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domingo, 1 de marzo de 2020

Pautas para ayudar a resolver conflictos entre los hermanos


A continuación, se aportan unas pautas generales para resolver conflictos que hayan sucedido entre los hermanos. Vamos a suponer que, de repente, escucha a sus hijos discutiendo o incluso acaban llegando a las manos. Este es el procedimiento a seguir:

1-Intente separarlos sin decirle nada. No deben darles un guantazo ni un azote a ninguno de los dos. Cada uno se irá a su dormitorio, y en caso de que éste sea compartido, a habitaciones separadas. Esperar cinco minutos a que estén más tranquilos.

2-Una vez pasados los cinco minutos, sentarse todos a hablar. Alguien empezará a hablar. Para evitar disputas por ver quién empieza primero, lanzar una moneda. Uno elegirá cara y otro elegirá cruz. Otra opción sería poner pegatinas en la moneda, donde en la cara A venga el nombre de “Mario” y en la cara B el nombre de “Paula”. Al que le toque, comenzará a explicarse, pero antes de eso recordaremos las dos normas básicas: “Cada uno debe respetar el turno de palabra del otro sin interrumpir”, “No hay que gritar, solo hablar”. Les podemos permitir hacer un dibujo si así se expresan mejor.

3-Debemos intentar ponernos en el lugar de cada uno y entender cómo se han sentido. Algunas frases que pueden servir de ejemplo son las siguientes:

  1. Así que te ha pegado tu herman@. No te gusta que te peguen y te ha sentado mal que te haya pegado, ¿verdad?”.
  2. ¡Vaya! Ese comentario te ha tenido que molestar bastante”.
  3. Entiendo que te gustaría que tu herman@ no te hiciera esas cosas”.
  4. ¿Crees que te hace eso para molestarte?

Estos comentarios son importantes para ayudar a que ellos poco a poco entiendan cómo se siente el otro con las consecuencias de sus actos.

4-En caso de que haya habido un acto de agresión, sea físico o verbal, por un comportamiento que no le gusta del otro hermano, debemos permitir que explique cómo se siente. Es bueno dejar que se exprese con palabras, como alternativa a los insultos y a los puños. Sería bueno disponer de un muñeco con el que el hermano pueda desahogarse: “No hagas daño a tu herman@. Muéstrame tus sentimientos con este muñeco”. Y aquí éste puede pegarle, insultarle, decirle cómo se siente con ella...Permitid que se expresen con libertad siempre y cuando haya respeto, y que cada uno entienda cómo se siente el otro herman@.

5-Ayudadles a encontrar una solución a sus problemas. A cuanta más creativa, mejor. Podemos pactar nuevas normas entre ellos, intentando que sean en positivo (ej: “Pedir permiso para coger cosas de mi herman@”). También podemos ayudarles a llegar a un acuerdo y a resolver sus diferencias. Intentad que dialoguen lo máximo posible, y que al final puedan darse un “abrazo de hermanos”. Es bueno enseñadles que no se resuelve nada con la violencia. Y por supuesto, los padres deben dar ejemplo de esto y no usar la violencia con ellos.

6-Durante el proceso de diálogo, los padres debemos evitar decir o hacer cosas como las siguientes:
  1. Evitar compararlos, tanto para lo bueno como para lo malo. Cada hermano es como es, con sus propias virtudes. No esperes que uno vaya a ser igual que el otro en todos los aspectos positivos. Si ocurre un problema, en vez de decir cosas como “¿Por qué no eres como tu herman@”, “Tu herman@ no hace esas cosas”, es mejor centrarse en describir el problema y tratarlo con él, sin nombrar al otro herman@.
  2. Al igual que no se deben hacer comparaciones negativas, tampoco se deben hacer comparaciones positivas: “Lo haces mejor que tu herman@”. Puede crear sentimientos negativos hacia el otro herman@, que se vean como rivales por el afecto y la atención de sus padres. Todas las comparaciones siempre son odiosas. Simplemente valorad lo que hacen, pero sin hacer comparaciones. Como ya se ha hecho, nadie es igual a otra persona y cada persona tiene sus propias virtudes.
  3. En caso de que sea un conflicto porque uno diga que le han dado más que a él en algo concreto, debemos tener en cuenta que no se trata de dar a los dos hermanos lo mismo, sino la cantidad que cada uno necesite. Ejemplos de quejas son las siguientes: “¡Le has dado más galletas a ella que a mí! ¡Él tiene más paga que yo!”. Acto seguido, le haremos esta pregunta: “¿Necesitas más? ¿Tienes más hambre, necesitas comprar algo...?”. Comentarios de este estilo.
  4. En caso de que haya habido una agresión física o verbal, no debemos centrar la atención exclusivamente en el agresor. En primer lugar, atender al perjudicado. Supongamos que la hermana le ha pegado un mordisco al hermano en la mano. Entonces, nos dirigimos al hermano y le decimos: “¿Te ha mordido tu hermana? A ver, déjame ver tu mano. Vaya, parece que te ha tenido que doler. Voy a ponerte algo de hielo, tu hermana debe aprender a decir las cosas con palabras en vez de morder a otras personas”. Con respecto al agresor, enseñadle la conducta alternativa y, en caso de repetirla, decirle cosas como: “¡Nada de mordiscos! Sabes cómo conseguir lo que quieres sin mordiscos”. Y dejárselo claro también al otro herman@: “Tu herman@ sabe ser amable y pedir las cosas bien o decir las cosas con palabras cuando quiere”. Es bueno que en cada herman@ creemos expectativas positivas hacia el otro.
  5. No dejar que ninguno de los dos vaya de “víctima”, ni tratar a ninguno como una víctima. En lugar de eso, enseñarle a defenderse con palabras. Contextualizarlo según la situación y ayudadle a llevarlo a la práctica. Por ejemplo, supongamos que uno de los dos dice: “¡Papá, no me quiere dejar su muñeco!”. Pues se le enseñan diferentes maneras de pedirlo prestado y negociarlo.
  6. Aceptar las frustraciones de cada herman@. Aunque es cierto que se debe trabajar la tolerancia ante la frustración, también es positivo ponerse en el lugar del otro y entender cómo se siente: “Entiendo que te sientas así, es muy duro”. Y a partir de ahí, dialogar y resolver el conflicto.
Y unos cuantos consejos más:
  1. A cada herman@ se le dedica el tiempo que cada uno necesite. No se trata de dedicarles a cada uno la misma atención, sino aquella que cada cual necesite, sin descuidar a ninguno de los dos. Cada uno tiene sus propias necesidades, y cada uno necesita un trato único y especial para ellos. No pasa nada por decirles: “Espera, estoy ayudando a tu hermana. Cuando termine, me cuentas qué te sucede e intentaré ayudarles”. Deben aprender que todos pueden necesitar su atención, esperar su turno y respetar que el otro necesite ayuda.
  2. Es bueno al principio darles pauta y ayudarles. A medida que vayan creciendo, les diremos: “Ya sois mayores. Estoy seguro de que los dos podéis llegar a un acuerdo y resolver esto”. Llegado este momento, podéis proponerle que escriban en una hoja las posibles soluciones que se le ocurran. Luego deberán acudir a sus padres para exponer las soluciones y ayudarle a elegir la solución más válida para todos. No cuestionar las soluciones, tan solo elegir entre todos la que resulte más adecuada.
  3. Si se pelean en exceso y notáis que prácticamente forma parte de un juego entre los dos, mostrad cómo los padres os sentís con todo esto: “Puede que para vosotros sea un juego, pero nosotros lo pasamos fatal”.
  4. Si es necesario, se puede disponer de un “libro de quejas” en casa, y las quejas serán estudiadas. Pueden ser expresadas con dibujos.

miércoles, 1 de enero de 2020

Pautas generales dirigidas a las familias para trabajar con niños con problemas de conducta e hiperactividad


1-Debemos tener en cuenta que cada niño/a tiene su propia personalidad, con sus virtudes y sus aspectos a mejorar. Valorar a nuestros hijos más por sus cualidades positivas y mostrarles afecto y atención, y dad tiempo a que poco a poco progrese.

2-Cuando vuestro hijo lleve a cabo una conducta positiva, debéis alabarle. Reforzar su conducta con felicitaciones, abrazos y elogios, evitando siempre regalarle objetos materiales.

3-En ningún momento debéis atacar a vuestro hijo. No echadle en cara hechos del pasado ni tampoco insultarle. No emplear respuestas como: “¡Pero si es que estás atontado! ¡Siempre estás igual! ¡Eres un borrico! ¡No tienes remedio!”, etc. En su lugar, intentaremos ayudarle a que piense sobre lo que ha hecho y le explicaremos cuál sería la conducta deseable, intentando siempre hacer un ejercicio de empatía: “Entiendo cómo te sientes, pero no me parece bien lo que acabas de hacer ahora. Creo que deberías...”.

4-Alabar siempre sus progresos y sus esfuerzos. Es importante para lograr que tenga un autoestima positiva y sana.

5-Intentar ayudarle a que entienda las reacciones y comportamientos de los demás, y que entienda por qué un determinado comportamiento suyo no ha sido correcto. Centrarse más en las conductas presentes, no echar en cara hechos del pasado.

6-En casa, debe haber normas de conducta para todos y todas. Es decir, todos los miembros de la familia deben tener normas de conducta. Deben estar formuladas en positivo, ya que la idea es aclarar y explicar cuál es la conducta positiva a llevar a cabo. Acordar con él las sanciones y castigos que recibirá de no cumplirlas, aunque lo ideal es que los castigos se basen en reparar los daños causados y que deba realizar una tarea que le desagrade. Nunca utilizar castigos corporales, y habitualmente castigarle sin algo que le agrada (por ejemplo, quitarle la consola) no suele ayudar mucho. La familia debe mostrarse firme en el cumplimiento de estas normas. Ejemplos de normas en positivo:
  • Habla a tu familia con respecto sin emplear insultos.
  • Termina siempre los deberes antes de salir a jugar.
  • Cuando nos sintamos nerviosos y a punto de enfadarnos, respirar hondo e intentar decir las cosas de manera amable.
  • Recoger siempre los juguetes después de haber terminado de jugar.
  • Ayudar a tus padres cuando te necesiten.
  • Hacer caso a tus padres cuando te llaman y te dan una orden.
  • Etc.
7-Nunca bajar la guardia. No debemos permitirle ninguna falta de respeto ni dejarle pasar ninguna mala conducta. Es importante que haya constancia en las pautas y en la aplicación de las normas.

8-Evitar perder la compostura delante de nuestro hijo. Si os sentís nerviosos, es mejor iros a otro lugar a relajaros y a desahogaros sin que él os pueda ver u oír. Luego, podéis ir a hablar con él con más calma de lo ocurrido. Si él se pone muy nervioso, para evitar que acabéis alterados, lo metéis en su cuarto solo durante unos 5-10 minutos hasta que se calme. Una vez que se haya calmado, retomaréis las conversaciones. Recordad que si nos comportamos de forma agresiva o histérica con ellos, pues tenderán a imitar vuestra conducta. Los padres son el principal reflejo y eje educativo de los niños y niñas.

9-Cuando haya un conflicto en el colegio, nunca sobreprotegerlo. Hablad con todas las personas implicadas, escuchar a todos e intentad ayudar a vuestro hijo a resolver lo sucedido y a asumir las consecuencias de sus actos.

10-Para reducir cualquier síntoma de nerviosismo, es importante proporcionarle un ambiente relajado, estructurado y predecible. Debe tener un horario de actividades y tareas, que siempre sepa lo que se va a hacer en cada momento. Las rutinas que citamos también se refieren a las horas de estudio, tiempo para dedicar al ocio, etc.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Consejos para preparar la fase oral de un proceso selectivo para trabajar como formador en el SEPE

Seguimos con el ciclo de orientaciones y consejos para ayudaros a prepararos oposiciones y concurso-oposición para ser docentes. En esta ocasión, no se hablan de las oposiciones al cuerpo de maestros ni al cuerpo de profesorado de Educación Secundaria, Bachillerato, Formación profesional ni Enseñanzas de Régimen especial. En algunas comunidades autónomas, como sería el caso de Castilla-La Mancha, te exigen superar un proceso selectivo para poder trabajar como formador impartiendo módulos formativos de certificados de profesionalidad. Estos pertenecen al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales y al catálogo modular de Formación Profesional, dentro de la llamada "formación profesional para el empleo", perteneciente al sistema integrado de formación profesional que a su vez incluye los títulos de formación profesional del sistema educativo. La formación profesional para el empleo es regulada a través de la Administración laboral, y en concreto a nivel nacional a través del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). 

Entre las pruebas a superar, una de ellas es realizar una exposición o clase magistral sobre uno de los temas. Es parecido a cuando en los años noventa en las oposiciones para docentes dentro del sistema educativo nos pedían dar una clase sobre uno de los temas del currículum delante de un tribunal, disponiendo de una hora de encerrona para preparártelos. Seguramente los docentes más veteranos sabrán de lo que estoy hablando. Pues a raíz de una petición de uno de mis alumnos, allá van unos cuantos consejos que espero que os puedan ser útiles a aquellos que estén interesados:
  1. Lee y hazte un esquema-guión de todos los temas. 
  2. Estudia luego cada tema y luego expón como si estuvieras dando una clase magistral ante un grupo de personas. Si puedes contar en al menos una ocasión con miembros de tu familia, mejor. Digo esto porque se valora mucho cómo te expliques, si se ve que lo expliques para personas que puedan no tener ni idea, si metes ejemplos coherentes que ayuden a entender el tema e incluso metáforas.
  3. Si sientes que tu clase ha sido floja, pues puedes buscar información en Internet o libros, y anotar ideas para ésta. Puedes profundizar si lo deseas, pero sin dar un nivel excesivamente elevado. Sobre todo es interesante para los ejemplos que puedas poner en clase, sobre todo ejemplos que ayuden al alumnado a activar sus ideas previas. Puedes ir anotando estos apuntes y llevártelos ese día por si necesitas repasarlos.
  4. En esos tiempos, muchas veces ni hacía falta que explicaras todo el tema. Si ellos veían que te habías desenvuelto con una gran soltura, que explicabas bien, que los ejemplos que ponías eran los correctos y que era ameno...pues ya te decían "listo, ya tenemos suficiente, muchas gracias". Es importante la naturalidad, que se vea que no está memorizado, que no te trabas ni tartamudeas, que no te pones nervioso ni te bloqueas...La comunicación no verbal es importante. Si te quedas paralizado recitando el tema como un alumno de Primaria o como si fueses un loro...chungo.
  5. Utiliza en todo momento la pizarra. Puedes ir haciendo esquemas mientras explicas, o gráficos, dibujos, anotar fuentes...lo que tú consideres oportuno. Ignoro si puedes aportar recursos como fotografías que puedas ir pasando al tribunal, habría que leer la orden que regula todo este procedimiento. De ser así, habría que aprovecharlo. Si no puedes usarlo, al menos citas los ejemplos que vienen en esos recursos que tú usarías en clase si fuese una clase de verdad donde tuvieras total libertad. Por ejemplo, si has encontrado un artículo en Internet de una persona que realiza un análisis crítico del tema, puedes citarlo en plan "Recuerdo un artículo escrito por una persona llamada...que decía que...". Al igual que cualquier noticia de actualidad de la prensa, documental, película, obra de arte...lo que se te antoje y que tenga coherencia.
  6. El día en que tengas que dar la clase, lleva todos los esquemas-guiones, donde éstos vengan completados con los ejemplos o materiales que requerirías revisar. Lleva todo ese día en un carrito o una maleta, lo que estimes necesario. Cuando llegue la encerrona, ya sabiendo el tema que tendrás que exponer/dar clase magistral, pues te haces un nuevo guión enlazando todo y te relees todo. Puedes si quieres levantarte y hacer como que estás dando la clase, y si ves que cojeas, repasar el guión de nuevo con los esquemas y a seguir. Cuando queden unos 10 minutos, ve recogiendo todo y relájate un poco. Una cosa: Habitualmente no te dejarán usar el teléfono ni el ordenador, te los quitarán automáticamente.
Espero que os ayude todo esto.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Recomendaciones dirigidas a las familias para prevenir los peligros de las redes sociales

A continuación, se adjuntan una serie de recomendaciones dirigidas a las familias, para prevenir a sus hijos e hijas de posibles peligros que pueden sufrir derivados del mal uso de las redes sociales. Esta información pertenece a una colaboración realizada para una charla-taller.

1-Conversar en el hogar sobre cualquier tema de interés que pueda afectar a la salud y al desarrollo de sus hijos e hijas. No tiene por qué haber sucedido algo con ellos/as, es mejor tratarlo como si fuera un tema de debate en casa y analizarlo entre todos y todas. Es importante para prevenir posibles errores o actos que puedan afectar al desarrollo de vuestros hijos e hijas. Algunos de estos temas a tratar son: trastornos alimentarios (anorexia, bulimia...), acoso escolar, suicidios juveniles, enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados, juegos vinculados a suicidios y lesiones (ballena azul), racismo y xenofobia, homofobia...Son temas para los cuales a veces se crean comunidades en redes sociales y que pueden influir de forma negativa en el bienestar de sus hijos e hijas, así como en su conducta. Pueden ser trabajados en la hora de la comida, comentando una noticia que se haya escuchado y pedirle su punto de vista al hijo e hija. Hablar de todo sin tapujos, tratad a vuestros hijos/as como personas con capacidad para hablar y pensar.

2-Explicarle a nuestros hijos/as el tipo de fotografías que no sería recomendable difundir (por ejemplo, fotografías eróticas o "subidas de tono"). Exponer casos reales para hacerle reflexionar (ej: personas que han sido víctimas de "pornografía infantil", que hayan retocado sus fotografías o incluso que hayan sido difundidas de forma masiva). Sería recomendable hablarles sobre la importancia de que su red social sea privada, para que solamente acepte a sus amigos/as y que solamente agregue a la gente que conozca y no a cualquier persona que quiera ser su "amigo". ¿De qué sirve tener a más de 300 "amigos" en Instagram? ¿acaso vas a hablar con todos ellos/as? ¿son realmente tus amigos/as, los conoces y tienes confianza con ellos/as? ¿saben la diferencia entre un "amigo" y un "contacto"? Son preguntas que pueden también reflexionar. Si no saben cómo configurar su cuenta para que ésta sea privada, enseñarle, así como a eliminar contraseñas guardadas y "cookies". Hay que tener cuidado, porque hay aplicaciones que pueden llegar a crear un perfil público sin darte la oportunidad de consultar si deseas que sea privado. También deben saber que nada que se comparte entre dispositivos es realmente temporal, incluso las fotos y vídeos que se comparten de forman temporal en aplicaciones similares a SnapChat. Tengamos en cuenta que pueden ser capturados fácilmente y difundirse.

3-Si alguien insiste en quedar con ellos/as en persona, es importante tomar las debidas precauciones. Solamente quedar con esa persona si ya llevamos un tiempo determinado relacionándonos y nos transmite confianza, y que hayamos podido ver su cara por WebCam y escuchar su voz. Sería preciso que, si quedan con alguien que han conocido a través de las redes sociales, pudieran ir acompañados/as al menos durante el encuentro y que luego la familia pudiera comunicarse con esa persona, es decir, que tuviera su teléfono y sus datos de contacto. Estaría bien trabajar con nuestros hijos/as las debidas habilidades sociales y emocionales para que ellos mismos se den cuenta de las posibles malas intenciones de las personas con las que han quedado a través de las redes sociales, y que pueda tomar las medidas pertinentes antes de que sea demasiado tarde (inventarse excusas, rechazar la invitación, huir y avisar a la policía o a familiares cuando hubiera una gran sospecha de las intenciones que tiene esa persona o incluso si ya ha sido amenazada...). Para evitar que sepan dónde nos encontramos, no permitir que ninguna aplicación conozca nuestra ubicación ni que ésta pueda rastrearla de forma automática. Desactivar la opción de "geolocalización" de los teléfonos móviles.

4-Si su hijo/a utiliza demasiado tiempo el móvil y las redes sociales, en el sentido de que está dejando de lado otras facetas de su vida (amistades, familia, estudios, deportes, etc.), convendría iniciar una intervención cuanto antes. Además de recibir la ayuda de profesionales de la psicología y de la psicopedagogía, sería muy recomendable acordar un horario de utilización con el joven. Se le podría comprar un móvil básico (no "smartphone") para que pueda estar localizado y llamar y recibir llamadas cuando haya urgencias, y el smartphone solamente dárselo al final del día. Durante el resto del día, debe tener un horario de actividades que le mantendrán distraído, como el tiempo dedicado al estudio, actividades extraescolares, tiempo a pasar con la familia, actividades de ocio...alternativas a las tecnologías (de nada servirá si tiene un ordenador para conectarse a las redes sociales). Llegará un momento en que se adapte a esta nueva rutina y sea capaz de controlar el tiempo que le dedica al teléfono móvil y a las redes sociales. Esto siempre complementándolo con sesiones de trabajo con los especialistas citados.

5-Si reciben una cadena de correos electrónicos con un contenido bastante ofensivo o desagradable, o incluso donde en éste se insulte o se acose a una persona, o que difundan material privado y controvertido de una persona (pornografía inclusive), se le deben dar las pautas a nuestros hijos/as para que sepan cómo denunciarlo. Se debe trabajar con ellos, además de todo lo expuesto, los temas relacionados con el ciberbullying y sus consecuencias para la salud y el desarrollo personal de las víctimas. Debemos sensibilizar a nuestros hijos/as con las personas afectadas en estos casos y animarles a tomar medidas, como por ejemplo ayudar a la persona a denunciar y a su vez pedir ayuda a otras personas, como el profesorado, sus propios padres o las autoridades. Lo mismo si encontramos grupos en redes sociales (incluyendo WhatsApp) destinados a atacar a una persona en concreto, o a una comunidad en concreto (por ejemplo, una comunidad religiosa o étnica determinada). Es importante animar a las personas afectadas a que denuncien, no solamente cuando te afecte a ti directamente, sino a otras personas. Animarles a guardar los "tuits", hacer pantallazos de las redes sociales, descargar los chats...podemos acudir a expertos informáticos que sepan cómo lograr descargar la información en la red de forma que ésta sea fiable y pueda ser utilizada en los juzgados (por ejemplo, las conversaciones de WhatsApp).

6-Hay redes sociales que pueden llegar a solicitar datos muy personales, como los datos bancarios. Es conveniente informarles de qué datos pueden compartir y cuáles no. No se recomienda compartir públicamente los datos bancarios, el número de teléfono móvil, la dirección exacta de tu domicilio...Informarle de los peligros de esto (por ejemplo, recibir ataques de "hackers"), así como algunas consecuencias específicas que, aunque no tengan por qué ser peligrosas, pueden ser cansinas (por ejemplo, compartes tu móvil y te llaman personas non gratas o gente gastando bromas, personas que no conozcas de nada que te agreguen a su cuenta de WhatsApp, o incluso que te envíen publicidad a través de esta red o cadenas de mensajes, incluyendo SPAM, entre otras posibilidades como ofrecerte participar en concursos y canales de apuestas deportivas). Pueden dar su correo electrónico si lo consideran apropiado, aunque deben aprender a distinguir el SPAM de lo que no es SPAM, por si acaso. Es conveniente analizar los términos y condiciones de las redes sociales (algo que frecuentemente nos solemos saltar) y cuáles serán los criterios de privacidad que aplicaremos con respecto a la información que compartiremos en las redes sociales. Así mismo, se les puede ayudar a crear contraseñas seguras y que seleccionen preguntas con respuestas complejas. Por ejemplo, si una persona se pone de nick "_guapa_", y en la pregunta para recuperar la contraseña ésta dice "¿qué soy" y se responde "guapa", no transmite nada de seguridad (este caso es real, no es inventado), así como claves relacionadas con fechas de cumpleaños propios o de personas cercanas, nombres de mascotas, los números del 1 al 9, la propia palabra "contraseña" o "password", y similares.

7-Al igual que sucede con las fotografías, nada es temporal. Si publicas un tuit en tu perfil de Twitter, aunque lo borres dentro de unos minutos, puede haber pasado el tiempo suficiente como para que alguien le haya hecho una captura y lo difunda entre sus contactos. Muchas personas han perdido oportunidades de trabajo o han sido despedidos o sancionados debido a determinados mensajes que han compartido en redes sociales que han sido difundidos públicamente. Sobre todo suelen ser mensajes atacando de manera ofensiva a terceros, críticas y comentarios que resultan ser desafortunados y que surgieron de un "calentón" o de haber pensado poco lo que se iba a escribir, memes ofensivos, etc. Aunque hayan pasado años y ya hayan crecido y madurado, esos mensajes pueden condicionarles en algunos momentos de su vida, o incluso pueden ser manipulados para empeorarlos. Lo mismo si difundes una fotografía embarazosa en la que tú aparezcas, ya que puede descontextualizarse y ser utilizada de forma negativa. Hay personas que han llegado a perder una oportunidad de empleo por estar pública una imagen comprometedora.

8-Informarse de cuáles son aquellas redes sociales diseñadas específicamente para niños y adolescentes, que sean privadas y seguras. Algunos ejemplos de redes sociales para niños/as son las siguientes: Banana Connection, Lego Life, La isla de Club Penguin, Mundo Gaturro, etc. Estas redes sociales suelen incluir filtros y controles de contenidos, además de moderadores automáticos y humanos en foros y salas de chat. También hay versiones infantiles de algunas redes sociales generales como Youtube, donde existe un filtro para proteger a los niños/as de ver contenido inadecuado (aunque no siempre funciona con efectividad). Eso sí, igualmente hay que tener en cuenta las recomendaciones antes expuestas.

9-No realizar tareas de vigilancia en relación al uso que hacen de las redes sociales. Una cosa es asesorar y ayuda, y otra bien distinta es quitarle la intimidad a vuestros hijos/as y la libertad de poder comunicarse libremente con sus amigos/as. Además, no resulta nada ético. Si vuestros hijos/as no desean agregaros como amigos/as a sus redes sociales, debéis aceptarlo. Es mejor enseñarle a usar las redes sociales de forma adecuada y saludable, que prohibírselas o que las utilicen con supervisión. Lo segundo puede causar rechazo así como humillación en vuestro hijo, y puede llegar a rechazar utilizarlas por ese motivo, lo cual puede afectar en cierta medida a sus relaciones sociales. Además, el sentimiento de enfado que tienen puede perjudicar a la hora de que nos pida ayuda para contarnos cualquier problema que le haya sucedido.

10-No es el camino cerrar las cuentas de redes sociales, antes hay que enseñarle a utilizarlas. Solamente en casos extremos, si consideramos que no hay una evolución adecuada en el joven y que sigue cometiendo los mismos errores y sufriendo consecuencias graves, se recomendaría cerrarlas hasta nueva orden mientras se sigue trabajando con el joven. Tenemos que tener en cuenta una cosa: No echarle la culpa a la red social. No es la red social la culpable, sino las personas que hacen un mal uso de ella. Las redes sociales tienen importantes ventajas a nivel social y cultural si se emplean bien.

11-Es importante que nuestros hijos e hijas sean valientes y sean conscientes de la importancia de pedir ayuda y denunciar. No es un acto de cobardes pedir ayuda, sino todo lo contrario. Sería cobarde emplear la venganza y hacer lo mismo que las otras personas ("no hagas a los demás aquello que no quieras que hagan contigo"). A la hora de denunciar, además de acudir a las autoridades o incluso al centro educativo para que activen los protocolos de actuación pertinentes (sobre todo si el origen de todo viene derivado de sus compañeros/as de clase o de alumnado del centro), pueden realizar una denuncia en la plataforma donde está alojado el contenido discriminatorio u ofensivo, entre otros. Si la red social no actúa, desde las autoridades se pueden llegar a bloquear las cuentas o perfiles "agresores".

12-Se pueden acordar normas de uso y recomendaciones con nuestros hijos/as, e incluso anotarlas en una hoja para que puedan ser recordadas. Además, se les debe enseñar a los hijos/as en qué consiste la privacidad y la imagen personal. Deben aprender a hacerse respetar cuando se sientan incómodos por alguna referencia a ellos en algún sitio, solicitando su eliminación y, llegado el caso, poniendo una denuncia. Detrás de cada nick o cuenta hay una persona física, y ese supuesto "anonimato" no le da ningún derecho a faltar el respeto. No solo se trata de enseñarles a cuidar su privacidad, sino también a respetar la de los demás. Por ejemplo, no identificar a las personas que aparecen en sus fotos o vídeos sin su autorización. También deben aplicarse ellos mismos todas estas normas, es decir, no acosando a ninguna persona, ni insultando, ni faltar el respeto a otras personas. Existen fenómenos como el "ciberbaiting" en el cual grupos de estudiantes pueden atacar al profesorado, y no son conscientes de las consecuencias penales que puede tener esto. De todo esto nuestros hijos/as deben recibir asesoramiento.

13-Si nuestros hijos/as son víctimas de "ciberbullying", "grooming", etc., pues deben recibir todo nuestro apoyo. Analizar el origen que ha causado esto, ayudarle a encontrar pautas para intervenir (inclusive las denuncias) y trabajar con ellos/as su autoestima y la resiliencia (capacidad para afrontar adversidades), así como la confianza en sí mismos para afrontar todas estas situaciones. Debemos pedir ayuda profesional y contactar con personas que hayan pasado por la misma situación para que nos aporten consejos.

lunes, 12 de septiembre de 2016

La soledad del investigador

Realizar tareas de investigación puede ser una apasionante aventura. Además de todo lo que puedas aprender a diario, también puedes descubrir nuevas relaciones entre ideas y conocimientos, nuevas teorías, nuevas posibles líneas de investigación o incluso transformar la realidad a partir de lo que hayas investigado. Pero por muy apasionante que sea, no quiere decir que esto sea sencillo de hacer. Y uno de los aspectos que pueden influir en el rendimiento del investigador, concretamente del que se está formando, es la soledad. Sobre todo vamos a hablar de aquellos doctorandos que se forman a distancia, sea porque viven en un país diferente o porque, debido a razones de trabajo o económicas, no pueden acudir a las clases de las actividades formativas.

Todo el proceso que conlleva la realización de una Tesis Doctoral es duro en todas sus fases: La revisión bibliográfica (puedes llegar a tener que leer más de 300 fuentes del mismo tema, y muchas de ellas repitiendo muchos ideas, lo cual puede resultar agotador y desanimante), plantear adecuadamente la metodología de investigación que sea la más adecuada para los objetivos que te planteas con tu investigación (hay muchas técnicas y enfoques, pero no todas son adecuadas para conseguir tus propósitos, en algunas ocasiones el enfoque cuantitativo puede ser útil pero en otros requieres de utilizar técnicas más etnográficas), diseñar los instrumentos (es difícil crear instrumentos fiables y válidos, que recojan la información más significativa para tu investigación), validar los instrumentos (en una anterior entrada, donde hablaba sobre las dificultades de los doctorandos noveles, ya expuse las dificultades de conseguir a expertos que pudieran ayudarte en esta tarea, debido a las numerosas tareas que deben hacer y que les cuesta encontrar hueco para ayudarte), motivar a la muestra de participantes a implicarse en el estudio (si pasas cuestionarios, lo ideal es reunirlos a todos, porque si no, debes estar detrás de ellos y algunos pueden pasar de hacerlo por falta de tiempo o por no valorar lo que estás haciendo, pero muchas veces cuesta reunirlos a todos por diferentes motivos), redactar artículos sobre tus avances (en un Doctorado se exigen que sean revistas bien posicionadas en los rankings SJR para que te los validen, y son revistas que habitualmente rechazan el 80% de las propuestas que reciben porque solamente quieren lo mejor para mantenerse en esos rankings), analizar los datos (en las actividades formativas no te preparan para todo lo que puedas necesitar hacer, sea en técnicas cuantitativas como para las cualitativas, así que requieres de formarte más por tu cuenta y requerir la ayuda constante de tu Director/a de Tesis), escribir la Tesis (la media es de 250-500 páginas en una Tesis Doctoral del área de Ciencias Sociales, 100 en las de ciencias puras o de la salud, y 800 o más en una de Humanidades, lo cual es un trabajo serio y no es fácil integrar todas las fuentes consultadas en un texto original y con las citas realizadas correctamente),...y así un largo etcétera. La Tesis Doctoral es un gran trabajo individual que se realiza, de investigación, cuando lo habitual es que el trabajo de investigación siempre se realice en equipo. ¿Y qué sucede con los que nos formamos a distancia?

Los que nos formamos a distancia, aunque contemos con las nuevas tecnologías, nos falta el afecto o el calor de tener a compañeros con los que trabajar. Es cierto que el Director de Tesis siempre estará disponible y nos ayudará en todo lo que necesitemos, incluso a animarnos en los momentos de bloqueo, pero no es lo mismo el contacto por correo electrónico o por teléfono, que si lo tienes enfrente tuya, o en los tiempos anteriores cuando formabas parte del grupo de investigación e incluso, con suerte, podías trabajar junto a ellos mientras desarrollabas tu tesis, e ibas con regularidad (o incluso todos o casi todos los días) a la facultad a trabajar. Es cierto que cuentas con una plataforma donde realizas las actividades formativas y tienes a compañeros en ella, y a través de los foros podemos contactar, pero, ¡somos tantos ahora haciendo Doctorado! Cuesta mucho empatizar o socializar cuando tanta gente participa en los foros para preguntar dudas continuas, y te agobian tantos mensajes en los foros. Porque en una misma actividad formativa puede haber estudiantes de cualquier año del programa, teniendo en cuenta que los que lo están haciendo a tiempo parcial (como es mi caso) pueden estar hasta 5 años o más si han solicitado alguna prórroga. La cuestión es que nos pasamos demasiado tiempo trabajando encerrados en un despacho y/o en la biblioteca, sin nadie con quien compartir los avances, dificultades o frustraciones en persona, o con quien interactuar y compartir ideas o soluciones.

Dicho esto, ¿cómo podríamos intentar resolver o suavizar los síntomas de esta soledad?

  1. Asistir, en la medida de lo posible, a los congresos y jornadas que podamos, y que sean presenciales. Ahí podemos conocer a gente de nuestra área de investigación y poder socializar e intercambiar experiencias. Además, si hay tiempo y es un lugar que no conoces, en los ratos libres puedes aprovechar para hacer algo de turismo y probar nuevos platos, contando además con que habitualmente se suelen programar actividades culturales para los congresistas. Si estás a tiempo completo y no te coinciden con clases en actividades formativas, es lo ideal, aunque si trabajas es cierto que estás más limitado.
  2. Crear un blog donde publiques un diario (aunque sea semanal) con una entrada explicando tus avances, o reflexiones en relación a los contenidos que estás trabajando. Es bueno compartir tus conocimientos y experiencias investigadoras, y difundir tus entradas en tus redes sociales. Puedes también unirte a grupos de redes sociales como Linkedin de tu sector para lo mismo, aunque es cierto que esta red social últimamente está perdiendo peso y que ahora Facebook vuelve a ganarle terreno junto a Google+. Otros, los que son menos tímidos, pueden llegar a crearse un canal en Youtube y subir vídeos con esos contenidos, aunque es cierto que puede llegar a ser menos visible debido a lo saturado que está Youtube y que no siempre podemos ver vídeos en cualquier sitio, al contrario que leer, que no molesta a nadie.
  3. No dediques todas tus horas libres a la Tesis Doctoral. Es bueno tener aficiones complementarias que te permitan desconectar y desahogarte. Puedes hacer deporte o incluso formar parte de alguna asociación sin ánimo de lucro que desarrolle actividades de voluntariado social, que te permita además relacionarte con otras personas. Cualquier actividad que te permita relacionarte y disfrutar. Y si tampoco eres muy sociable a pesar de todo y no te estimula todo esto, pues puedes hacer cualquier actividad complementaria como pintar, componer música, dibujar historietas, escribir poesías, etc., y compartirlos con otros.
  4. Date un día de descanso, a ser posible los domingos, o los sábados. Si estamos trabajando, es normal que tengamos que hacer uso de los fines de semana para poder llevar todo al día. Si puedes permitírtelo (depende de cada caso), puedes escoger uno de los dos días para hacer una actividad diferente. Desde ir a la playa, o a un balneario, o a hacer senderismo, o hacer turismo rural, o incluso irse a un pequeño hotel a tener una noche romántica con tu pareja, si la tienes. No vayas solo, precisamente la idea es combatir, también, la soledad que a veces sentimos. Es bueno encontrar a alguien con quien desahogarnos, y que no sea a través de WhatsApp o de Facebook, sino en persona.
  5. Aunque no pertenezcáis a la misma rama de Educación (aunque seáis del mismo Programa de Doctorado), intentad hacer "piña" todos. Intenta crear foros de chistes, o de debate, para intentar socializar y desahogaros entre todos. El profesorado también puede participar, por supuesto. A lo mejor así os ayuda a que no os encontréis tan solos.
Bueno, son algunas reflexiones, la cuestión es seguir trabajando y luchando contra todas las adversidades. Investigar es duro, sobre todo porque no todo depende de ti, tienes que manejar muchas variables externas que a veces se te escapan de tu control, porque dependes de la implicación de muchos terceros para que todo salga adelante (el director/a de Tesis Doctoral, en su caso el codirector/a, los participantes de la población objeto de estudio, los expertos que te ayudan a validar los instrumentos que empleas, etc.). Hay que intentar pensar que hacemos esto porque nos hace ilusión, y que cuando terminemos, estaremos muy orgullosos del trabajo que hemos hecho y de lo que hemos aportado al conocimiento científico y a la sociedad en general (depende de la difusión que hagamos posteriormente). Como diría el youtuber JPelirrojo: ¡Ve a por ello! Os dejo su canción para que os entonéis un poco.


miércoles, 13 de julio de 2016

Dificultades iniciales que pueden tener los investigadores novatos en estudios de Doctorado

Todos sabemos que nadie nace aprendido. Y que los comienzos son siempre difíciles. Cuando uno estudia un Programa de Doctorado, está más limitado de recursos para poder investigar, y carece de convenios de colaboración con aquellas instituciones o contextos en los que deseamos investigar o que solicitemos su participación. También cuesta muchas veces solicitar ayuda a terceros para que nos ayuden en nuestra investigación. Analizaremos algunas de las principales dificultades que podemos encontrarnos como estudiantes de Doctorado o doctorandos:
  1. Las actividades formativas comienzan demasiado tarde: Algo muy positivo que traen los actuales Programas de Doctorado es que aportan pequeños cursos o actividades formativas que nos ayudarán a desarrollar mejor nuestra tarea investigadora al igual que la de difusión de los resultados de nuestras investigaciones. El problema es que hay muchos contenidos que se empiezan a dar, dependiendo del programa y de la universidad, cuando ya llevas un tiempo trabajando en tu Tesis Doctoral. Por ejemplo, puedes conocer los diferentes gestores bibliográficos como RefWorks, cuando ya llevas unos meses leyendo bibliografía para tu tesis, y la bibliografía que has leído hasta el momento la has ido anotando manualmente en una Hoja de Cálculo o en un documento word. Lo mismo pasa con la normativa que se utilice en tu área para citar la bibliografía. Muchos conocimientos o herramientas serían útiles de disponer desde el comienzo del programa para poder trabajar con ellas desde el principio. Lo mismo ocurre con algunas actividades que te ayudan en tu tarea de difusión. Resulta triste que organicen cursos sobre cómo preparar una comunicación o exponer un trabajo oralmente, ¡cuando ya te han obligado a hacerlo para un congreso previamente! ¿No sería mejor haber dispuesto de este material antes para que nuestra exposición saliera más enriquecida?
  2. No te han asignado desde un primer momento a un director de tesis: Al comenzar un programa de Doctorado, te asignan un tutor, quien en la mayoría de los casos, finalmente termina siendo tu director de tesis. Normalmente este tutor es especialista según la línea de investigación a la que te hayas inscrito cuando realizaste la preinscripción en el Programa de Doctorado. Pero puede pasar que tu tema de investigación sea tan específico que tu tutor asignado no sea especialista. Esto conlleva a que, mientras buscan a otro o se realizan los trámites para elegir a un nuevo director, puedan pasar meses, y por ello tu inicio en tu tesis se ralentice bastante. Es normal que provoque desmotivación, porque sientes soledad y que vas más atrasado que el resto. Si os encontráis en esta situación, os recomiendo comenzar solamente con la revisión bibliográfica. Se supone que, si habéis escogido el tema que habéis elegido, tenéis algunas nociones básicas procedentes de vuestros estudios de Grado y Posgrado, así que podéis partir de ella para leer libros, artículos, actas de congresos, etc., para ir haciendo esquemas y planteando un primer borrador de vuestro Plan de Investigación y de unos posibles instrumentos o ítems. Pero solamente son borradores. Bajo ningún concepto debéis empezar a hacer trabajo de campo sin el visto bueno de vuestro director de tesis, porque es muy fácil cometer errores (bastantes, además) cuando se comienza a diseñar instrumentos o simplemente para elaborar un marco teórico inicial sólido. En caso contrario, puede ser vuestro suicidio como investigadores, aunque suene muy drástico, ya que implicaría volver a empezar, dejar tirado al contexto en donde habéis comenzado y pueden incluso rechazarte por negarse a volver a empezar de nuevo.
  3. Cuesta implicar a terceras personas para que te ayuden a validar los instrumentos que uses en tu investigación: Cuando realizas una investigación, siempre partes de unas técnicas, sean cuantitativas, cualitativas o mixtas, que darán lugar a una serie de instrumentos. Uno de los instrumentos más utilizados en investigación son los cuestionarios. Antes de comenzar el trabajo de campo, es importante que esos instrumentos estén revisados y validados por expertos. Es cierto que puedes diseñarlos, pasarlos, y luego validarlos a través de algunas técnicas estadísticas como el análisis factorial, pero requeriría para ello de obtener una amplia muestra (aproximadamente 10 participantes por cada ítem que contenga el cuestionario), lo cual según los objetivos de nuestro estudio puede no ser factible. Por ello, realizar la validación de contenido a partir de la valoración de los cuestionarios por parte de expertos en la materia (por ejemplo, profesores universitarios con experiencia en el área que investigas, profesionales que ejercen en esa área, etc.) resulta muy importante, tanto si somos investigadores noveles como algo más experimentados (dos ojos ven más que uno, y doce más aún), No es fácil conseguir a estos expertos. Debemos recordar que todas estas personas, profesionales en activo, tienen ya de por sí muchas responsabilidades laborales, además de familiares. Bastante saturados están de trabajo como para dedicarle tiempo a revisar cuestionarios, algunos extensos e "infumables", y sin obtener ninguna remuneración a cambio. Y es una tarea de la que están ya cansados de hacer. Si no tienes confianza con ellos, no te conocen o ni siquiera conocen a tu director de tesis, pueden decirte que no o incluso darte el "no" al cabo de uno ó dos meses. Y si te conocen o al menos tienen relación con el director de tesis, pueden decirte al principio que sí, pero según las responsabilidades diarias que tengan estos profesionales, la tarea puede prolongarse pasados unos meses, y cuando digo unos meses, puede ser casi un curso entero sin que hayan sacado tiempo para revisarte los cuestionarios. Ni siquiera para una primera valoración general, sin profundizar en cada ítem. Esto puede desesperar a muchos doctorandos, desmotivarles, e incluso "tirar la toalla". Es algo habitual, así que no os desaniméis. Mientras tanto, seguid con las actividades formativas (cursar incluso alguna actividad de segundo año, si podéis compaginarlo, y así tienes más tiempo luego para hacer el trabajo de campo y los análisis), con la revisión bibliográfica, asistir a un congreso para exponer los inicios de tus proyectos y de los instrumentos realizados (hay que dedicarle tiempo también para prepararlo todo), escribiendo borradores de los capítulos del marco teórico e incluso algunas ideas que podrías plantear si obtienes unos resultados determinados en el diagnóstico, pensando en posibles propuestas de mejora que podrías plantear. Y por supuesto aprovechar ese tiempo para estudiar otros contenidos como mejorar vuestro nivel de idiomas. De esta manera, no os hundiréis y sentiréis que ese tiempo ha sido aprovechado y que se verá reflejado cuando hagáis el trabajo de campo y los análisis de los resultados. Poneos en el lugar de esas personas, no cobran por ello y tienen mucho trabajo ya de por sí como para dedicarlo a esa tarea de revisar, que no es fácil.
  4. Cuesta implicar a los participantes del estudio, en los contextos en los que investiguemos: Uno de los inconvenientes que tienen los doctorandos es que, en la mayoría de los casos, no existe la posibilidad de firmar un convenio de colaboración entre la universidad y el contexto en donde vayas a realizar la investigación (por ejemplo, colegios e institutos). Esto limita que verdaderamente consigas implicar a todos los participantes. Puede haber colegios que acepten participar por inercia, o porque en principio les interesa el proyecto, pero que les interese al equipo directivo no quiere decir que le interese a toda la comunidad educativa (digo esto para seguir con los ejemplos que he puesto antes, y porque al fin y al cabo estamos en un blog titulado "Investigación en Educación"). Si vas allí y les dejas los cuestionarios para que los rellenen en sus casas, muchos al final pueden perderse. Pueden pasar de rellenarlos, o incluso dárselo a terceras personas para que lo rellenen por ellos (más aún si es un cuestionario de marcar una opción en una Escala Likert de 1 a 5, por ejemplo, y anónimo), o debes estar detrás de ellos para que te los rellenen. Lo mejor es plantear una estrategia que consista en que, en un día y hora, puedas reunir a todos para pasar los instrumentos (en el caso del profesorado, puede ser un claustro), en alguna de las reuniones que los participantes de ese contexto mantengan habitualmente para coordinarse, y aprovechar ese día para pasar los instrumentos, aunque conviene antes haberse presentado en otra reunión previa para explicarles las características del estudio. Otra recomendación es que, cuando acudas a hablar con el equipo directivo para hablarles del proyecto, les entregues una copia de los instrumentos para que puedan revisarla y saber, de antemano, qué se les va a preguntar. Evitar incertidumbres motiva a que los participantes puedan animarse a participar si les convence todo lo que les propones. Si no logras controlar la participación de los participantes, valga la redundancia, en el estudio, éste puede fracasar por no reunir una muestra lo suficientemente representativa como para que los resultados del estudio sean válidos, lo cual conllevaría a que tu proyecto de investigación no fuese bien valorado.
  5. Dificultades para hacer trabajo de campo si estás trabajando, según horarios: Lamentablemente, hoy en día es difícil conseguir un empleo estable en un lugar determinado. Puedes estar continuamente desplazándote de un lugar a otro, o que te trasladen a un sitio más lejos por ser interino o provisional, y no disponer de una plaza fija para ti. Luego es cierto que, aunque tengas un puesto fijo con un horario cerrado, puede ser difícil acudir a realizar el trabajo de campo debido a la incompatibilidad de horarios. En educación, lo ideal es poder acudir a contextos a investigar de forma presencial. Nos quedan dos opciones: (A) Desarrollar el trabajo de campo en tu centro educativo (un estudio de caso), (B) Plantear un meta-análisis a partir de estudios ya realizados sobre el área y con una serie de variables en común (lo cual es muy, muy difícil, encontrar todos los estudios que cumplan esos rasgos en común, porque algunos a lo mejor ni están publicados digitalmente), o (C), recurrir a estrategias donde podamos "investigar a distancia". Esto es muy arriesgado, pero puede ser el último recurso si se gestiona bien. Tenemos desde los cuestionarios online (arriesgado porque no sabes quién lo rellena realmente, y algunos catedráticos o doctores pueden ponerte muchas trabas al uso de este procedimiento), a dejar los cuestionarios y recogerlos un día y hora en que podamos ir al centro, o que nos lo envíen por correo postal y nos ocupamos de todos los gastos de envío, o utilizar técnicas como las entrevistas telefónicas o por videoconferencia, entre otras, además de enviarnos por correo material para analizar de forma cualitativa, como documentos oficiales, evaluaciones, proyectos, etc. Conviene tener previsto todas estas circunstancias, aunque empecemos a hacerlo con el método "presencial", por si las circunstancias laborales o personales cambian de un día para otro. Aunque en el peor de los casos puedes pedir una prórroga si es algo temporal o incluso cambiar de contexto si vas a permanecer mucho tiempo allí, es una pena dejar una Tesis Doctoral o investigación por este motivo. Aquellos doctorandos que estén a tiempo completo y sean jóvenes estudiantes que solamente estén dedicados exclusivamente a su tesis y que sus padres le financian todo, no tendrán este problema, pero un alto porcentaje de doctorandos son profesionales en activo o personas que necesitan poder trabajar para financiar sus estudios de Doctorado o requieren estar opositando para mantener sus puestos de trabajo o su permanencia en listas de interinos.
Solamente he expuesto algunas "dificultades iniciales", es decir, pertenecientes al inicio de los estudios de Doctorado, a raíz de mi propia experiencia personal. Luego mientras se siga investigando, pueden surgir muchas más, pero algo que es fundamental es contar siempre con vuestro director de tesis para todo. Preguntadle cualquier duda, pedid consejos para resolver cualquier bache en los que encontréis, e incluso a otros profesionales expertos. No tengáis miedo de pedir ayuda, estáis aprendiendo, y es normal que podáis estancaros durante la realización de vuestra tesis doctoral. Como he dicho al principio, nadie nace aprendido, y los comienzos son siempre difíciles. Luego seréis vosotros quienes asesoréis a los nuevos estudiantes de Doctorado. 

jueves, 14 de agosto de 2014

Consejos para interinos que se estrenan

A raíz de la experiencia vivida durante el curso 2013-2014, que fue la primera vez que ejercí como funcionario interino, he pensado en escribir una serie de recomendaciones generales para aquellos que puedan estrenarse como interinos en un futuro:
  1. Repasar todos los contenidos curriculares de las materias que debas impartir las semanas previas a tu posible "estreno", sobre todo si eres un novel. Muchas cosas se olvidan, o puedes no saber explicarlas bien. Sobre todo sucede con las Matemáticas. Yo tuve que volver a repasar cómo se hacía una raíz cuadrada a mano, por ejemplo.
  2. En la entrevista inicial que tengas con tus nuevos compañeros, pregúntales todo acerca de tu clase: Materias que impartes, necesidades educativas, recursos materiales y espaciales, refuerzo educativo y características de éste, programación que se estaba llevando a cabo, comedor escolar, posible duración de la baja del titular, etc.
  3. En la primera hora que estés con tu nuevo grupo, crea alguna dinámica de presentación. Es la manera más amena de conocerlos, y si es una dinámica entretenida, puedes comenzar a "ganártelos" un poco.
  4. Comprueba si hay normas aprobadas en la clase. Si no, es importante que desde el primer momento se lleven a consenso y se planteen una serie de "sanciones" si se incumplen (ej: quedarse sin recreo, escribir una redacción, etc.).
  5. Al entrar en clase, no olvides pasar lista y anotar las faltas de asistencia. Si un alumno lleva faltando tres días seguidos y no has recibido ningún aviso de las familias, llámales por teléfono. Forma parte del Plan de control del Absentismo escolar. Asimismo, recoge a diario los justificantes de faltas de asistencia y entrégales a los alumnos que hayan faltado una copia para que sus padres las firmen.
  6. Es bueno que el clima del aula sea motivador y que te muestres dispuesto a dialogar y a empatizar con tus alumnos. Pero cuidado, debes evitar que te cojan demasiado confianza. Te arriesgas a que te puedan considerar un "blando" y algunos pueden aprovecharse de esta situación para revolucionar las clases.
  7. Apunta las horas de extraordinarias (o exclusivas) que tengas, y qué debes hacer ese día. Normalmente suelen ser después de las horas lectivas salvo que tengas turno mixto que puede ser durante la hora en que los niños almuerzan (me pasó en un colegio, que tuve clases por las mañanas y por las tardes).
  8. Tómate en serio las horas que dispongas para tener tutorías con las familias. Que no te dé apuro llamar a los padres a hablar contigo. Prepara bien la tutoría, con notas sobre los temas que desees hablar y anota las ideas claves de lo que estás hablando. Si tienes dudas, habla con profesores que ya conozcan a los padres o las circunstancias de sus hijos. En una ocasión, por ejemplo, me acompañó la Jefa de Estudios para ayudarme con un caso especial (cuidado, tú debes llevar el "brazalete", no ella, está para apoyarte pero no para sustituir tu función como tutor).
  9. En los recreos o al finalizar las horas lectivas, busca a tus compañeros de ciclo, sobre todo al del mismo nivel que tú. Coméntales cómo te ha ido el día y pregúntales por ellos. Coméntales aquellas anécdotas o situaciones destacables que hayas vivido y todas aquellas dudas que te surjan. Es bueno que lo hagas a diario, te ocupará unos cinco minutos más o menos.
  10. Acepta escuchar a las personas que quieren darte consejos. Es posible que haya personas a las que les fallen las formas cuando ocurra algún incidente, pero ignora el tono y quédate con el mensaje.
  11. Al principio, intenta seguir la metodología que llevaba a cabo el profesor titular. Luego, ve introduciendo aquellos cambios que veas oportuno, siempre pensando en mejorar los resultados. Ante cualquier cambio que pienses realizar, háblalo antes con tus compañeros. Si se da el caso de que estás sólo en ese nivel (como me pasó a mí cuando fui tutor del único PCPI que había en mi centro), si es un cambio muy significativo coméntaselo al equipo directivo. El hecho de ir poco a poco a los cambios es para permitir también que el alumnado se adapte al nuevo profesor. Si haces todos los cambios de manera brusca, pueden desanimarse. Introdúcelos poco a poco.
  12. Si hay algo en la metodología (actividades, recursos, sistema de evaluación, agrupamiento del alumnado, etc.) que no te convence para nada, pues piensa en cómo mejorarlo. No sigas haciéndolo por miedo a cambiar y que los resultados no progresen o por miedo a la reacción de tus compañeros o del profesor titular. Háblalo con tus compañeros, sobre todo si es significativo (ej: "las actividades del cuaderno de Lengua no son significativas porque no fomentan la creatividad", "hay demasiadas actividades de análisis de elementos de una carta pero ninguna de que escriban una carta", etc.). Es que si no, no sería ético por tu parte hacer algo cuando sabes que no está bien lo que haces.
  13. Si no sabes el tiempo que estarás sustituyendo al profesor titular, realiza la programación semana a semana, pero haciendo cambios a diario. Yo hacía una programación semanal para tener una idea previa de lo que quería hacer, y luego cada día hacía la programación del día siguiente tomando en cuenta lo que tenía programado previamente y cómo han transcurrido las cosas durante el día anterior (ej: actividades que no se han terminado, actividades que hay que repetir o repasar, actividades que deba realizar por petición de mis compañeros, resolver algún conflicto que haya surgido, etc.). La programación es flexible, no lo olvides. Ten en cuenta que es un proyecto, y es normal que al adaptarlo haya que hacer continuos cambios pensando siempre en el aprendizaje significativo y relevante de tu alumnado.
  14. De aquellos alumnos que presenten alguna necesidad educativa (sean o no de perfil "Necesidades Específicas de Apoyo educativo (NEAE)"), realiza un seguimiento a diario de sus progresos. En un diario, anota las actividades que han realizado, los apoyos que les has dado, los recursos que has utilizado o elaborado, sus reacciones y progresos, sus dificultades, etc., y siempre pensando en cómo seguir avanzando. Al final realiza una conclusión con sus progresos y con aquello que aún debe mejorar, pensando incluso en propuestas de mejora.
  15. Lleva siempre un registro de todo lo que hagas. Yo siempre llevaba un diario donde anotaba cualquier incidencia, anécdota, conflicto, consejo, curiosidad, avances, retrocesos, diálogos, etc., que surgía. La rutina diaria escolar está siempre llena de sorpresas y de todo puedes aprender. Si por ejemplo se te ocurrió alguna buena idea para explicarles un concepto a tus alumnos, también anótalo. Es la señal de lo que estás aprendiendo. Todo esto puede servirte para tomar decisiones o "retomar" algo para cuando te hagan preguntas sobre la marcha del curso. Incluye también ahí la programación y cualquier asunto que debas recordar comentarles a tu clase al día siguiente.
  16. En tu casa, crea una Hoja de Cálculo para anotar todas las calificaciones, comentarios cualitativos, tareas entregadas, etc. Luego directamente desde ahí, si fuera necesario, puedes programar la hoja para calcular automáticamente las notas finales (estamos obligados a poner una nota). Esta hoja puedes imprimirla para dársela al profesor titular en un futuro.
  17. Cuando se vuelva a incorporar el profesor titular, entrégale informes que contengan la siguiente información: Análisis general cualitativo de la evolución de cada alumno (rendimiento académico, comportamiento en clase, necesidades y potencialidades, etc.), programación que hayas realizado, informes sobre resultados de algunas pruebas (ej: prueba de evaluación de la comprensión lectora), tutorías con las familias, recomendaciones, etc. Resulta que a veces no tienes mucho tiempo para intercambiar información directamente con el titular, y una vez le entregues de nuevo el "testigo", tienes que irte ipso-facto a la Dirección de Área Territorial (DAT) a firmar el cese y a que te vuelvan a meter rápidamente de nuevo en la bolsa para que te vuelvan a citar enseguida para realizar otra sustitución.
  18. Es normal que pueda ser agobiante tantos cambios de centro y pasar tantos "períodos de adaptación" en un contexto diferente, e incluso un tipo de centro diferente (centros de adultos, centros de acogida de menores, centros penitenciarios, etc.) o nivel (es un salto pasar de 6º a 1º de Educación Primaria, por ejemplo).
  19. Procura dejar todos los materiales organizados al titular una vez termines la sustitución: Los exámenes ordenados en un dossier, las tareas clasificadas por materias, el control de las faltas, los justificantes por faltas de asistencia, los informes, la programación que tenías pensado llevar ese día (materiales incluidos, sobre todo si son de creación propia), etc. Si estás cubriendo una jubilación, dejar tu armario ordenado para que la persona que llegue el curso que viene (si no eres tú de nuevo) pueda revisar todo lo que has hecho.
Estos son algunos consejos básicos. Seguro que se me pueden ocurrir más cosas a medida que avance. En general los cambios son siempre duros, y conviene adaptarse a ellos. Aprenderás mucho a lo largo de los días. Aprende de los errores y estáte atento a todas las circunstancias que surjan en el aula y a todos los aspectos que debas tener en cuenta (organización y limpieza del aula, comportamiento, que el alumnado trabaje, etc.).