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martes, 1 de octubre de 2019

Algunas presentaciones basadas en mi Tesis Doctoral

Ahora que por fin he conseguido descubrir por qué Slideshare no subía algunas de mis presentaciones (no reconocía los acentos en los títulos), puedo compartir algunos recursos que antes no podía. En relación a la Tesis Doctoral que defendí el pasado noviembre de 2018, subo tanto una comunicación que presenté en el Congreso Internacional de Educación Inclusiva celebrado en marzo de 2018 como la defensa de la Tesis Doctoral que hice.






martes, 1 de enero de 2019

Juego de cartas para crear relatos

En esta ocasión, os aporto un simpático juego de cartas que tiene la finalidad de fomentar la creatividad literaria. Al ser todo aleatorio, pueden surgir muchas historias divertidas y bastante creativas. 

 Tenemos tres montones de cartas:
  • 24 cartas de Fantasía
  • 12 cartas de personajes
  • 12 cartas de Realidad
Para esta actividad, en la que jugarán solamente dos jugadores (alumna y psicopedagogo), se decidirá quién empieza lanzando el dado. Quien saque un número mayor, pues ese será el que comience. Luego tendrá que lanzar de nuevo el dado. Hay tres categorías de cartas: Fantasía, Personajes y Realidad. Si al lanzar el dado sale el 1 o el 2, pues se escogerá una carta de Realidad, si sale el 3 o el 4, se escogerá una carta de Fantasía, y si sale el 5 o el 6, se escogerá un personaje. Una vez que se agote una categoría de cartas, se cambia el reparto, y si sacas del 1 al 3, coges una carta de una categoría, y si sale del 4 al 6, pues una carta de la otra.


Una vez que ya se han agotado todas las cartas, entre los dos se decide cómo terminar la historia. Aunque puedan aparecer todos los elementos, el orden de aparición de éstos marcará la trama de la historia así como la secuencia de hechos, así como la propia imaginación de los participantes del juego. Luego hablarán acerca de qué les ha parecido la historia y sobre aquello que han aprendido con la experiencia. En las tablas de abajo aparecen ejemplos de cartas que podríais incluir. Tan solo tenéis que buscarlas en Google y diseñarlas a vuestro gusto.

 CARTAS DE FANTASÍA
HADA
VAMPIRO

FRANKENSTEIN
GUERRERO
ALDEA
ALDEA
BÚHO
LECHE
CASTILLO
SER MALIGNO
HADA
BRUJO
NIÑA GUERRERA
DRAGÓN
DRAGÓN
DRAGÓN
ESPADA MÁGICA
HADA
JABALÍ ASADO
PLANO
POCIONES
DRAGÓN
GUERRERA
ZARZAPARRILLA

CARTAS DE PERSONAJES

JOSÉ IGNACIO

QUIQUE
CAROLINA
KIARA
ANDREA
GILBERTO
ROMÁN
JULIÁN
MELCHOR
CLARA
ÚRSULA
VÍCTOR

CARTAS DE REALIDAD

AGUA
CABALLO
CENTRO COMERCIAL
COCINA
COLEGIO
PELEA
PERRITO
ESCRIBIR
LAVAR LA ROPA
LEER
MASAJE
PARQUE



lunes, 1 de octubre de 2018

Orientaciones para la comunicación entre padres e hijos adolescentes II: La adolescencia


Para los hijos/as adolescentes:

1-Practicar al menos dos veces al día técnicas de respiración y de relajación. Se sugiere la relajación progresiva de Jacobson, acompañado con música relajante.

2-Es importante aprender a hacer un esfuerzo por escuchar. Es posible que tus padres no entiendan cómo te sientes, y les cueste ponerse en tu lugar. Pero al menos escucha su versión, su punto de vista o sus sugerencias, y una vez que terminen, comienzas a explicarte: "Te agradezco tus sugerencias, pero no estoy de acuerdo contigo, porque (...)". De esta manera, te escucharán de forma más atenta y puedes hacerte entender mejor que si reaccionas gritando y faltando el respeto: "¡Pero mira que sois pesados! ¡Qué no, hombre, qué me niego!".

3-Aunque no compartas su punto de vista, intenta comprender la postura de tus padres. Hay padres que tiene miedo a que sus hijos tomen decisiones inadecuadas desde su punto de vista, o a que se equivoquen y luego sufran consecuencias negativas. Es por ello que muchos se vuelven muy insistentes con sus hijos, e incluso llegan a imponerles normas o castigos para cumplir su objetivo de que no hagas lo que te apetezca hacer. En todo momento, intenta explicar tu postura y, tras escucharles, intenta valorar las justificaciones que te dan y se las comentas: "Sé que lo hacéis porque tenéis miedo, pero quiero que entendáis el motivo por el que lo hago (...)".

4-Anima a tus padres a revisar las normas y negociarlas y, si no las hubiera, acordar una serie de normas para todos los miembros de la familia. A la hora de negociar, hay que intentar buscar soluciones que puedan satisfacer a todas las partes. Eso conlleva a que tengamos que ceder un poco en nuestros intereses, pero siempre en su justa medida, sin excesos. También se deben negociar las consecuencias de no cumplir las normas, y esto vale para cada una de las partes. Se deben asumir dichas consecuencias sin rechistar una vez aprobadas por todas las partes.

5-Comprometerse a pasar un tiempo a la semana con la familia para hacer actividades juntos. Podéis negociar las actividades a realizar, o si acaso que cada semana un miembro tenga la libertad de escoger la actividad a realizar. Se sugiere realizar actividades que sean relajantes, como el deporte.

6-Aceptar asumir algunas responsabilidades en casa si no las tuviera. Participar en tareas domésticas, recados y otras responsabilidades, dejándose enseñar por los demás.



sábado, 1 de septiembre de 2018

Orientaciones para la comunicación entre padres e hijos adolescentes I: Las familias


Para los padres y madres:

1-No sobreproteger a vuestra hija, y dejar que tome sus propias decisiones. Es normal que a veces no nos parezcan adecuadas algunas decisiones que toman nuestros hijos/as con respecto a un asunto en concreto, o simplemente prefiramos una solución mejor desde nuestro punto de vista. Es muy positivo que le planteemos estas sugerencias a nuestros hijos/as, pero debemos darles la libertad de que ellos luego tomen su propia decisión una vez escuchados todos los puntos de vista. Es posible que se equivoquen y luego se arrepientan, pero es así como luego madurarán como personas. Las personas maduramos a partir de los errores cometidos y asumiendo las consecuencias de sus actos, ya que de ellos extraemos una lección. Acercanos a ellos/as con afecto, y si se pone nervioso, intentar no alterarnos. Es mejor callarnos, esperar a que se calme y luego decírselo, para evitar ponerla más nerviosa y comenzar una discusión. Es importante la manera en que se lo transmitamos: "Entiendo tu decisión, pero me gustaría que antes de tomar la decisión definitiva, piensas en estas otras opciones...". Esto también debe aplicarse a la hora de opinar sobre su conducta o comportamientos ante una situación determinada, o sobre una postura o forma de pensar que tenga: "Respeto tu opinión, pero no la comparto. En mi opinión, yo creo que...". Nunca imponer una decisión, salvo que su vida pueda realmente correr peligro. Tampoco emplear el sarcasmo o la ironía a la hora de realizar alguna crítica sobre su punto de vista, porque le haría daño.

2-Si comienza a discutir por algo, esperar a que termine de hablar y a que se calme. Da igual el tiempo que tarde. Una vez que esté más calmada, comenzad a hablarle, pero manteniendo la calma. Si comenzamos a elevar el tono de voz, se enfurecerá. Debemos transmitirles nuestro punto de vista y ser firmes, pero siempre manteniendo la compostura, aunque nos conteste mal. Si nos contesta mal, dejar de hablar y esperar a que se calme. Así comprenderá que gritando y faltando el respeto no conseguirá nada. Vosotros debéis actuar igual: Si sentís que estáis muy enfadados y que vais a dirigiros a ella con enfado, respirar hondo y esperar a estar más tranquilos, puesto que así evitaremos que termine en discusión.

3-Las normas de convivencia y de conducta en la casa deben estar consensuadas entre todos los miembros de la familia. Habrá normas para todos/as, tanto para todos los miembros de la familia como otras más específicas para cada miembro. Deben ser debatidas entre todos y todas, llegando a acuerdos que satisfagan a todos/as. Se promueve de esta forma la democracia en la casa y el diálogo igualitario. También se deben pactar las consecuencias de no cumplir las normas. Los padres y madres deben ser firmes a la hora de controlar que las normas se cumplan y que sus hijos/as asuman las consecuencias de no hacerlo, sin ser flexibles. A cambio los padres y madres deben cumplir las suyas y asumir las consecuencias de no hacerlo. Si se es flexible con las normas o no hay constancia a la hora de asumir consecuencias cuando se incumplen, no servirán de nada, puesto que la adolescente no las tomará en serio.

4-Vuestra hija tiene sus propias necesidades e intereses. Muchas veces cometemos el error de no ponernos en el lugar de nuestros hijos/as para entender su forma de pensar, y poder entender su postura en cada momento. Por olvidarnos, ¡nos olvidamos a veces de que nosotros/as también fuimos adolescentes! Pedirle explicaciones de cada postura que tome o para saber por qué está enojada y con esa actitud.

5-No demostrar inseguridad ante ella. Si le damos a entender que no podemos más con esta situación y que ella nos supera, entonces seguirá comportándose de la misma manera para lograr sus propósitos. Además, puede llegar a imitar esa conducta. Si a la mínima dificultad que tengáis en vuestra relación tiráis la toalla o decís que no podéis más, ella hará lo mismo ante cualquier situación que le resulte dificultosa, ya que habéis sido su ejemplo para ella, y no podréis echarle en cara nada.

6-Respetar la forma de ser de nuestros hijos/as. Nunca compararlo con otras personas, sean amistades, sean familiares, o incluso con nosotros mismos. Puede que tomen decisiones que al principio no nos gusten, pero debemos dejar que crezcan y aprendan a ser responsables de sus actos, así como más autónomos.

7-Con respecto a los estudios, habría que analizar los reales motivos de por qué los abandonó, y qué piensa hacer de ahora en adelante. Es importante conocer cuáles son sus motivaciones y expectativas, y qué aspiraciones tiene en la vida. Es preciso exponerle todas las vías académicas y profesionales que tiene a partir de ahora, y si es necesario, recurrir a los servicios de un psicopedagogo para iniciar un proceso de orientación académica y profesional.

8-Intentar mejorar los lazos familiares haciendo más actividades juntos. Intentar dedicar un tiempo semanal para hacer cosas en familia (previa negociación). Permitir que la adolescente escoja de vez en cuando la actividad a hacer en familia, para que vea que también tiene capacidad de decisión dentro de ella. Se debe promover siempre un diálogo igualitario a la hora de tomar decisiones sobre estos temas. Se sugiere realizar actividades de relajación, como aplicar las técnicas de relajación progresiva de Jacobson, técnicas de respiración, masajes, hacer deporte, aguas termales, yoga, etc.

9-A la hora de conversar con la adolescente en un conflicto, procurar no dar largas charlas o sermones sin posibilidad de "feed-back", porque posiblemente a los tres minutos haya dejado de prestar atención. Lo ideal es que sea un diálogo, donde continuamente se le hagan preguntas a la adolescente a medida que se avance y se le pida su postura u opinión sobre lo que se está relatando. De esta manera se involucra más en la conversación y capta mejor las ideas que queremos transmitirle.

10-Debemos recordar que la adolescencia es una etapa dura, en la cual sus intereses cambian y desean tener más autonomía e independencia para tomar decisiones, y las relaciones entre iguales son ahora muy influyentes. Durante la infancia, los padres eran el pilar social fundamental, pero en la adolescencia suelen tener más influencia los amigos y amigas que los padres y madres. Ahora tienen mayor capacidad de diálogo y para reflexionar, por lo que debemos evitar tratarles como si fueran niños de Primaria, y resolver los conflictos dialogando y no recurriendo a castigos salvo que hayan sido negociados previamente. También es normal que acaben cuestionando la autoridad o algunas normas o rutinas que anteriormente asumían pero que ahora, debido a la capacidad para analizar y reflexionar que ha desarrollado, pues cuestionan y pueden terminar por rebelarse. Estas situaciones no las debemos tomar como un ataque personal hacia nosotros o una falta de respeto, sino como algo que forma parte de la adolescencia. No tienen intención de hacernos daños. En cualquiera de los casos, hay que dialogarlo todo y llegar a acuerdos.
11-Si queremos transmitir una conducta o unos valores a nuestros hijos/as, nosotros debemos ser el primer modelo a seguir. Si comprueban que no lo llevamos a la práctica, entonces se decepcionará y no valorará la importancia de esa conducta o valores.

12-Los adolescentes deben tener responsabilidades en la familia. Además de estudiar, deben ayudar con las tareas domésticas y ayudando a la familia en todo aquello que necesite, siempre que esté en su mano. Por ello, debemos asignarles algunas pequeñas responsabilidades de tareas a realizar para ayudarles a ser más responsables y así lograr que su autoestima aumente al comprobar que es valorado en su familia. Es importante que cumpla con sus obligaciones, y si no lo hace cuando le toca, lo harás más tarde en el día, pero nunca hacerlo por ella porque entonces no aprenderá ni asumirá ningún tipo de responsabilidad.

13-Para aumentar el autoestima de nuestros hijos/as, conviene que tengamos en cuenta su opinión para todo. Buscar momentos en los cuales la familia esté reunida (por ejemplo, a la hora de comer) y hablar sobre el día, sobre un tema de actualidad...y pedirles su punto de vista. Comentarles los problemas que tenemos en el día a día (por ejemplo, en el trabajo) y preguntarle qué haría ella en su lugar. De esta forma, la confianza entre todos/as irá aumentando, cuando ella compruebe que confiáis en ella y la escucháis. Poco a poco ella puede abrirse y explicar cómo se siente en cada momento, y pedir ayuda cuando la necesite.

14-Si llega un momento en que nos falta el respeto, comunicárselo con sinceridad y sin alterarnos: "Me ha dolido eso que me has dicho, creo que no has sido justa conmigo. Yo solamente quería (...)". Tenemos que explicárselo para que se dé cuenta acerca de cómo os habéis sentido con su comportamiento, y hacerla reflexionar.