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domingo, 1 de agosto de 2021

Actividades para trabajar las habilidades sociales

 A continuación, se adjuntan nuevas actividades para trabajar las habilidades sociales. Entre ellas, se encuentran las siguientes:

  • Dar y seguir instrucciones, disculparse.
  • Autorrecompensarse, 
  • formular una queja, 
  • responder a una queja, 
  • arreglárselas cuando le dejan de lado.
  • Afrontar situaciones que nos producen vergüenza, 
  • saber ganar y saber perder, 
  • darte ánimos.
  • Llegar a acuerdos, 
  • resolución de conflictos, 
  • reaccionar ante las bromas, 
  • reaccionar ante provocaciones.
  • Ayudar a los demás, 
  • toma de decisiones, 
  • defender tus derechos de forma asertiva.


martes, 1 de junio de 2021

Actividades para trabajar la tolerancia a la frustración

 Este mes, os aporto unas actividades para trabajar en los niños de Educación Primaria la tolerancia a la frustración. También en el último curso de Educación Infantil pueden llevarse a cabo algunas de estas. Muchos niños y niñas tienen dificultades para tolerar la frustración, que es cuando no son capaces de asimilar y aceptar que no siempre pueden conseguir lo que desean a la primera o justo en el momento en que lo desean. En los niños pequeños de Infantil, suelen reaccionar con rabietas o berrinches, aunque en los primeros años de Educación Primaria algunos niños todavía pueden manifestar estos comportamientos, llegando a reaccionar con enfados e ira. Por ello, proponemos un cuento y unos ejercicios para trabajar la tolerancia a la frustración.

Este es el cuento:


Y estas son las actividades, las cuales pueden trabajarse por medio de juego de roles:

lunes, 1 de julio de 2019

Juegos para trabajar la asertividad en hermanos y hermanas

La intención de hoy es trabajar la asertividad. Para ello, intentaremos hacer una serie de juegos con los dos hermanos, donde ambos tendrán que echar mano de la asertividad y la empatía. Estas son las actividades planteadas.

1-"¿Qué harías si...?": En esta actividad, se plantean diferentes situaciones que pueden llegar a sucederles en la vida cotidiana. Ambos tendrán que debatir y llegar a un acuerdo sobre cuál sería la mejor solución para resolver esa situación de manera positiva. El psicopedagogo orientará a los dos hermanos para que esta respuesta sea lo más asertiva posible. Para la hermana pequeña, en conexión con una actividad anterior, le diremos que debe comportarse como una niña y no como el león y el conejito.

2-"Ponerse de acuerdo": Planteamos una serie de situaciones donde tendrán ambos hermanos que tomar decisiones, pero el requisito es que ambos deben estar de acuerdo y justificar su postura. El psicopedagogo les ayudará a ponerse de acuerdo en caso de que tengan dificultades para ello.

3-"Resolución de conflictos": Planteamos una serie de conflictos, y ambos hermanos tienen que plantear una solución original y negociada. El psicopedagogo les ayudará a ponerse de acuerdo en caso de que tengan dificultades para ello, así como orientarles para que su propuesta sea lo más asertiva posible.

4-"Historia colectiva": Entre los dos, crearán una historia. Utilizaremos un juego de cartas creado para otros alumnos/as donde, según el número que les salga en el dado, tendrán que introducir un elemento determinado en la historia: Personaje, Fantasía y Realidad. Es mejor así pensando en la hermana pequeña, para que le pueda servir de estímulo. No obstante, luego podemos crear una de forma libre. Se intentará que se introduzca un conflicto dentro de la historia. 

5-"Historia colectiva basada en problemas". Luego podemos crear una basada en sus problemas. Por ejemplo, podemos ir proponiendo una frase a completar por ambos y enlazar frase a frase hasta que terminemos el cuento: "“Aquella mañana, Juana tenía mucho miedo de salir de su casa porque… (dejar que los niños participen para expresar sus propios miedos)… En ese momento se le ocurrió… (aquí se puede ayudar a los niños a entender qué fue lo que le daba miedo a la protagonista y poder ayudarles en la resolución del mismo). El cuento irá tomando diferentes matices y podremos descubrir cada uno de los sentimientos de los niños para su posterior resolución. Ellos pueden inspirarse en estas ideas que surjan en el cuento para resolver sus problemas.

6-"Cinco minutos buenos o malos": Los dos hermanos (puede incluirse el psicopedagogo dentro de esta actividad) tendrán que mirarse a la cara y decirse una cosa que le ha gustado del día y otra que no le haya gustado. Luego, se dirán cosas que le gustan del hermano/a y cosas que no le gustan del hermano/a.

7-"Dominó de dibujos animados": Vamos a jugar de nuevo al dominó, pero esta vez utilizaremos caras de personajes para que sea más sencillo para una niña pequeña (tiene 4 para 5 años). Volveremos a intentar trabajar la tolerancia ante la frustración por perder que tiene la niña.

8-"Juego libre": Al final de la sesión, si quedan 10 minutos y siempre y cuando se hayan portado bien, propondremos jugar a algún juego que ellos quieran.

8-Recapitulación.

sábado, 1 de junio de 2019

Cómo trabajar la empatía hacia sus padres y madres en niños y niñas que tienen rabietas

En relación con la entrada publicada el mes pasado sobre cómo reaccionar ante las rabietas que puedan llegar a tener los niños y niñas de educación infantil, vamos a intentar que los niños y niñas se den cuenta de las consecuencias de sus actos y del efecto que tiene su conducta en sus seres queridos.  El objetivo es trabajar la empatía, para que intenten comprender cómo se sienten los padres y madres cuando sus hijos se enfadan o presentan una conducta inadecuada. Para ello, vamos a representar diferentes situaciones en las cuales el psicopedagogo interpretará a un niño pequeño. Los niños y niñas tienen que actuar como mis padres. Estas serán las situaciones planteadas:

1-Hoy para comer los padres han cocinado fabes con almejas. Al niño le gustan y prefiere comer helado de chocolate. Empieza una fuerte rabieta, y tenemos que explicarles cómo tienen que actuar ante esta rabieta, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan. La idea es:
  • Abrazar a su hijo y calmarlo, si se pone a pegar intentar pararle las manos.
  • Decirle algo así como "entiendo que te guste el helado de chocolate, ¡a mí me encanta!, y lo comeremos, pero antes tenemos que comer esto porque si no tendrás luego hambre. Si te comes esto, luego nos vamos tú y yo a tomar un helado".
  • Ayudarle a comer las fabes con almejas, dándoselas poco a poco con un poco de pan. Por cada trozo que se coma, alabar al niño: "¡Muy bien! qué ricas, ¿eh? ¿a qué no es para tanto?". Dadle un fuerte beso cuando termine de comer.
2-El niño desea ir a jugar al parque porque está aburrido en casa. Se le dice que no es posible ahora porque papá y mamá están muy ocupados. El niño comienza una rabieta, se echa a llorar y a patalear. Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Intentar abrazarlo, pero me pongo muy nervioso. Así que los padres se van a un lado y dejan al niño solo. Poco a poco el niño se va calmando. Es la técnica de "tiempo muerto". Decidle claramente: "Hasta que no te calmes y dejes de llorar, no vamos a hablar contigo".
  • Luego, se intentará razonar con él: "Entendemos que quieras ir a jugar al parque, te aburres y allí hay muchas cosas chulas para jugar, y también otros niños y niñas. Pero ahora mamá y papá están trabajando y no pueden llevarte, ni los abuelos. Si esperas una hora, vamos luego al parque. Juega mientras con tus juguetes. Te prometemos que te llevaremos luego e incluso merendaremos esas galletas que tanto te gustan".
  • Dad un abrazo al niño y un beso.
3-El abuelo ha venido de visita. El niño quiere estar con él y jugar. El abuelo tiene que irse con papá a hacer unos recados. El niño quiere irse con él, pero tiene que quedarse a ayudar a mamá con la comida. El niño comienza a llorar y a enfadarse. Hasta comienza a tirar sus juguetes hacia sus padres ¿Qué hacer? Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Así que los padres se van a un lado y dejan al niño solo. Poco a poco el niño se va calmando. Es la técnica de "tiempo muerto". Decidle claramente: "Hasta que no te calmes y dejes de llorar, no vamos a hablar contigo".
  • Luego, se intentará razonar con él: "Sabemos que quieres mucho a tu abuelo, pero ahora tiene que salir a hacer tareas que son aburridas. Y yo te necesito a ti para que me ayudes. ¿Por qué no le preparas algo especial a tu abuelo para cuando regrese? Seguro que se pone muy contento y juega mucho contigo esta tarde". El niño se calma.
  • Añadir también lo siguiente: "Entendemos que te enfades por no poder jugar ahora con tu abuelo, ya que es lo que deseas ahora, pero hay que saber esperar. Eso sí, no nos parece bien que tires cosas por ese motivo, ya que nos haces daño y nos ponemos tristes".
4-Hoy hemos ido de visita a casa del primo Ismael. Tiene algunos juguetes muy chulos. El niño ha visto un coche de bomberos que ha llamado su atención. Quiere jugar con él, pero el primo quiere que juguemos con sus muñecos de acción. No lo acepta, y coge los muñecos y los lanza contra la pared, uno de ellos rompiéndolo. Ismael se pone a llorar y avisa a sus padres de lo que acaba de hacer su primo. Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Está muy agresivo, intentar calmarlo llevándolo a una habitación solo. Le diremos lo siguiente: "Estás muy nervioso, debes relajarte. Hasta que no te relajes, no hablamos contigo".
  • Una vez pasado el tiempo, hablaremos con él. Debemos decirle lo siguiente: "El coche de bomberos es muy chulo, pero tu primo quería jugar con sus muñecos de acción contigo porque le hacía mucha ilusión. Luego iba a jugar contigo con el coche de bomberos. No está bien enfadarse así con una persona que te ha invitado a jugar y tratar así a sus juguetes. ¿Te gustaría que tu primo entrase y rompiese tus muñecos de los minions? ¿o tu camiseta del Cádiz?".
  • Cuando se arrepienta y acepte jugar luego con su primo, le diremos: "No te has portado bien con tu primo, así que nos gustaría que le pidieras perdón por enfadarte y tirar sus muñecos de acción". En cuanto lo haga, le daremos un abrazo para alabar su conducta y reforzarla.
5-Nuestro hijo hoy no quiere ir al colegio. Dice que se aburre mucho en clase, y que los niños no suelen jugar con él. No quiere levantarse de la cama. Dice que le dejemos en paz. Se tapa la cabeza para que le dejemos en paz. Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Le diremos lo siguiente: "¿No quieres ir al colegio? Es una pena, dejarás de aprender muchas cosas por no ir al colegio y la gente va a pensar que eres tonto.", "¿Esos niños se meten contigo? ¿se lo has dicho a la maestra?".
  • Seguimos: "Entendemos que pueda no gustarte el colegio porque preferirías quedarte aquí jugando, pero allí harás muchas cosas divertidas que no podrás hacer en casa y aquí te aburrirás de jugar siempre con lo mismo. Todos hemos ido al colegio para aprender, tus papás no podrían trabajar ahora ni comprarte juguetes de no ser por haber ido al colegio".
  • Si ahora el inconveniente son los amigos: "Podemos hablar con la maestra para que te ayude a jugar con otros niños, seguro que al final te lo pasas bien, pero no puedes estar huyendo del colegio porque pensarán que eres un vago y un cobarde, además de no aprender y ser menos listo que los demás".
  • Si al final se levanta y se viste, le daremos un abrazo y le felicitaremos por la decisión que has tomado: "Hoy te estás portando como un niño grande. Estás creciendo, ¡muy bien!".
6-El niño está pintando un dibujo. Le decimos que dentro de 10 minutos vamos a cenar, y que debe ir parando lo que esté haciendo en este momento. Nuestro hijo no hace caso, y decidimos volver dentro de cinco minutos. Todavía sigue pintando. Le recordamos que dentro de 5 minutos vamos a comer, y sigue igual. Le decimos que tiene que ir dejando de pintar y que luego terminará. No quiere dejar de dibujar y nos empuja. Los padres tienen que intentar tratar con él. Lo haremos sobre la marcha, primero veremos cómo actúan y luego ya les daremos pautas a partir de como actúen. La idea es:
  • Le diremos lo siguiente: "No hemos dicho que no puedas seguir ya dibujando nunca, tan solo vamos a parar un momento para comer y reponer fuerzas. Seguro que después de comer, tienes más energía y te salen mejores dibujos".
  • Seguimos (depende de como transcurra todo): "Podemos luego pintar los dos juntos si quieres, hacer un dibujo chulo entre los dos. Pero eso sí, me ha sentado muy mal que me hayas empujado. Me gustaría que antes me pidieras perdón".
  • Si al final se arrepiente, pide perdón y acepta ir a comer, se le dará un abrazo y un beso.
Otros:

f) Molesto a mamá y papá debe actuar, no hago caso y sigo.
h) He sido malo en el colegio. Le tiré del pelo a una niña y le saqué la lengua a la seño.
i) No quiero hacer la tarea, odio el colegio.

Posteriormente, les pediremos que ellos solos representen todas estas situaciones. Si da tiempo, les daremos unos muñecos para que vuelvan a representar una historia delante mía usando dichos muñecos. Y si todavía hay tiempo, pues haremos una técnica de relajación.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Consejos para familias con hijos e hijas con rabietas


1-Cuando la niña se enfade o tenga una rabieta (puede incluir o no agresión a la otra persona), intentar no ponernos también agresivos o a la defensiva. No debemos olvidarnos que los padres y madres somos el primer modelo a seguir que tienen nuestros hijos e hijas. No podemos enseñarle que no es bueno enfadarse de manera agresiva si nosotros reaccionamos así de forma verbal y física. Si les gritamos, se pondrán más nerviosos, no le ayudará a relajarse.

2-Es bueno intentar que se relaje. Si no logramos calmarlo con abrazos y aguantando sus manos si intenta pegarnos, lo llevaremos a una habitación durante cinco minutos. Esperar a que el llanto se reduzca y decirle "no voy a hacerte ni caso hasta que me hables sin gritar ni enfadarse, sino tranquila, y dejes de llorar", "cuando estés más tranquila, hablamos". Es posible que no haya dejado de llorar, pero al menos la rabieta se habrá pasado. Ya está más tranquila, así que hablaremos con ella. No debemos intentar forzar razonar con él cuando está en una rabieta porque en ese momento es incapaz de escuchar con atención.

3-Al hablar con ella, intentar ponerse bajo su piel. Aunque es una niña pequeña, es capaz de expresar emociones. Intentar entender el motivo de su rabieta y responderle: "Entiendo que estés así, yo lo estaría si fuera una niña, pero...", "Entiendo que te hayas enfadado, pero no puedes pegarnos ni gritarnos ni insultarnos porque nos haces mucho daño y nos ponemos muy tristes". No se trata de ceder, sino de saber explicar nuestra postura de manera empática. Si a pesar de todo insiste, aplicar la técnica del disco rayado, donde continuamente le digamos los motivos por los que rechazamos su petición, aunque podemos intentar buscar soluciones. Por ejemplo, supongamos que quiere comer pizza y hay lentejas, y se niega a comerlas. En vez de decirle "cómete las lentejas ya", decirle "mañana podemos comer pizza por la noche, pero hoy comeremos lentejas porque tienes que comer de todo para estar fuerte, y si no lo haces, no podrás mañana comer pizza". Es decir, es saber decirles que no pero acompañarlo con un "podrás hacerlo más tarde...", "en otro momento lo haremos...", "mañana sí...", "no puedes coger eso pero sí otras cosas...". Otras: En vez de decirle "no puedes hacer eso, ahora tienes que...", decir "me parece muy bien, mañana o luego lo haremos porque ahora tenemos que...". Es fundamental intentar negociar con ella y llegar a acuerdos, pero deben ser cumplidos. No se debe ceder para que se calme, sino reforzaremos que siga empleando la rabieta. Se debe ser empático, pero a la vez firmes, y recordar nuestra decisión.

4-Si sus padres o abuelos sienten que se van a poner muy nerviosos y que van a estallar, aplicarse el "tiempo muerto". Es decir, irse a otra habitación a relajarse, y cuando nos encontremos más relajados pues saldremos e intervenimos. Es importante no enfadarnos, es decir, no mostrarnos agresivos ni a nivel físico ni verbal. Es importante evitar recurrir a los gritos, insultos, azotes, etc. Si nos ponemos muy nerviosos, le pediremos disculpas, le daremos un abrazo y un beso, y le diremos que no volverá a ocurrir y que ella también debe controlarse y que seguiréis intentándolo.

5-Cuando termine la rabieta, no echarle en cara nada ni recordar lo que pasó antes. Es importante que ahora se esté tranquilo.

Otras ideas importantes a tener en cuenta son las siguientes:

1-Como siempre, es importante establecer una serie de normas en casa. Deben ser pocas pero claras y firmes. Muchas normas sería muy agobiante para una niña, y no logrará recordarlas. Es importante explicarle esas normas y dejarlas claras. Si las incumple, deberá asumir las consecuencias pactadas. En ningún momento debemos ceder y bajar la guardia. Si no, jamás se tomará en serio las normas.

2-Para que esté más relajada, sería bueno buscar ratos libres donde todos/as puedan jugar con ella, sobre todo jugar a juegos que impliquen movimiento. Ese videojuego de baile al que juega con su hermano es una buena opción.

3-Recordemos que es solo una niña. Tiene su propia forma de ver las cosas y de percibir el mundo. Aunque a nosotros nos parezca una tontería lo que diga, o pensemos que está siendo egoísta y demasiado caprichosa, es como ella siente las cosas. Tiene ideas sobre lo que es justo e injusto, y propias de niñas de su edad. Es por ello que puede cometer los mismos errores o tener las mismas rabietas, pero con el tiempo irá aprendiendo.

4-Podría ser interesante que ganase algo de auto-control. Por ejemplo, podemos dejarle que tome algunas decisiones personales, como escoger la camisa que se pondrá para ir al colegio, y que un día a la semana escoja el postre que desee (es un ejemplo, luego hay que adaptarlo a otros casos).

5-Para prevenir una rabieta producida por el hecho de que se le obliga a interrumpir una actividad que le gustaba hacer, intentar avisarle con 10 minutos de antelación que debe ir terminando. Por ejemplo, está jugando con sus muñecas y se encuentra muy a gusto. Si dentro de poco hay que ir a comer, avisarle con 10 minutos de antelación que debe ir terminando de jugar con las muñecas. Al menos le da tiempo a terminar de jugar de manera relajada que si se le interrumpe de golpe para que deje de jugar al instante.

6-Proponerle retos que estén relacionados con conseguir llevar a cabo una conducta, para así intentar motivarla.

lunes, 1 de abril de 2019

Casos prácticos para trabajar problemas de conducta en niños y niñas de Educación Infantil en el hogar

A continuación se plantean una serie de casos prácticos de niños y niñas de la etapa de Educación Infantil que tienen problemas de conducta. El objetivo es pensar en estrategias para trabajar su conducta de forma que aprenda conductas alternativas adecuadas y poco a poco maduren.


- El hermano se encuentra leyendo un interesante libro. Vas tú y se lo tiras. El hermano entonces le pregunta por qué hace eso. Tras la conversación, le dice que no le hará nunca más caso cuando se comporte de esa manera, y que lo hará si se porta mejor. Se le pedirá que vuelva a molestar al hermano, y éste no reaccionará nada. Yo haré de narrador de la historia, y le haré preguntas a Joaquina para saber si realmente desea eso. Si definitivamente no lo desea, le pedirá disculpas y volverán entonces a hacer cosas juntos. Se le explicará cómo debe comportarse y cómo conseguir la atención de su hermano, representándolo con títeres.

- Joaquina ha roto un jarrón de su abuela, y la madre se enfada con ella. Joaquina le echa la culpa al hermano. La madre entonces busca al hermano y le regaña, éste lo niega todo, pero durante la discusión termina pegando al hermano. Éste llora diciendo que no es justo, que él no ha hecho nada y no merece que le peguen. Se intentará trabajar la empatía con Joaquina, que se ponga en lugar del hermano, que comprenda que él se siente muy triste. Luego repetiremos la secuencia enseñando la conducta adecuada. En todo momento se interaccionará con los títeres.

- Joaquina no se quiere comer un delicioso plato de judías. Discute con su madre muy agresivamente, insultándola y echándola en cara que es una mala cocinera. Llega a tirar el plato. Comienzan a discutir y la hija responde continuamente a la madre. La madre hace como que le pega en el culo y luego la castiga. Luego la madre se echa a llorar por todo lo que ha ocurrido y se lamenta, diciendo que es una mala madre. Se le pregunta a Joaquina si es correcto tratar así a su propia madre. Se le pregunta si debería pedirle disculpas, y así se hará. Luego se repetirá la escena, de forma que al final haya mucho respeto, y si no le gustan las judías, decírselo a su madre muy educadamente, y animar a la madre a prepararlas de otra manera (pedirlas en puré y que le eche algo de chorizo por encima).

- Joaquina coge un objeto. Su abuelo se lo quita porque teme que lo vaya a romper. Joaquina tira de él, quiere intentar quitárselo al abuelo. Éste no se deja, dice que no quiere que ella coja ese objeto porque es muy frágil y lo puede romper. Le dice que ya el otro día le rompió un juguete de su infancia, y que no quiere que le rompa ese objeto. Joaquina ahora comienza a pegarle puñetazos al abuelo, haciéndole daño y provocando que el objeto se caiga al suelo. Joaquina es castigada por su abuelo por haber provocado que el juguete se rompiera y por haber pegado a su abuelo. Se le pregunta a Joaquina si hizo lo correcto, y se le preguntará si piensa que su abuelo ahora es feliz con todo lo que ha sucedido. Le pide perdón, y ahora se repetirá de nuevo la escena, haciendo las cosas bien.

- Joaquina quiere salir a jugar al parque. El padre le dice que no es posible porque tienen que ayudar a su hermano a estudiar para un examen, y luego tienen que preparar una cena con unos amigos. Joaquina se enfada y comienza una rabieta. Se echa a llorar sin parar, gritando. Se le explica en todo momento lo que debe hacer. Se echa a llorar sin parar, sin parar. Entonces el padre la deja sola en un rincón, la agarra y la deja sola, y se va. Ella sigue llorando y nadie le hace caso. El padre en todo momento le dice que hasta que no se tranquilice y deje de dar patadas y estar enrabietada, no le hablará, y como ya lo ha hecho, pues le habla y le insiste por qué no pueden salir. Como conducta alternativa, se repite todo el proceso y en vez de hacer una rabieta, dirá "me gustaría salir, papá". El padre dirá que ahora no puede, pero que mañana jugarán juntos el doble de tiempo, y esto gustará a Joaquina.

- Es la hora de ir al colegio, y a Joaquina no le apetece ir. La madre va a buscarla a la cama, diciendo que debe levantarse y que es hora de vestirse. Joaquina se niega y la lía. La madre insiste en que debe ir al colegio porque es su obligación, pero Joaquina sigue negándose. Al final discuten y se ponen muy nerviosas. La madre intenta levantarla a la fuerza, le da azotes en el cuelo, la niña chilla y le dice a su madre que es tonta. Al final todos acaban llorando. Se le enseña la conducta alternativa y se representa con títeres. La niña dirá que no tiene ganas, la madre le insistirá y ella obedece.

 Alternaremos las actividades de Emilio con las de Joaquina, para que todo sea más dinámico. Intentaremos que los dos participen en ambas, cada uno desde un rol determinado. Las dinámicas que trabajaremos en la sesión de hoy serán las siguientes:

  1. Vamos a dormir de nuevo (Joaquina): Vamos a intentar que vuelvas a dormir sola por las noches. Tenemos que intentar seguir combatiendo con esos monstruos que te asustan. No olvides las palabras mágicas que te enseñamos. ¿Sabes una cosa? Una buena forma de aprender a enfrentarse a los monstruos es visualizar que luchamos contra ellos. Piensa en todos esos monstruos que ves, vuelve a describirlos. ¿Qué les dirías a cada uno de ellos si los tuvieras delante? ¿qué podrías hablar con ellos? Yo tengo un aparato en este reloj que me permite convertirme en el monstruo que tú quieras. (Lo haremos y conversaremos con ella sobre lo que pretendemos. La idea es que les gusta dar miedo a los niños, pero no les hacen nada. Ahora, salen corriendo si les dices esa frase...). ¿Sabes que papá y mamás se sentirán muy orgullosos si tú sola te enfrentas a los monstruos? ¿y si además logras dormir sola sin molestar a nadie, ni llamarlos por las noches? Ellos te suelen dejar el agua, te acuestan y te desean buenas noches. Es hora de darles las gracias por todo dejándoles dormir tranquilos por las noches. ¿Por qué no lo hacemos.
  2. Echarle la culpa al hermano (Joaquina): Joaquina ha roto un jarrón de su abuela, y la madre se enfada con ella. "¡Joaquina! ¿Por qué has roto el jarrón!". Joaquina le echa la culpa al hermano. La madre entonces busca al hermano y le regaña, éste lo niega todo, pero durante la discusión termina pegando al hermano. Éste llora diciendo que no es justo, que él no ha hecho nada y no merece que le peguen. Se intentará trabajar la empatía con Joaquina, que se ponga en lugar del hermano, que comprenda que él se siente muy triste. Para ello, vamos a hacerle las siguientes preguntas: ¿Por qué le echas la culpa a tu hermano? ¿te gusta verle sufrir o ser castigado? ¿está bien echar las culpas a tu hermano? ¿te gustaría que tu hermano te echara las culpas de todo? Ahora representaremos una nueva secuencia usando de nuevos los títeres. Tu hermano ha roto la botella de whisky de tus padres mientras jugaba con un frisbee. Tu hermano agarra el frisbee y lo deja al lado de donde se encuentra su hermana. Los padres la ven, y preguntan qué ha pasado. Tu hermano dice que no sabe, que estaba jugando a la consola. Buscan a Joaquina, y ven que a su lado hay un frisbee: "¡Joaquina! ¿Por qué has roto el jarrón con el frisbee?". La regañan, ella lo niega y le pegan. En el momento de la regañina, interactuaremos con ella. Luego le preguntaremos: ¿Está bien que tu hermano te haya echado las culpas? ¿Entonces tú debes hacer lo mismo que él? Luego repetiremos la secuencia enseñando la conducta adecuada, para que la niña sepa transmitir su inocencia a pesar de todo. Por ejemplo, puede responder: "Yo no he sido, mamá. Yo estaba en mi cuarto, no llego a esa mesa. Mi hermano vino antes y me dio este frisbee". En todo momento se interaccionará con los títeres.
  3. Frustración: No puedo hacer lo que deseo (Emilio): Un niño llamado Jorge tiene ganas de ver el partido de fútbol entre el Sevilla y el Betis, ya que es muy fan del Betis. Está emocionado como en todos los derbis, deseoso de que por fin el Betis gane. Sus padres proponen ese fin de semana ir a visitar a unos amigos, y Jorge debe ir con ellos porque solo es un niño y tiene nueve años. Jorge se enfada y comienza a gritar diciendo que no es justo, que él quería ver el derbi y que son unos egoístas. Su madre le dice: "Teníamos pensado regresar antes del partido porque solamente vamos a visitarlos y comer juntos, pero después de como te has puesto, estarás castigado sin poder ver el partido".

  • ¿Qué opinas de la reacción de Jorge? ¿Qué hizo bien y qué hizo mal?
  • ¿Qué opinas de la reacción de sus padres? ¿Qué hicieron bien y qué hicieron mal?
  • ¿Cómo crees tú que tendría que haber reaccionado Jorge?
  • Representemos la situación, donde cada uno ejercerá cada rol, y analizaremos las diferentes respuestas. Luego nos cambiaremos los personajes y compararemos las actuaciones desarrolladas por cada uno.
  1. Tanto esfuerzo para esto (Emilio): Raquel es una niña muy trabajadora y estudiosa. Sus padres le han prometido que si aprueba todas las asignaturas con al menos un 9, la apuntarán a un grupo de baile. Ella está muy entusiasmada, y se esfuerza mucho para poder sacar un 9. Llegan las notas, y ha sacado dos 8. Raquel estalla y rompe las notas, y se echa a llorar, tirando la mochila al suelo y dándole patadas a lo que tiene alrededor.
  • ¿Qué opinas de la reacción de Raquel? ¿Qué hizo bien y qué hizo mal?
  • ¿Cómo crees que reaccionarán sus padres? ¿Y su tutor o tutora?
  • ¿Cómo crees tú que tendría que haber reaccionado Raquel?
  • Representemos la situación, donde cada uno ejercerá cada rol, y analizaremos las diferentes respuestas. Luego nos cambiaremos los personajes y compararemos las actuaciones desarrolladas por cada uno.
  • Molestar al hermano (Joaquina): El hermano se encuentra leyendo un interesante libro sobre el Cádiz. Llega entonces Joaquina y se lo tira de un manotazo. Joaquina comienza a partirse de risa. El hermano entonces le pregunta: "¡Eh! ¿Pero tú de qué vas? ¿por qué haces eso?". Comienzan a conversar. El hermano entonces le responde: "¿Pues sabes una cosa? No pienso hacerte más caso si no me pides perdón. No pienso decirte nada si sigues portándote así". Tras la conversación, le dice que no le hará nunca más caso cuando se comporte de esa manera, y que lo hará si se porta mejor. Se le pedirá que vuelva a molestar al hermano, y éste no reaccionará nada. Después de todo esto, debatiremos las siguientes cuestiones: ¿Qué opinas de todo esto? ¿te gusta que tu hermano esté enfadado así contigo y pase de ti? ¿por qué crees que está enfadado contigo? ¿te gustaría que tu hermano estuviese siempre enfadado contigo? ¿cómo crees que hay que tratar a los hermanos? ¿cómo podemos hacer que nuestro hermano sea más feliz y nos quiera? ¿cómo tenemos que comportarnos con él? Representaremos la situación delante de ella. Yo haré de ella y él de Emilio. Se le verá pidiéndole perdón y diciéndole que a partir de ahora no volverás a molestarle más y que le ayudarás siempre que lo necesite.
  • Romper objetos de otras personas (Joaquina): Joaquina coge un objeto. Su abuelo se lo quita porque teme que lo vaya a romper. Le dice lo siguiente: "¡Joaquina! Dame ese objeto, es muy delicado, se puede romper, y le tengo mucho cariño". Joaquina tira de él, quiere intentar quitárselo al abuelo. Éste no se deja, dice que no quiere que ella coja ese objeto porque es muy frágil y lo puede romper: "¡Joaquina, por favor, no seas mala! Te he dicho que no me quites eso, y deja de tirar de él, ¡que lo vas a romper! Y ya un día me rompiste un muñeco que tenía yo desde pequeño y me hiciste llorar". Joaquina ahora comienza a pegarle puñetazos al abuelo, haciéndole daño y provocando que el objeto se caiga al suelo: "¡Joaquina, ay, me haces daño! ¡Ay, no, mi juguete!". Joaquina es castigada por su abuelo por haber provocado que el juguete se rompiera y por haber pegado a su abuelo: "Estoy muy triste por lo que has hecho, Joaquina. Te has portado muy mal conmigo y has roto algo que me gustaba mucho. No pienso jugar contigo durante mucho tiempo, hasta que se me pase el enfado". A continuación, le haremos las siguientes preguntas: ¿Qué ha pasado, Joaquina? ¿Te sientes bien con lo que has hecho? ¿Cómo se siente ahora el abuelo? ¿crees que se merece que le desobedezcas de esa manera y le rompas sus cosas? ¿está bien que ahora no juegue contigo durante mucho tiempo? ¿qué podrías hacer para que te perdonase? ¿y para que no vuelva a enfadarse contigo? Le pide perdón, y ahora se repetirá de nuevo la escena, haciendo las cosas bien.
  • Hay días malos mientras hacemos deporte (Emilio): Matilda es una atleta muy veloz que va a disputar la carrera de los cien metros lisos. Lleva tiempo entrenando, y se ve muy confianza. Siente que va a ser capaz de optar a las medallas en el próximo campeonato. Llegó el día del campeonato, y estaba muy nerviosa. Con los nervios, se ató mal el cordón de una de sus zapatillas. Cuando se dio el pistoletazo de salida, Matilda salió corriendo muy veloz. Va en cabeza, y siente que va a ganar. De repente, se pisa el cordón del zapato y se cae. Al final todos la superan y ella termina última. Matilda siente que se ha hecho una injusticia y rompe a llorar, diciendo que jamás volverá a correr.
  • ¿Qué opinas de la reacción de Matilda? ¿Qué hizo bien y qué hizo mal?
  • ¿Cómo crees que reaccionarán sus padres? ¿Y su tutor o tutora?
  • ¿Cómo crees tú que tendría que haber reaccionado Matilda?
  • Representemos la situación, donde cada uno ejercerá cada rol, y analizaremos las diferentes respuestas. Luego nos cambiaremos los personajes y compararemos las actuaciones desarrolladas por cada uno.
  • No me encuentro bien (Emilio): Jaime está estudiando muy duramente para superar su examen de Ciencias Sociales. Necesita sacar una buena nota para conseguir una beca para ir a estudiar a Estados Unidos. De repente, debido a la tensión que está sufriendo, le entra un fuerte dolor de cabeza. Está haciendo el examen y no logra concentrarse. Confunde los enunciados, no se acuerda bien de nada...no hizo buen examen y lo suspendió. Al ver la posibilidad de no conseguir su ansiada beca, rompe el examen por la mitad y la maestra decide castigarlo y llamar a sus padres, quienes se enfadan con él, diciéndole: "La maestra iba a decir que iba a hacer una recuperación de este examen, así que podías haber aprovechado hasta para sacar mejor nota, y le han dado ganas de no hacértela por lo que has montado en clase. De momento estás castigado sin consola, y ya veremos si irás a Estados Unidos, porque con ese comportamiento te irá mal".
  • ¿Qué opinas de la reacción de Jaime? ¿Qué hizo bien y qué hizo mal?
  • ¿Qué opinas de la reacción de sus padres? ¿Qué hicieron bien y qué hicieron mal?
  • ¿Cómo crees tú que tendría que haber reaccionado Jaime?
  • Representemos la situación, donde cada uno ejercerá cada rol, y analizaremos las diferentes respuestas. Luego nos cambiaremos los personajes y compararemos las actuaciones desarrolladas por cada uno.
  • ¡Hay que ir al colegio! (Joaquina): Es la hora de ir al colegio, y a Joaquina no le apetece ir. La madre va a buscarla a la cama, diciendo que debe levantarse y que es hora de vestirse "¡Joaquina, vamos, que es hora de ir al colegio!". Joaquina se niega y la lía. La madre insiste en que debe ir al colegio porque es su obligación, pero Joaquina sigue negándose: "Joaquina, tienes que ir al colegio, tenemos todos que aprender. Tus amigas y tu señorita te van a echar de menos. ¡Vamos!". Al final discuten y se ponen muy nerviosas. La madre intenta levantarla a la fuerza, le da azotes en el cuelo, la niña chilla y le dice a su madre que es tonta. Al final todos acaban llorando. Se le enseña la conducta alternativa y se representa con títeres. La niña dirá que no tiene ganas, la madre le insistirá y ella obedece. ¿Por qué crees que nuestros padres insisten en que vayamos al colegio? ¿crees que lo hacen para fastidiar? ¿sabes los esfuerzos que tienen que hacer tus padres para ir al colegio? ¿qué podríamos hacer para compensarles?