es un crimen, propio del diablo, debe respetar a aquellos que no piensen así y que decidan ser homosexuales porque les gusten las personas de su mismo sexo.

Las dimensiones que propone el Índice en relación con sus materiales son las siguientes:

-         Crear culturas inclusivas: creación de una comunidad escolar segura, acogedora, colaboradora y estimulante, en la que cada uno es valorado, lo cual es la base fundamental primordial para que todo el alumnado tenga mayores niveles de logro. Se refiere al desarrollo de valores inclusivos, compartidos por todo el personal del centro educativo, los alumnos, los miembros del Consejo Escolar y las familias, que se transmitan a todos los nuevos miembros de la comunidad escolar. Estos principios guiarán las decisiones que se concretan en las políticas escolares de cada centro educativo y en su quehacer diario, para apoyar el aprendizaje de todos a través de un proceso continuo de innovación y desarrollo del centro educativo.
-         Elaboración de políticas inclusivas: asegurar que la inclusión sea el centro del desarrollo del centro educativo, influyendo en todas las políticas, para que mejore el aprendizaje y la participación de todo el alumnado. Para ello, cualquier actividad que aumente la capacidad de un centro educativo para dar respuesta a la diversidad del alumnado, es bienvenida.
-         Desarrollo de prácticas inclusivas: éstas deben reflejar la cultura y las políticas inclusivas del centro educativo, aseguran que promuevan la participación de todo el alumnado y tengan en cuenta el conocimiento y la experiencia adquiridos por los alumnos fuera del centro educativo. Se debe de organizar el proceso y el personal moviliza recursos del centro educativo y de las instituciones de la comunidad para mantener el aprendizaje activo de todos.

Dentro de cada dimensión aparecen una serie de indicadores con una serie de preguntas orientativas a responder, investigar, y cuyas respuestas dará lugar a la reflexión sobre dicho indicador. Deben  tomar notas de los aspectos que surgen y, cuando sea apropiado, sugerir preguntas nuevas Los indicadores representan una declaración de “aspiraciones” con las que se compara la situación existente en la escuela a fin de establecer determinadas prioridades de desarrollo. Una parte esencial del uso del índice es el intercambio de información acerca de lo que se sabe sobre el actual funcionamiento del centro educativo con el fin de identificar las barreras que existen al aprendizaje y la participación dentro de ella. Aquello que funcione bien dentro de esto, en vez de dejarlas correr, se debe de intentar que funcionen aún mejor.

  1. ¿Cuál es la metodología de trabajo que propone?

Constituye un proceso de autoevaluación de los centros educativos en relación con las tres dimensiones descritas en la anterior pregunta. Las fases de la metodología de este proceso son las siguientes, repartidos por temporalización y duración:

INICIACIÓN DEL PROCESO  DEL “ÍNDICE” (MEDIO TRIMESTRE)

  1. Constitución de un grupo de coordinación del proceso, el cual trabaja junto con el personal del centro educativo, los miembros del consejo escolar, el alumnado y las familias en el análisis de todos los aspectos del centro educativo, identificando las barreras existentes para el aprendizaje y la participación, y definiendo las prioridades tanto para las fases de desarrollo y mantenimiento como para el seguimiento de los avances. Este grupo se familiariza e informa sobre los materiales y el proceso del Índice, y se compromete a realizar el proceso con todo el personal del centro, las familias, el alumnado y los miembros de las instituciones de la comunidad. El director y todos aquellos miembros experimentados deben involucrarse desde el principio y planificar el trabajo con el Índice, de tal manera que coincida con el ciclo de la planificación escolar, iniciando el trabajo. Es fundamental que también el profesorado de pedagogía terapéutica colabore. Este grupo de coordinación debe ser inclusivo, es decir, participativo, que todos colaboren en la toma de decisiones, compartan sus puntos de vista, que se tenga en cuenta la opinión de todos, que se aprenda y reflexione entre todos para mejorar el proceso, etc. Podemos incluir a alguien externo al centro educativo (eso sí, que conozca muy bien su funcionamiento) para que sea un apoyo, que dé su punto de vista crítico, ayudar a detallar la investigación a realizar en el centro educativo y en recoplar puntos de vista de cada uno, etc. Sería deseable elaborar el cuestionario en colaboración con los miembros de la asociación de padres, en aquellos casos donde no existan Consejo Escolares, lo cual puede ayudar, a su vez, a la organización de grupos específicos de consulta a las familias.

  1. El centro educativo en sí debe sensibilizarse con respecto al índice, es decir, despertar sentimientos, que se pongan en el lugar de las personas con necesidades educativas especiales, y comprendan lo importante que es tanto para ellos como para nosotros (por ejemplo, en cuanto a aprendizaje) que desarrollemos un sistema de inclusión educativa dentro del centro educativo y partiendo de esos indicadores. Deben ser informados de los objetivos del índice antes de tomar cualquier decisión específica de planificación. Un método para ayudar a que se familiaricen con los indicadores puede ser el que escriban cada indicador en una tarjeta y luego todas las tarjetas las distribuyan en cuatro montones en función de cómo sienten que el indicar en cuestión refleja lo que sucede en el aula. Opcionalmente, pueden presentar un informe considerando qué aporta el uso de los indicadores y las preguntas para explorar el conocimiento previo sobre las culturas, las políticas y las prácticas dentro del centro educativo.

  1. Tenemos que explorar las concepciones del grupo, ya que sobre de lo que se conoce, de ahí se apoya el Índice y se parte para investigar. Tenemos que intentar reflexionar sobre aquello que, en nuestro centro educativo, está impidiendo el aprendizaje y la participación del alumnado. Tenemos que prepararles para usar los indicadores y las preguntas que van a realizar en el centro educativo a sus miembros, que sepan cómo aplicarlos dentro del centro educativo y analizarlos de manera que cumplamos con los objetivos, y también cabe recordar que son lo suficientemente flexibles como para que se adapten a la gran variedad de opiniones de éstos, siempre y cuando se asuman los objetivos centrales de este proceso, y se les anima a utilizar todos los recursos, materiales y humanos, que estén infra-utilizados, ya que pueden ayudar, organizándose, para mejorar el aprendizaje y la participación del alumnado. Deben prepararse para trabajar con otros grupos, con miembros con los que hasta el momento no han trabajado y por ello decidir organizarse, coordinarse, o incluso dentro de grupos formados en seminarios y aprovechar ese proceso para recoger más información para la reflexión.

EXPLORACIÓN Y ANÁLISIS DE LA ESCUELA (UN TRIMESTRE)

Se trata de ir investigando en el centro, aplicando los indicadores a los diversos miembros del centro educativo.

  1. Exploración del conocimiento del personal y de los miembros del consejo escolar. Tenemos que hacerles ver que su respuesta no va a ser tomada luego como represalía en el caso de que sea “negativa”. Su opinión es importante y debe ser respetada, aunque sea contraria a la cultura escolar del centro educativo. Toda opinión diversa sirve para hacernos reflexionar, ir hacia el debate en relación con el desarrollo de una inclusión educativa (si atendemos y fomentamos la diversidad como un valor, no podemos luego ir discriminando las respuestas solamente por ser de un punto de vista diferente al esperado). Tenemos que tener en cuenta que los indicadores tenemos que adaptarlos a cada sujeto, aparte de, a ser posible, adaptarlo para aquellos que tengan dificultades con el idioma.

  1. Explorar el conocimiento del alumnado. Con éstos resulta muy adecuado trbajar los cuestionarios mediante discusión en grupo, o introduciéndolo dentro del currículum, por ejemplo, en trabajos de “búsqueda de información” o cuando se trabajen en clase los temas transversales.

  1. Explorar el conocimiento de las familias y de los miembros de la localidad. Tanto a estos como a los anteriores, tenemos que exigirles sinceridad, recordarles que no existe ninguna respuesta “verdadera” o “bonita”. Muchos tienden a responder aquello que, legalmente, estaría bien y en teoría se hace por el hecho de ser su centro educativo, pero tenemos que lograr que respondan su opinión personal, la verdad de lo que ocurre o ellos piensan.

  1. Decisión de las prioridades a desarrollar a raíz de las respuestas recogidas a raíz de los métodos utilizados para recoger información. Algunos ejemplos de prioridades son: desarrollar estrategias a través del currículum para mejorar la autoestima de los estudiante, introducir actividades de desarrollo profesional del personal del centro educativo, desarrollar formas de fomentar el aprendizaje cooperativo entre alumnos, etc. Es decir, son tareas, funciones, objetivos que nos marcamos prioritarios para desarrollar en nuestro centro educativo para que pueda ser lo más inclusivo posible, que se trabaje mejor con la diversidad del alumnado y éstos puedan participar satisfactoriamente.


ELABORACIÓN DE UN PLAN DE DESARROLLO DE LA ESCUELA CON UNA ORIENTACIÓN INCLUSIVA (MEDIO TRIMESTRE)

  1. Revisar el plan de desarrollo del centro educativo tras el trabajo realizado con el Índice. Por ello, se introduce el índice en el proceso de planificación de la escuela, contrastando dicho plan con los resultados obtenidos en el Índice, sacando conclusiones sobre qué debe de modificarse para mejorar la próxima vez.

  1. Introducción de las prioridades que hubieran sido acordadas con el personal de la escuela al final de la anterior etapa, en el plan de desarrollo de la escuela. Es decir, estos son los cambios a realizar a raíz de aquellos objetivos prioritarios que nos hemos marcado para hacer más inclusivo el centro educativo. Es lo que tenemos que mejorar, y modificamos nuestro plan de desarrollo y comprobamos cómo evoluciona el centro a raíz de esos cambios. Los cambios han de apoyarse a través de la motivación del trabajo colaborador, una buena comunicación y el fomento de un compromiso general para hacer que los centros sean más inclusivos para el profesorado y el alumnado.

IMPLEMENTACIÓN DE LOS ASPECTOS SUSCEPTIBLES DE DESARROLLO (CONTINUO)

1.      Poner en práctica las prioridades que nos hemos marcado, a raíz de una serie de tareas, actividades, actuaciones.

2.      Las actividades para el desarrollo pueden requerir investigaciones continuas dentro del centro, por lo que se convierte en una forma de investigación-acción. El desarrollo de las actividades debe ser continuo.

3.      Registro del progreso, es decir, vamos observando, con diversos instrumentos de recogida de datos, los avances que vamos viendo en relación con las modificaciones que hicimos.

REVISIÓN DEL PROCESO SEGUIDO CON EL ÍNDICE (CONTINUO)

Revisan el progreso general de los cambios identificados como prioridades en la etapa 2 y puestos en práctica en la etapa 4. Se debe considerar también cualquier progreso más amplio en la creación de culturas inclusivas, desarrollo de políticas inclusivas y mejoramiento de prácticas inclusivas como parte de la revisión del uso del Índice en el apoyo al desarrollo de la escuela.

1.      Evaluación de los cambios: ¿qué han aportado? ¿se han conseguido esas prioridades? ¿hemos conseguido que sea más inclusivo el centro educativo, más participativo, más justo?
2.      Revisión del trabajo realizado con el índice.
3.       Continuación del proceso del índice.

Es necesario completar adecuadamente las tres primeras etapas antes de que termine el curso escolar para que se puedan introducir las prioridades en el plan de desarrollo de la escuela (hacia la inclusión educativa, la evolución del centro educativo para conseguir los propósitos marcados de atención a la diversidad) del curso siguiente. La cuarta y quinta etapa se llevarán a cabo cuando se comience el plan anual de centro. La etapa cuarta implica poner en práctica todas las prioridades del plan de desarrollo de la escuela, incluyendo aquellas identificadas a través de los materiales del Índice. En la etapa quinta, se revisa el progreso y se hacen modificaciones en el proceso de utilización del Índice en la escuela. Los materiales del Índice se utilizan para analizar lo que se ha logrado y para identificar nuevas prioridades para el siguiente año escolar. Al mismo tiempo que se procede con el análisis de la cultura, las políticas y prácticas de la escuela, pueden surgir oportunidades de cambio en el ámbito de la inclusión que no se habían detectado anteriormente. Finalmente, debe conseguirse el objetivo de que se realicen prácticas inclusivas en el centro educativo.


3.  ¿Qué posibilidades de aplicación se te ocurren en nuestro contexto educativo?

Resumiento lo llevado hecho hasta el momento, tenemos que el Índice es una serie de materiales para que, una vez aplicados, podamos ver qué necesitamos para alcanzar la inclusión educativa. Para comenzar este proceso investigador, primero tenemos que reunirnos todos y formar un grupo de cooperación, profundizar sobre el Índice, aplicar una serie de cuestionarios y diversas técnicas para recoger datos respondiendo a las dimensiones y preguntas del Índice para que, tras analizarlas, saquemos una serie de conclusiones, unas prioridades, para realizar modificaciones en nuestros planes de actuacíón dentro del centro educativo, ponerlos en prácticas y estar continuamente evaluando esos cambios, registrando el proceso llevado a cabo.

Respondiendo a la pregunta planteada, tengamos en cuenta que uno de los aspectos fundamentales dentro de la organización del centro escolar es la realización de una evaluación de centro.  Cuando hablamos de evaluar en un centro, consiste en recoger información sobre un tópico determinado para emitir a continuación una valoración sobre dicha información, en donde analizamos los resultados sobre la eficiencia que ha tenido un centro educativo en cuanto al tratamiento de un tópico determinado (por ejemplo: ¿cómo vamos en cuanto a disciplina dentro del centro educativo? ¿es satisfactoria o no?) y según los resultados, llegamos a una conclusión en donde acabamos tomando una decisión final sobre cómo ha funcionado dicho tópico en el centro educativo. Es una ayuda para saber cómo va funcionando nuestro centro educativo, ver si estamos cumpliendo nuestros objetivos en diversos aspectos esenciales (la coordinación entre los miembros del centro educativo, la disciplina, atención a la diversidad, la participación de los padres, la actitud de los alumnos ante la escuela, la convivencia en el centro, etc) y así, si vemos que el centro presenta carencia en alguno de estos aspectos, pues nos permite reflexionar sobre cómo poder mejorar dicho aspecto, pensar en medidas a aplicar para mejorar los resultados en dicho aspecto y ver los resultados que se producen.

En relación con lo que estamos trabajando, bien esto puede parecerse a una forma de evaluar nuestro centro. El Índice presenta una serie de indicadores que podemos evaluar en nuestro centro, sobre características que pensamos que debería de tener un centro educativo en relación con la inclusión educativa, recogiendo aspectos como la participación, la coordinación, la atención a la diversidad, ...esenciales dentro de un centro educativo. Si las evaluamos y vemos que los resultados no son del todo positivos o los que son positivos pueden mejorarse, pues sacamos conclusiones, realizamos propuestas para modificar los planes de actuación. En este caso, se hace a lo largo del curso. Se hace un seguimiento continuo, y la recogida de datos es fundamental, utilizando diversos instrumentos, como por ejemplo pueden ser los propios cuestionarios que aquí se utilizan. Normalmente cada año se evalúa un aspecto, ya que evaluar todo es prácticamente imposible, no da tiempo para poder observar tantas cosas, y se acabaría realizando una evaluación bastante superficial y pobre, que no recogería la pura realidad. Un año el aspecto puede ser ese, el de la “inclusión” (por llamarlo de una manera), y aplicar este Índice dentro del procedimiento que suelen llevar a cabo para la evaluación de centro.

Los pasos a seguir no son muy diferentes a los aquí propuestos, así que no lo veo mal: debate en grupo sobre la evaluación a realizar y el qué fijarse exactamente, reflexión sobre la ayuda externa (que no supervisión) a recibir, criterios de interpretación de los datos que obtengamos, seguimiento del proceso de evaluación (en este caso, incluyendo también tras la aplicación de dichas prioridades tras modificar el plan de desarrollo del centro educativo) de manera continua, técnicas e instrumentos a utilizar, modo de organizar la recogida de datos (temporalización, incluyendo los momentos en los que se hará cada paso del proceso evaluativo), ...Y con todo, se sacan conclusiones, se realiza un debate sobre qué aspectos deben seguir mejorarse, qué podrían aplicar, nuevas medidas, etc, y se elabora un informe que recoja todo, tanto el proceso llevado a cabo como el producto y las propuestas de mejora para el futuro. Prácticamente esto es lo que se ha hecho al aplicar el Índice, con lo cual se demuestra que tiene posibilidades de ser aplicado. Es un buen procedimiento para diagnosticar y posteriormente evaluar, ya que ambos conceptos van unidos, como bien estamos aprendiendo en la asignatura de Diagnóstico en educación, y es fácil de emplear, no tira a lo ficticio, es accesible a todos y pueden compartirse los resultados entre todos. Toda evaluación supone avanzar, avanzar en este caso hacia la inclusión educativa, con una serie de propuestas de solución.

Siguiendo con estas reflexiones en relación con que si es posible o no llevarse a cabo esto, actualmente para recoger datos tenemos unos potentes sistemas informáticos que pueden ayudar a recoger información, tanto cuestionarios con ítems similares a los tipo tests como respuestas para las que puedan expandirse un poco más. De hecho, aquí en nuestra facultad, hay asignaturas que emplean un sistema de evaluación colaborativa a través del sistema LAMS, en donde cada uno puede responder a unas preguntas, las cuales se quedan registradas, y a la vez compararse con las de otras personas (una vez ya respondidas, claro está), con alguna posibilidad de feedback, y contando con un foro en donde puede realizar trabajo cooperativo o intercambio de opiniones entre otros sujetos. Todas las respuestas de todos los sujetos que han participado quedan registradas. Bien este programa puede instalarse en una página web del centro educativo, y que todos accedan o bien desde el propio centro (por ejemplo, que en la hora de tutoría lectiva que tengan los alumnos de educación secundaria con su tutor correspondiente, se vayan al aula de informática a realizar este cuestionario) o desde su propia casa, accediendo con una clave personal.

Y en relación con la inclusión, existen muchas razones para que todo aquello que desea difundir el Índice, en relación con la ideología de la escuela inclusiva, pueda llevarse a cabo. Aparte del aprendizaje de valores, un tema que siempre ha sido debatido (no hace mucho salimos de un conflicto relacionado con la asignatura de educación para la ciudadanía, en relación con la enseñanza de valores en relación con ciertos temas de la sociedad), yéndonos a temas transversales, el fomentar una cultura de paz basada en el respeto y valoración de las diferencias se hace totalmente necesario en esta sociedad, así que es imprescindible que evaluémos estos aspectos en nuestros centros educativos, y este Índice lo posibilita, puesto que la atención a la diversidad, el educarse en la diversidad, es un pilar básico de la escuela inclusiva. Los alumnos convivirán con muchas personas con diferentes necesidades, y en el caso de los centros andaluces, cada vez se incrementa más el número de alumnos matriculados pertenecientes a otras culturas. ¿Están bien atendidos? ¿se les discrimina debido a las diferencias con la cultura escolar de nuestro centro educativo? Es algo que apareció en una de las declaraciones comentadas en la actividad anterior, y tenemos que saber observar, contando con la opinión sincera de estos alumnos (si tienen problemas con el idioma, hay que adaptarlo) o con testigos, sobre la inclusión de los alumnos inmigrantes, y este Índice recoge indicadores relacionados con este aspecto, aparte de las técnicas de recogida, con lo cual aumenta más las posibilidades de aplicarlo en nuestro contexto educativo.

Otra posibilidad de aplicarlo es que, actualmente, en nuestros centros educativos abunda el sistema de integración escolar, que últimamente tira demasiado a la segregación, ya que los alumnos son sacados de su aula ordinaria para ser atendidos en un aula específica, resultando un tanto discriminativo. ¿Cómo se sienten estos alumnos? ¿evolucionan satisfactoriamente? ¿cómo anda su autoestima, su autoconcepto y motivaciones? Son indicadores que han salido en este Índice, y si se les acaba segregando de sus compañeros, puede dificultar su participación en la comunidad educativa, que participe en las actividades que realizan sus compañeros, lo cual puede desmotivarse, sentirse discriminado, impedido para hacer dichas actividades. Tenemos que medirlo con los indicadores y, entre las prioridades, marcar que tenemos que aumentar esos aspectos en los alumnos y evitar la discriminación, y tomar medidas, empezando al menos por pasarse más horas dentro del aula ordinaria y consensuar una manera de que, si es necesario que trabaje ciertos aspectos (por ejemplo, el idioma en un aula de A.T.A.L), que sea en horario extraescolar, y ver si así, al estar más tiempo con sus compañeros, su autoestima aumenta. Esto puede ser aplicable también si ese alumno se encuentra aparte trabajando con una A.C.I, por mucho que se encuentre dentro de su aula, porque es como si no estuviera. Según los resultados de este Índice, se forman medidas para modificar en el plan de desarrollo.

Estos indicadores sirven para evaluar si, de verdad, los alumnos piensan que se cumplen sus derechos educativos en relación con el Informe Warnock, el cual hemos estudiado en la asignatura. Ideas como que ningún niño será considerado ineducable, la educación es un bien al que todos tienen derecho, que no existen dos grupos de alumnos, que las prestaciones educativas son para complementar y no para alternar lo que se esté llevando a cabo, si el profesorado se encuentra capacitado, etc. Todo esto afecta negativamente a los alumnos y, en general, a la idea de inclusión educativa, si no se cumple. Y aquí conectamos con que si ciertamente la atención que reciben estos sujetos es adecuada, si se adaptan a sus necesidades e intereses, a su punto de partida, o si la labor que ejercen es tan inadecuada que incluso los padres no han tenido más remedio que llevarlo a un centro de educación especial. Aquí lo conecto con el texto del niño con Síndrome de Down llamado Jorge, el cual sus padres no tuvieron más remedio que llevarlo a un centro de educación especial para que avanzase, a pesar de sus ganas de aprender. Todo esto era debido a que el profesorado tenía dificultades para atender sus necesidades e interesantes o simplemente tuvo dificultades para llevar a la práctica la información que tenían debido a la poca preparación recibida para enfrentarse a estas situaciones. Por ello, con este Índice podemos evaluar cómo se sienten los docentes, los propios alumnos, ...en relación con la atención a sus necesidades, si se ven preparados para ello, si tienen dificultades, si piensan que perjudica al resto de compañero y que disminuye el rendimiento, si tiene miedo a trabajar colaborativamente con otros docentes (por ejemplo, que haya otro docente con él en su propia clase) y sobretodo con los padres, si no sabe cómo atender a todos a la vez, etc, y según los resultados, elaborar una política inclusiva con una serie de prácticas, recursos, que puedan llevarla a efecto (por ejemplo, usar las T.I.C, por ejemplo, una webquest) e incluirlo en el plan de desarrollo.

Ya a modo de sugerencia, incluiría en estos indicadores preguntas sobre si necesitan una mayor formación, pensando si podemos pedir ayuda a sindicatos o a las propias universidades, sobre cómo orientar nuestra cultura, planes, a una perspectiva inclusiva, cómo crear una escuela para todos. Un estudio muy interesante es el que ha hecho Pilar Arnáiz, de la Universidad de Murcia, de la cual hemos estudiado un texto suyo en este bloque, en donde plantea los cambios a realizar para llevar un enfoque inclusivo en vista de las limitaciones que presenta el enfoque integrador. No quiere decir que el enfoque integrador fuese un fracaso. Todo lo contrario. En su momento fue un gran avance, ya que pasamos de la exclusión total a un intento de integrar a esos alumnos en los centros ordinarios, dentro de su comunidad, pero tiene sus carencias.

Afectan esos cambios al currículum, a la organización estructural, a la filosofía, ...Y en general son modificaciones que se hacen en la filosofía del aula, las reglas y normas dentro del funcionamiento del aula (incluyendo la convivencia), cómo hacer una instrucción acorde a las necesidades del alumnado, la recepción de apoyos dentro de su aula ordinaria (sin ser sacado a otra), apoyos para el profesorado, enseñanza interactiva y constructivista, estrategias y decisiones a tomar por el profesorado para que se formen unas prácticas inclusivas satisfactorias, ...Si los indicadores nos hacen ver que los docentes carecen de estrategias, que están desorientados, ...Tal vez, a la hora de realizar modificaciones, les incita a reflexionar y a formarse más, y leer las nuevas investigaciones sobre educación realizadas, por ejemplo, por las Universidades, en documentos como el de Pilar Arnáiz. Termino esta reflexión con la siguiente cita de esta autora de su texto sobre los dilemas y desafíos de la educación inclusiva, en relación con esto: “El éxito o fracaso de un centro guarda relación con la forma en que los profesores se perciben a sí mismos, perciben su trabajo y el propio centro. En la medida que un centro se organice para mejorar su respuesta educativa para todos los estudiantes, tendrá una visión más positiva de los alumnos con dificultades de aprendizaje y tratará de buscar soluciones conjuntas y no soluciones particulares”. En resumen, puede llevar a formar una política para el desarrollo del profesorado en el centro, en donde, como bien dice esta misma autora, en donde se evolucionen las concepciones, los puntos de vista, y se creen unos esquemas que ayuden a concebir las dificultades de aprendizaje y demás necesidades, y que les ayude a saber organizar los centros de manera que se cumplan estos objetivos, aparte de saber emplear de manera satisfactoria los recursos y cómo distribuirlos.

Y volviendo al tema de la participación, uno de los objetivos es conseguir que toda la comunidad educativa participe dentro de la dinámica de su centro educativo, aporte su punto de vista, se les respete a la vez que ellos respeten a los demás, sean atendidos, ...Y estos indicadores nos pueden reflejar si ellos se sienten que se cuenta con su opinión, nos hablen sobre las encuentas que se hayan realizado en el centro educativo, si los docentes tratan temas que afectan al centro en las horas de tutoría, ...Si no es así, aquí hay algo que hacer, y podemos tener como prioridad fomentar más la participación y el aprendizaje cooperativo en el centro educativo, con todas las ventajas que esto conlleva, y planificar medidas, y que todos participen, independientemente de sus características, que sean tratados como a iguales, como a personas: “(...) considera la escuela como una comunidad de acogida en la que participan todos los niños. Se ocupa de dónde son educados los estudiantes, cómo participan en los procesos que animan la vida de los centros y de que cada alumno aprenda en la medida de sus posibilidades. De igual manera, cuida de que nadie sea excluido por sus necesidades especiales, pertenencia a grupos étnicos o lingüísticos minoritarios, por no ir frecuentemente a clase…; en definitiva, de los alumnos en cualquier situación de riesgo. Plantea una forma particular de concebir la sociedad, que entiende el pluralismo no como una forma de ejercer el derecho a ser diferente aislándose, sino a través de un sentimiento de compartir y de pertenecer. La igualdad lleva a la inclusión, la desigualdad a la exclusión”. (Pilar Arnáiz, 2004).


Bueno, en esta pregunta he intentado reflexionar sobre qué posibilidades tiene el Índice de estos dos autores de ser aplicado y las ventajas que puede traer para la mejora de nuestros centros educativos, que puedan adoptar un sistema de inclusión educativa en sus centros educativos, siempre y cuando los indicadores los enfoquen bien, en relación con sus resultados y su posterior reflexión, a la colaboración entre docentes, estrategias de enseñanza, organización interna, colaboración escuela-familia, etc, condiciones como las nombradas por Giné i Giné en su texto sobre la inclusión y el sistema educativo. He intentado relacionarlo con los documentos leídos en este segundo bloque de la mejor manera posible, lo cual me ha llevado a que profundice aún más sobre ellos y así aprender más.