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miércoles, 1 de abril de 2015

Elementos de la programación de la educación física adaptada (2014)


Suárez Llorca (2003) nos aporta los elementos básicos más fundamentales para diseñar una programación de Educación Física Adaptada:


Objetivos generales:

  • Conseguir un equilibrio psicológico y motriz.
  • Adquirir un desarrollo físico de manera armónica.
  • Lograr una integración social plena.

Objetivos específicos:

  • Superar los factores negativos de la personalidad, de forma que comprenda y acepte su trastorno y las limitaciones que conlleva, a la vez que se fomenten sus posibilidades ayudándole a sentirse útil.
  • Desarrollar, controlar y aumentar la destreza en la motricidad de base, la organización espacial, etc.
  • Adquirir el dominio reflexivo de los movimientos corporales.
  • Lograr el grado máximo posible de una buena condición física, y mejora de la imagen corporal.
  • Estimular el deseo de mejoría continua en la habilidad y la destreza, valorando el ejercicio físico, y desarrollando el hábito para la práctica de alguna actividad físico-deportiva.
  • Fomentar el trabajo en equipo, respetándolas normas asumidas por el grupo, así como a los compañeros y adversarios en las actividades motrices grupales.

Contenidos:

El programa de actividad motriz en base al tipo de problemática, y a los objetivos formulados en el mismo, deberá comprender alguno de los siguientes contenidos:

  • Actividades de expresión corporal, de carácter lúdicos, que mejore el lenguaje del gesto o del cuerpo.
  • Juegos de sensibilización, para el desarrollo de los sentidos.
  • Ejercicios y/o juegos de: conocimiento corporal, lateralidad, conducta respiratoria, control segmentario, equilibrio corporal, coordinación dinámica general y manual, rapidez de movimientos, organización espacial y organización espacio-temporal.
  • Juegos predeportivos.
  • Actividades de ocio y tiempo libre.
  • Deportes: de base (individuales o de grupo), y/o de competición (normales o adaptados).

Métodos de enseñanza:

Los diferentes métodos de enseñanza se utilizarán en función de las características de los alumnos, los objetivos, y los contenidos planteados. De esta forma se puede establecer diferentes tipos de enseñanza y utilizar los distintos estilos de enseñanza; recíproca, por modelos, descubrimiento guiado, resolución de problemas, bombardeo de estímulos, asignación de tareas, mando directo, etc.

El método más utilizado en el ámbito de la Educación Física Especial es el mando directo, en el que el educador marca, dicta y dirige todo el proceso de ejecución del ejercicio, utilizando los refuerzos para fijar mejor la realización del mismo, siendo muy eficaz para los alumnos con deficiencias psíquicas (Penagos, 2013).

El deporte para las personas que presentan algún tipo de deficiencia, es un factor indispensable que les permite conseguir la readaptación física y psicológica, el dominio de su incapacidad y la integración social. Por ello la participación de estas personas en juegos y deportes adaptados, proporciona la oportunidad de ser físicamente aptos, ser más activos, aprender actividades de ocio y tiempo libre, y realizar experiencias positivas de índole social.

A continuación, presentamos algunos ejemplos de deportes que podríamos practicar dentro de esta modalidad de enseñanza:

Deporte
Características
Tenis de mesa adaptado
Consiste en pasar la pelota a través de un espacio abierto en la red (espacio correspondiente a la red del tenis de mesa normal), que se identifica por dos cintas entre las cuales debe pasar la pelota. Pierde el tanto el jugador que no es capaz de devolver la pelota. Puede utilizarse con niños con problemas de coordinación, reacciones deficientes, o con mala visión.
Bádminton
Juego que consiste en golpear al volante con una raqueta especial, antes de que éste contacte con el suelo. Un juego adaptado del anterior, es el que consiste en sustituir el volante habitual por un globo, y las raquetas por paletas de tenis de mesa. Los niños que presentan deficiencia visual, pueden practicar, esta versión de juego colocando una campanilla dentro del globo.
Billar de troneras
Se practica sobre una mesa rectangular que cuenta con seis agujeros colocados sobre las bandas; cuatro agujeros, uno en cada esquina y los otros dos en el centro de las dos bandas largas. El juego consiste en introducir quince bolas por alguno de los agujeros tras ser golpeadas por otra bola, que es la que lo jugador impulsa con su taco o palo. Se utiliza para personas que no pueden realizar actividades enérgicas.
Bowling
Se trata de lanzar una bola rodando por una pista en forma de pasillo, con el objeto de voltear el mayor número posible de los diez bolos. Este deporte puede ser practicado por todos los deficientes en general, incluso los visuales, utilizando una barandilla guía para realizar el lanzamiento.
Hockey Cosom
Juego parecido al hockey pero los palos son de plástico y poco peso, y tejos de goma o pelotas. Consiste en introducir la pelota, impulsándola con el palo, en la portería contraria, de forma que gana el equipo que anote más tantos en tres tiempos.
Putt-putt-golf
Es parecido al minigolf, de forma que se juega sobre una alfombra, y consiste en introducir una pequeña bola impulsada con un palo, a semejanza del golf, en un pequeño agujero de 9,4 cm de diámetro, y se realiza en diferentes circuitos cada uno con un hoyo. Es un juego de concentración en el que se requiere movimientos muy controlados por parte del jugador.
Jabalina de precisión
Deporte adaptado que se basa en le lanzamiento, sin previa carrera, de una jabalina, desde una distancia variable según el grado de incapacidad, sobre el blanco en el suelo formado por círculos concéntricos en los que se contiene la puntuación a otorgar. Inicialmente fue concebido para personas con paraplejia, pero en la actualidad se utiliza en diferentes discapacidades.
Arquería
Desde distancias cuidadosamente medidas, los arqueros disparan flechas en grupos de seis sobre un blanco. Es uno de los deportes más antiguos para las personas impedidas.
Tiro al blanco con ballesta
Es una actividad que puede sustituir a la arquería en las personas con problemas de debilidad o impedimentos en los miembros superiores. La ballesta es un arco corto y fuerte sujeto a una caja de fusil.
Tiro al blanco
Consiste en tirar con una escopeta de aire comprimido contra un blanco colocad a 4,5m de la línea de fuego. Gana aquel que obtenga mayor puntuación sobre cinco tiros.
Tiro al platillo
Deporte que consiste en acertar a un blanco volador con una escopeta de aire comprimido. No es un deporte enérgico, y ayuda al desarrollo de la imagen corporal.
Tiro con pistola
Actividad deportiva que consiste en realizar cinco disparos sobre un blanco colocado a una distancia de siete metros y medio. El objetivo es controlar el movimiento de los antebrazos, hombros, dedos y muñecas.
Biatlon de obstáculos
Deporte que consiste, por una parte en recorrer un circuito en el menor tiempo posible; y por otra, en disparar con una escopeta de aire comprimido sobre diversos blancos situados en tramos del recorrido. Es aconsejable para personas en silla de ruedas.
Esgrima
Está reconocido como un medio ideal para disminuir la tensión y para estimular las sensaciones de libertad y bienestar. Se utilizan esgrimas de menor peso que las normales.
Equitación
Actividad consistente en cabalgar a caballo, constituyendo una importante labor terapéutica, ya que se consigue un buen desarrollo de la fuerza muscular, así como de la imagen y percepción del cuerpo. Se requiere de la intervención de todo el cuerpo, poniendo en movimiento los músculos y las articulaciones, mejorando la coordinación y el equilibrio.
Paracanoaje
Se caracteriza por ser la actividad de navegación en canoa, siendo de fácil aprendizaje. Desarrolla principalmente la fuerza muscular y la resistencia.
Pesca con caña
Consiste en el arte del lanzamiento de precisión sobre un blanco de pesca. Es un deporte válido desde el punto de vista de la practica recreativa de aire libre, que puede ofrecer al impedido una forma de utilización del tiempo de ocio, caracterizándose por ser un deporte que no exige gasto energético elevado.
Esquí de tres huellas
Denominado así por practicarlo personas a las que les falta uno de los cuatro miembros.
(Suárez Llorca, 2003; Ríos y Martínez, 2004; Sosa, 2012)

Annicchiarico y Barreiro (2002) realizaron una propuesta de juegos (motores, sensoriales, de confianza, de desinhibición, cooperativos, competitivos...) para integrar a escolares con discapacidad motora. Existe un elevado número de juegos y deportes adecuados al alumnado que presenta algún tipo de discapacidad, pero ellos pretenden modificar otros juegos conocidos y adaptarlos para que puedan llevar a cabo con el resto de sus compañeros.

En la siguiente tabla mostraremos algunos ejemplos de juegos que pueden trabajarse con niños con discapacidad motora:

Tipo de juego
Ejemplos
Juegos de presentación
·      Decir su nombre y lo que le gusta.
·      Moverse por el espacio y saludar a los compañeros de diferentes maneras: estrechándose la mano, dándose un abrazo, chocando la mano, etc.
·      “Pelota presentadora”: Todos en círculo, y cada vez que alguien lanza la pelota dirá su nombre en voz alta.
·      “Pelota y nombre de un compañero”: Cada vez que se lanza la pelota dirá su nombre en voz alta.
·      “Parejas dispares”: Se mueven todos por el espacio y cuando el profesor indique que se agrupen en parejas, tratando de encontrar un número determinado de diferencias entre ellos que comunicarán al grupo.
Agrupamientos
·      “Racimos de uvas”: Se desplazan libremente y deben formar grupos de tantas personas como se indique: grupos de 3, de 5, de 6...
·      Se mueven por el espacio y cuando el docente avise se colocan siguiendo una indicación. Por ejemplo: agrupamiento según el color de la camiseta, según el color del pelo, de los ojos, según la estatura, según el sexo, etc.
·      “Familias de animales”: Cada alumno emitirá el sonido de un animal y tendrá que encontrar otros alumnos que emitan el mismo sonido.
Juegos de paracaídas
·      “El torbellino”: Agitar el paracaídas entre todos, haciendo “olas”.
·      “La presentación”: Al inflarlo, uno va al centro y dice su nombre. También puede ser algo que rime con el nombre, dice su nombre y el del compañero anterior, etc.
·      “El globo o paraguas”: Lo más básico, subirlo o hincharlo, y después bajarlo, todos a la vez.
·      “La ola”: Aguantando el paracaídas a la altura de la cadera, intentar coordinarse y hacer la ola levantando y bajando el paracaídas.
·      “El cangrejo”: Todos sujetan el paracaídas a la altura de la cintura. Uno se mete debajo y se mueve por debajo del paracaídas, tocando a quien quiera en las piernas; éste grita “cangrejo” y también se mete debajo. Así, sucesivamente, hasta que todos son cangrejos y mueven el paracaídas conjuntamente.
Tabla 28: Ejemplos de juegos en los que pueden participar personas con discapacidad motora, con algunas modificaciones (Annicchiarico y Barreiro, 2002)

En clase de Educación Física, podríamos realizar todos juntos ejercicios aeróbicos, de fuerza y de flexibilidad, de forma que no solamente sirvieran para ejercitar al alumnado con discapacidad motora y mejorar sus capacidades, sino también a todo el alumnado. Sería una programación de actividades inclusiva, inspirándonos en las propuestas de ejercicios de Aguirre (2013). Algunos ejemplos de ejercicios son:

Tipo de ejercicio
Ejemplos
Aeróbico
  • Caminar.
  • Montar en bicicleta.
  • Nadar y otros ejercicios en el agua.
De fuerza
  • Cintas elásticas.
  • Máquinas isocinéticas.
  • Máquinas adaptadas.
Flexibilidad
  • Estiramientos, trabajando cada grupo muscular.
Tabla 29: Ejercicios y ejemplos para trabajar con alumnos con y sin discapacidad motora (Aguirre, 2013)

Vamos a analizar con detenimiento, a modo de ejemplo, uno de los deportes antes señalados: el Bádminton adaptado. Ríos y Martínez (2004) nos presentan cómo podemos adaptar el deporte del bádminton a las personas con discapacidad motora. Destacan los siguientes tipos:

·      Bádminton sentados.
·      Bádminton en sillas de ruedas, específicos para aquellos discapacitados de la función del tronco y también para los que no presenten dicha discapacidad.
·      Bádminton de pie, tanto para aquellos que tienen discapacidad en la parte superior del cuerpo como los que la tienen en la parte inferior.

La actividad debe realizarse en una instalación que resulte accesible a la persona con discapacidad y, de forma muy especial, cuando hablamos de deportistas en sillas de ruedas. En el caso de deportistas sentados, será necesario la ubicación en un pavimento liso, uniforme y no abrasivo para evitar el riesgo físico del alumnado. El tapiz puede ser una buena superficie de juego.

Vamos ahora a analizar las modificaciones que sufre el reglamento del bádminton para adaptarse a las necesidades de las personas con discapacidad motora:

Contenido
Modificaciones
Reglamentación
·      Instalación y terreno de juego.
·      Modalidades de competición según características básicas de los jugadores.
·      Reglamento y normas básicas de juego.
Formación técnico-táctica
·      Presa de raqueta y juego de muñeca.
·      Posiciones de juego.
·      Colocación en campo y desplazamientos.
·      El servicio.
·      Forma de ejecución de los golpeos básicos.
·      Táctica según la modalidad de juego.
Didáctica
·      Objetivos (nivel físico, psicológico, intelectual y social).
·      Metodología (adaptaciones del terreno y materiales, distribución de los grupos, sistemas de entrenamiento...).
·      Evaluación de resultados.
Tabla 30: Principales modificaciones en la práctica del bádminton adaptado (Ríos y Martínez, 2004).

¿Qué ventajas podemos obtener si tenemos a alumnos con discapacidad motora, dentro de un grupo-clase determinado?

·      El alumno con discapacidad motora mejorará su autoestima si consigue una mejora motriz, por mínima que sea, puesto que servirá para potenciar su autonomía, sus acciones cotidianas y su calidad de vida.
·      El alumnado desarrollará la creatividad a la hora de pensar ideas para conseguir que sus compañeros con discapacidad motora participen en las actividades físicas que realicemos.
·      El alumnado desarrollará la empatía al entender las dificultades y el esfuerzo que necesitan estas personas para poder realizar actividades físicas, y si en clase creamos actividades donde todos participemos en igualdad de condiciones (por ejemplo, todos en sillas de ruedas o con limitaciones para movernos), aprenderán a entender qué posibilidades tienen estas personas si se le aportan las ayudas necesarias para poder tener una vida normalizada.
·      El profesorado debe formarse, actualizar sus conocimientos a partir de la revisión bibliográfica u otras actividades formativas. Adaptar y crear actividades para este tipo de alumnado conlleva un esfuerzo, pero sin duda alguna resultará gratificante. El autoestima del profesorado aumentará a la vez que su profesionalidad.

Finalmente, Penagos (2013) propone para la inclusión del alumnado con discapacidad la elaboración de una programación por ciclos:

  • Inicial: como una fase experiencial y exploratoria, con el entorno, compañeros y profesor, mediado por la comunicación.
  • Medio: trabajo de contenidos iniciando al alumno en la cualidad motriz con la experimentación de varias experiencias, en donde el alumno analice y encuentre solución a cada situación.
  • Superior: trabajando contenidos iniciando y desarrollando la técnica hasta donde sea posible. Sin descuidar la base de las fases anteriores.

Penagos (2013) establece una serie de recomendaciones para los docentes de Educación Física a la hora de trabajar con alumnado con discapacidad:

  • Reconocer a los alumnos con necesidades educativas especiales fisiológica, anatómica, psicológica y afectivamente.
  • Crear un ambiente de aceptación y solidaridad entre los compañeros de clase.
  • Por legalidad y seguridad, si tiene alguna dificultad de tipo médica solicitarles la incapacidad médica, la justificación y la autorización por parte de los acudientes para las prácticas de la actividad física.
  • Apreciarlos y tratarlos de tal manera que se sientan importantes dentro de la clase.
  • Evitar actitudes de sobreestimación.
  • Traerle pequeñas tareas, pequeñas cosa para hacer que sean a su medida.
  • Identificar y respetar los ritmos y estilos de aprendizaje.
  • Estudiar y apoyarnos en los profesionales.

domingo, 1 de marzo de 2015

Educación Física e Inclusión (2014)


A.A.V.V (2008), del CEP de Tenerife, exponen que “una Educación Física inclusiva debe contemplar el derecho de todo alumnado a participar activamente en un currículum escolar compartido con el resto de compañeros de la misma edad, independientemente de sus características, dificultades y ritmos de aprendizaje y desterrando cualquier forma de segregación; donde la diversidad constituya un valor  educativo y social añadido que cohesione al grupo y ofrezca mejores posibilidades de aprendizaje.” 

¿Qué tipos de necesidades podemos encontrarnos en el área de Educación Física?

DISCAPACIDAD

DIFICULTADES

TIPO DE ATENCIÓN
·      Problemas diversos de movilidad y coordinación dinámica general.
·      Problemas de lenguaje (comprensivo, expresivo...).
·      Dificultades cognitivas (comprensión y abstracción, elaborar y fijar imágenes mentales, establecer relaciones...)
·      Inhibición social. Dificultades de comunicación.
·      Mantenimiento y estabilidad de la postura.
·      Equilibrio dinámico.
·      Autonomía.
·      Contracción-relajación...
·      Hipertonía/hipotonía.
·      Ejecución de gestos.
·      Control dinámico del propio cuerpo.
·      Dificultades perceptivas (visuales y auditivas, fundamentalmente).
·      Inestabilidad emocional
·      Etc.
·      Se utilizarán aquellos grupos musculares que presenten una mayor funcionalidad, con el fin de que se mejore la capacidad de respuesta.
·      Actividades de expresión, ejercicios rítmicos y movimientos en general que no requieran una gran movilidad.
·      Facilitar el acceso tanto al medio físico como a los materiales.
·      Plantear situaciones exploratorias lúdicas que impliquen ayuda y colaboración con lo compañeros/as. 
·      Plantear tareas centradas en los tres mecanismos de procesamiento de la información: percepción, decisión y ejecución.
·      Establecer estrategias metodológicas que contemplen distintos niveles de complejidad en las tareas de enseñanza. 
·      Reflexionar sobre los potenciales de aprendizaje del alumnado con discapacidad, con el objeto de adaptar las tareas.
·      Modificar los entornos de aprendizaje que se consideren necesarios para que dicho alumnado se incorpore con un rol activo al proceso de enseñanza-aprendizaje.
·      Etc.
Tabla 24: Necesidades en el área de Educación Física (AAVV, 2008)

Ríos Hernández (2009) explica que, cuando hablamos de una Educación Física inclusiva, todo el alumnado comparte el mismo espacio, sin diferencias, reconsiderando la enseñanza y su organización con el apoyo pedagógico y social que sea necesario, y manteniendo las más altas expectativas para el aprendizaje de todas y todos. Por tanto las actividades segregadas no serán consideradas inclusivas. La inclusión presupone siempre compartir con el grupo el proceso de aprendizaje y en este contexto la diversidad cohesiona al grupo y lo enriquece, ofreciendo más posibilidades de aprendizaje para todos y todas. No obstante, existen algunas condicionantes o barreras que pueden dificultar la consecución de la inclusión en esta área:

Tipo
Descripción
Escasez de recursos económicos
  • Gran parte de los centros no disponen de los recursos suficientes para atender a la diversidad asegurando calidad docente y cubriendo las necesidades que plantea (material, recursos humanos: auxiliares, profesores de apoyo, entre otros).
Ratio profesor-aula
  • A veces las aulas pueden estar masificadas, lo que no permite al docente realizar bien el proceso educativo.
Accesibilidad y diseño para todos
  • Es imprescindible que tanto las instalaciones escolares como el material a utilizar en las sesiones de Educación Física estén adaptados a las necesidades educativas del alumnado (supresión de barreras arquitectónicas, correcta señalización, vestuarios adaptados, ascensores,...). A veces la inadecuada infraestructura, sumada a la falta de recursos materiales y humanos, puede perjudicarnos en nuestro objetivo de lograr la inclusión.
  • Utilizamos la expresión “diseño para todos” ya que también favorece a cualquier miembro de la comunidad escolar que, de forma transitoria o definitiva, pueda presentar dificultades de movilidad y comunicación (personas convalecientes, gestantes, personas de la tercera edad, entre otras), aumentando la calidad de vida de los usuarios de todo el centro.
Desconocimiento de la población con discapacidad
  • El desconocimiento y la poca sensibilización pueden provocar conductas insolidarias concretándose en actitudes de rechazo y de evitación.
  • Los mismos comentarios de las familias, vecinos y del entorno social inmediato pueden influir negativamente en la actitud del resto del alumnado.
  • Podemos encontrar un claustro con miembros poco receptivos a la inclusión.
Alumnos que presenten problemas de automarginación, atención, dificultades en las relaciones sociales y bajo nivel de autoaceptación.
  • La vivencia que el alumno o alumna tiene de su propia realidad (aceptación de los efectos de la discapacidad) puede favorecer una actitud de retraimiento y desmotivación que dificulte el proceso de inclusión y su predisposición para el aprendizaje.
  • A ello tenemos que sumar, que la personalidad y el carácter del alumnado influyen también significativamente en su socialización en el área de Educación Física.
La infravaloración del área de Educación Física






  • No se valora la importancia de esta área para el desarrollo integral del alumnado, y posiblemente pueda afectar a que se tomen las medidas necesarias para atender a la diversidad del alumnado en ésta.
  • Posiblemente no piensen que pueden ser necesarios profesionales de apoyo durante el desarrollo de ésta área, si consideran que solamente se hace deporte y se “adiestra el cuerpo”.
La formación del profesorado
  • La carencia de formación en este ámbito puede inducir a temores diversos basados en el temor a lo desconocido, principalmente, a provocar lesiones y a las consecuencias legales que esto pueda comportar. También a veces no recibe el asesoramiento y acompañamiento adecuado.
  • Es recomendable solicitar el asesoramiento de especialistas (del propio centro, como el maestro de Educación Especial, o externos, como los Equipos de Asesoramiento Psicopedagógico).

Como consecuencia, el alumnado con discapacidad motora puede quedar relegado a lo siguiente:

  • Hacer exclusivamente acto de presencia.
  • Asunción de roles pasivos -dejar hacer, asumir el papel de anotador o árbitro de forma permanente.
  • Abusar del trabajo teórico, mientras que el resto del grupo participa en la clase.
  • Destinar el tiempo de clase a sesiones de fisioterapia (en todo caso, la fisioterapia debería tener lugar rotatoriamente en todas las asignaturas, no sólo en la nuestra).
  • Realizar actividades individualizadas al margen del resto de compañeros de manera habitual.

La aplicación de estrategias docentes inadecuadas respecto a la inclusión, pueden comportar la desmotivación del grupo y del alumnado con discapacidad, pudiendo llegar a favorecer la segregación.

En contraste, Arufe (2011) expone que precisamente en el área de Educación Física no se ha trabajado lo suficiente contenidos y estrategias relacionados con la Atención a la Diversidad. Beneficiaría a que el profesorado perdiera el “miedo” a trabajar con alumnado de este perfil.
La propia idiosincrasia del profesorado





También puede ser un factor a tener en cuenta: las experiencias previas, su propia ideología, su actitud hacia la búsqueda de la solución de problemas, su capacidad de innovación, entre otras, pueden determinar las posibilidades educativas del alumnado y, por tanto, situarlo en mejores o peores condiciones para el aprendizaje.
La actitud del grupo clase
Si no existe un trabajo previo de sensibilización mediante el cual los alumnos y alumnas puedan llegar a comprender los efectos de las limitaciones, puede favorecerse la aparición de actitudes irrespetuosas y segregadoras, de tal forma que no facilite la tarea del educador o educadora en su esfuerzo por dar respuestas a las diferentes necesidades educativas del alumnado. Como consecuencia puede darse el “rechazo inclusor” por parte del grupo clase o de algún compañero: no aceptar determinadas adaptaciones que diseña el profesor para facilitar la participación activa y efectiva en la sesión de educación Física.

Tenemos que evitar la dependencia del alumno con el adulto de referencia (auxiliares de Educación Especial, entre otros). Hay que buscar estrategias que formen a los compañeros del grupo-clase para que sean éstos los que faciliten el apoyo o la colaboración, de forma rotatoria hacia su compañero, sin caer en paternalismos sobreprotectores ni individualizando ese rol (evitando la figura del “lazarillo”).

Debe conseguirse que el propio alumno con discapacidad solicite el apoyo o la colaboración cuando lo necesite, aceptando sus propias limitaciones, colaborando así en su autonomía personal. Con ello se generan interdependencias positivas en el grupo, fomentando que todos y todas acepten las adaptaciones de las tareas con naturalidad, como un recurso que posibilita que todos y todas jueguen, se diviertan, se relacionen y aprendan en un entorno inclusivo.
El “factor familia”




  • La actitud de las familias ante el miedo a que su hijo (o nieto, hermano, etc.) se lesione, su baja disposición a colaborar con la escuela, sumada a la actitud sobreprotectora, puede llegar a facilitar que la educadora o el educador desarrollen su actividad de manera que tenga como consecuencia la ya descrita falsa inclusión.
  • Pueden presentarse otras actitudes que también influyen y que son contradictorias entre sí: desde la infravaloración del alumno o alumna hasta las expectativas irreales.
El diagnóstico y los informes médicos












  • Se puede convertir en una barrera para la participación y el aprendizaje cuando no disponemos del diagnóstico, debido a que el proceso se puede dilatar en el tiempo, a la espera de que llegue.
  • Respecto a la información médica básica, nos llega frecuentemente de manera muy sintética y mayoritariamente sin contraindicaciones. Tal vez el mismo temor del estamento médico ante la responsabilidad civil, favorece que sus informes sean poco concretos en este sentido, pero eso sólo conlleva aumentar el desconcierto de los docentes.
La opinión de los fisioterapeutas
Tienden a equiparar la sesión de Educación Física con una sesión de alto rendimiento. Su actuación a menudo se limita a realizar un trabajo individualizado en el centro, sin plantearse la posible colaboración con el profesorado de Educación Física.
Ausencia de especialista en Actividad Física Adaptada en los Equipos de Asesoramiento Psicopedagógico o Equipos Multiprofesionales
Con la presencia regular de un especialista en este ámbito, la actitud inclusiva de los docentes se vería reforzada y, por tanto, aumentaría tanto la calidad docente como la seguridad del educador y educadora.
Tabla 25: Barreras y condicionantes que pueden perjudicar la consecución de la inclusión en el área de Educación Física en España (Ríos Hernández, 2009; Penagos, 2013; Beltrán, 2014; Caus, Santos, Blasco y Vega, 2013)

Propuestas didácticas
  • La educación en actitudes y valores.
  • El aprendizaje cooperativo y las actividades cooperativas, las cuales permitirán fomentar relaciones sociales e inclusivas entre ellos. Deben desarrollar, según Lavega, Planas y Ruiz (2014) las llamadas “Conductas motrices ajustadas”, que requieren sacrificio, cooperación y participación.
  • Enseñanza multinivel (diseño de una sesión para todo el alumnado posibilitando la introducción de objetivos individuales en el contenido y en las estrategias educativas del aula, teniendo en cuenta los estilos de aprendizaje y evaluando al alumnado partiendo de sus diferencias individuales).
  • Adaptación de las tareas (teniendo en cuenta las diferencias individuales, el contexto socioeducativo y familiar, el nivel de independencia, de seguridad y de autoconfianza; la actitud ante el déficit y la autoaceptación, la capacidad de integración en el grupo y de establecer relaciones sociales, el grado y tipo de la discapacidad, el momento de la aparición del déficit, presencia o no de un déficit asociado, el ritmo de la patología, el nivel de alteración del desarrollo motor y perceptivo-motor, la presencia o ausencia de la estimulación precoz, las ayudas técnicas y adecuaciones protéticas).
  • Realizar una propuesta de tareas adecuadas a dichas necesidades. Algunas de las variaciones que pueden realizarse son: Normalizar los sistemas de comunicación en el aula para facilitar la comunicación con los alumnos con NEE, adecuar el lenguaje al nivel de comprensión de los alumnos (oral, escrito, visual, gestual), potenciando los diversos canales, buscar actividades alternativas para dar respuesta a las necesidades de todos y todas, potenciar el uso de técnicas y estrategias que faciliten la experiencia directa, la reflexión y la expresión, desarrollar estrategias de aprendizaje transversal para todos y todas, emplear estrategias y actividades motivadoras y que amplíen los intereses del alumnado, utilizar un repertorio amplio de refuerzos y estrategias de focalización atencional (de lo global a lo analítico, de lo concreto a los abstracto...), fomentar el autoaprendizaje, potenciar grupos de enseñanza cooperativos.
  • Adaptaciones del entorno y el material: Potenciar la movilidad, ausencia de barreras arquitectónicas, que sea informativo, supresión de obstáculos, manipulativo, superficie antideslizante, motivador, superficie no abrasiva, proyectos, espacios bien delimitados, evitar pendientes pronunciadas.
Tabla 25: Propuestas didácticas (Ríos Hernández, 2009; Penagos, 2013; Lavega, Planas y Ruiz, 2014)

Para adaptar la tarea, Ríos Hernández (2009) sugiere:

  • Diseñar actividades con varios grados de dificultad y niveles de ejecución.
  • Intentar diseñar actividades distintas para trabajar un mismo contenido.
  • Proponer actividades que faciliten diferentes posibilidades de ejecución y expresión.
  • Equilibrar el diseño de actividades de gran grupo y pequeño grupo (además de las individuales).
  • Proponer actividades de libre elección.
  • Incluir actividades que supongan un cierto reto asumible al alumno o alumna, asegurando una participación activa y efectiva.

Ya dentro del área de Educación Física, si realizamos juegos:

  • Adaptar el juego lo estrictamente necesario.
  • No se trata de hacer un tratado de juegos nuevos, dado que nos interesa proponer los juegos habituales por su referente cultural.
  • Todos los alumnos con discapacidad deberían poder adoptar cualquier rol de juego.
  • Buscar el equilibrio entre las adaptaciones individuales y las adaptaciones compartidas con el grupo.
  • Así mismo, buscar el equilibrio entre la participación con limitaciones y la compensación de las mismas.
  • Intentar crear un buen ambiente grupal y fomentar relaciones interpersonales positivas entre todo el alumnado.
  • Será necesaria la sensibilización del grupo para conseguir que las adaptaciones sean aceptadas de una manera natural como parte de la comprensión de una realidad social.

En el momento de presentar al grupo-clase actividades de iniciación deportiva, si por las limitaciones es inviable la participación del alumno con discapacidad, podrá, en pequeño grupo, practicar un deporte adaptado. Sus compañeros simularán la discapacidad (si ello es posible y/o necesario) y podrán conocer otras modalidades deportivas. Por ejemplo, si tenemos un alumno con parálisis cerebral y está muy afectado motrizmente, puede jugarse a la boccia (que no requeriría ninguna simulación). También si tenemos un alumno con amputación del tren inferior, puede practicarse el voleibol sentado.

González y Sánchez (2005) afirman que, en los alumnos con deficiencia motora es necesario obtener una amplia información sobre las posibilidades motrices: Posibilidades de desplazamiento, control postural, capacidad manipulativa y de movilidad, con el objeto de tomar decisiones acerca de las ayudas que necesitará y de los cambios a introducir en el entorno escolar (barreras arquitectónicas, adaptaciones, etc.).

En un mayor nivel de concreción evaluativa deben valorarse:

  • Control motórico visomanual: coordinación visomanual, bimanual y visoespacial.
  • Valoración músculo-articular: se trata de determinar la fuerza de concentración de un músculo y en la amplitud de movimiento.
  • Valoración neuromuscular: reflejos osteotendinosos, espasticidad, atetosis, coordinación general.
  • Exploración de la actitud postural: datos radiológicos y exploración visual de la postura y medida de la longitud de los miembros inferiores.

Luego habrá que realizar algunas valoraciones específicas según el tipo de patología, de discapacidad motora, que presente el alumnado. Sánchez y González (2005) plantean un ejemplo con las distrofias musculares. ¿Qué debe valorarse, dentro del área de Educación Física?:

  • Posibilidad de mantenerse en pie.
  • Posibilidad de levantar los brazos en abducción.
  • Posibilidad de levantar los brazos en antepulsión.
  • Posibilidad de levantar los brazos en abducción desde el decúbito supino.
  • Posibilidad de levantarse desde la posición de sentado en una silla.
  • Posibilidad de levantarse desde la posición de sentado en el suelo.
  • Estudio de bajada y subida de las escaleras.
  • Estudio de la marcha.
  • Estudio de la carrera.
  • Presencia de retracciones articulares.
  • Análisis de la función respiratoria.
  • Exploración de la capacidad para la autonomía personal: Higiene personal, Comida y bebida, Vestirse y desvestirse
  • Tareas: actividades motrices diarias.

Aspectos
Características








Aspectos de adaptación social
·      Capacidad respiratoria: Qué clase de respiración es habitual, cómo es la respiración: cuando susurra y cuando habla en voz alta. Cuál es su ritmo y su frecuencia respiratoria. Cómo se realizan la inspiración y la expiración. La capacidad de retención del aire y la capacidad de soplo.
·      Órganos articulatorios: posición, movilidad, simetría, tono de la lengua, labios, mejilla, velo del paladar, mandíbula, dientes y nariz.
·      Actividades funcionales de las posibilidades bucales: succión, deglución, masticación y babeo.
·      Estudio fonético: debe observarse la fuerza de la laringe y la articulación de las vocales y de los fonemas agrupados por los órganos que intervienen en la articulación. Así mismo, se realiza un barrido de palabras para ver la articulación de los fonemas en distintas posiciones.

Aspecto social
Valoración del grado de adaptación (retraimiento) social del niño con deficiencia motora. Deben identificarse las características de las relaciones con otros niños, adultos, etc.
Aspectos emocionales
Autoestima, repercusiones de deficiencia motora en el control emocional: sobreprotección y rechazo familiar, conductas de apego afectivo.
Nivel de Competencia curricular
Con todo lo anterior estamos en disposición de conocer el nivel de competencia, diferenciando lo que el alumno puede hacer por sí mismo y lo que puede realizar con ayuda.
Determinación de las necesidades educativas especiales
-¿Qué necesita en el área de Educación Física?
-¿Qué necesita en relación con el desarrollo cognitivo?
-¿Qué necesita en relación con la adaptación emocional y social?
Tabla 26: Aspectos a valorar dentro del área de Educación Física en lo que se refiere a alumnado con discapacidad motora (González y Sánchez, 2005)

Aspectos básicos en la programación del área de Educación Física en niños con discapacidad motora
OBJETIVOS
-Mantener una adecuada coordinación y control corporal en las actividades lúdicas y de la vida cotidiana que implican tanto el movimiento global como el segmentario.
-Utilizar las posibilidades expresivas del propio cuerpo para comunicar sentimientos, emociones, necesidades y deseos propias, así como para imitar y representar.
-Utilizar las nociones espaciales básicas para situar y desplazar objetos y personas, y para explicar su ubicación.
-Realizar actividades que impliquen habilidades manipulativas de carácter fino utilizando correctamente los utensilios necesarios.
-Manifestar habilidades perceptivo-motrices necesarias para elaborar producciones prácticas.
-Producir elaboraciones plásticas para expresar hechos, sucesos, vivencias, fantasías,...
CONTENIDOS
Entre paréntesis, figura el tipo de contenido, conceptual (C) , procedimental (P), actitudinal (A).
-Identificar y localizar los principales segmentos y partes del cuerpo (C) (P)
-Exploración visual y táctil de diferentes textura. (P)
-Elementos funcionales relacionados con el movimiento, tono, respiración, relajación y esfuerzo. (C) (P)
-Uso de habilidades básicas: desplazamientos, giros, saltos y manejo de objetos. (P)
-Adquisición de conductas motoras adaptadas a diferentes situaciones: transportar, golpear, arrastrar, reptar, rodar. (P)
-Afirmación de la lateralidad en sí mismo y visualización de los demás. (C) (P).
-Identificar actitudes positivas hacia la diversidad (A).
ACTIVIDADES
Las actividades siguen los criterios marcados en los objetivos y las que presentamos a continuación son de carácter específico, pero pueden realizarse también con nuevas variantes.
·      Levantarse sin apoyo.
·      Apoyarse en un solo pie sin ayuda.
·      Permanecer en equilibrio tocando con la punta de un pie el tacón del otro.
·      Mantenerse en la posición erecta con los ojos cerrados.
·      Mantenerse de cuclillas con la punta de los pies.
·      Subir y bajar escalones.
·      Subirse y bajarse solo a una silla.
·      Caminar tres metros hacia atrás.
·      Recorrer tres metros llevando un vaso lleno de agua sin derramarla.
·      Caminar alternando pasos largos y cortos, deprisa o despacio.
·      Subir de un salto a un obstáculo de 10 cm de altura.
·      Realizar saltos de longitud.
·      Dar saltos hacia delante con los pies juntos.
·      Correr elevando las rodillas.
·      Coger la pelota en sus manos y lanza al aire o a otra persona.
·      Recoger la pelota lanzada desde dos metros.
·      Señalar sobre sí mismo: cabeza, y sus distintas partes, tronco y extremidades.
·      Señalar sobre los otros lo que ha señalado sobre sí mismo.
·      Dibujar una figura humana simple.
·      Discriminar objetos que están delante, detrás, arriba y abajo.
·      Señalar elementos del cuerpo que están a la derecha y a la izquierda.
RECURSOS
Recursos materiales:
·      Un mobiliario adaptado aumenta la participación activa de los alumnos con deficiencia motórica en las tareas escolares, favoreciendo aspectos motivacionales y terapéuticos, al permitir cambios posturales para estos alumnos.
·      La mesa debe tener la posibilidad de convertir su superficie en un plano inclinado para favorecer la postura correcta y mejorar la visión del trabajo que se está realizando, en el caso de que sea necesario.
·      Material fungibles para realizar conteos.
·      Lápiz y papel.
·      Pivotes de diferentes espesores y tamaños.
·      Franelogramas.
·      Imanes.
·      Bases autodeslizables.
·      Una cuña soporte para favorecer el grado de seguridad y mayor amplitud de movimiento.
·      El ordenador.
·      El vídeo y la televisión.
·      Aula de psicomotricidad.
Recursos humanos:
·      Externos: Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica, Centro Base del INSERSO.
·      Internos:
-       Profesor tutor.
-       Profesor especialista en Pedagogía Terapéutica.
-       Profesor de Educación Física.
-       Fisioterapeuta.
-       Logopeda.
-       Cuidador.
Recursos económicos:
-       Dotaciones de la Consejería de Educación y Cultura para los Centros que acogen alumnos con necesidades educativas especiales de carácter permanente.
-       Becas escolares.

Hermoso (2012) indica que el alumnado con discapacidad motora debe participar, todo el tiempo y sin discriminación alguna, en todas las actividades que se realicen dentro del aula. Siempre dentro de sus posibilidades, pero debemos evitar que se puedan sentir excluidos. Por ejemplo, si se está decorando el aula para desarrollar una unidad didáctica, pues que cooperen, dentro de lo posible, a decorar el aula. Si hay encargados semanales, pues que ellos puedan realizar algunas tareas, aunque necesiten ayuda (por ejemplo, regar las plantas). Diseñar dinámicas que fomenten el trabajo cooperativo suele motivar a este tipo de alumnado porque se sienten importantes dentro del grupo de trabajo y les agrada la cercanía física con sus compañeros. También se deben incluir recursos, dentro de la metodología, que permitan llamarles la atención, como canciones, historietas y cuentos, y también promover las salidas fuera del centro. Para finalizar, aunque resulte lógico, hay que tener siempre cuidado a la hora de utilizar un lenguaje determinado para comunicarnos en clase y siempre jerarquizas las actividades por su grado de dificultad, dejando para el final aquellas que requieran un mayor grado de habilidad y autonomía. Sobre todo la práctica diaria permitirá que se consigan estos objetivos.

Mendoza (2009) analiza cómo debe ser la formación del profesorado de educación física en materia de discapacidad. A veces el desconocimiento puede provocar que el profesorado de esta área tenga miedo a intervenir con alumnado con discapacidad. Y esto puede tener consecuencias negativas en la valoración que el alumnado haga de las personas con discapacidad en cuanto a sus posibilidades en la vida cotidiana. Si el profesorado no permite que haya experiencias educativas en esta área donde el alumnado con discapacidad coopere con el alumnado sin discapacidad, podrían no desarrollar actitudes inclusivas fundamentales donde predominen la tolerancia y el respeto hacia la diversidad, y la valoración de ésta para la construcción de la sociedad.

Tenemos que tener en cuenta una serie de consideraciones en el tratamiento del alumnado con NEAE:

  • Se debe crear cuanto antes un clima de aceptación normal, de agradable y amistosa convivencia.
  • Tratar de lograr la aceptación de sí mismo como condición previa e indispensable para adquirir un equilibrio emocional, afectivo y social adecuado.
  • Insistir en que cada alumno, dentro de sus limitaciones, consiga el mayor grado de independencia y autonomía posible, para la transferencia que esto le pueda suponer a su vida diaria.

Mendoza (2009) expone que, al analizar lo que ocurre en los centros de enseñanza, se observa que cada profesor va utilizando las herramientas y recursos de los que dispone para poder hacer frente a la inclusión de alumnado con NEAE al no existir recetas debido a la variedad y la heterogeneidad de las diferentes discapacidades y colectivos emergentes. Se ha percibido que cuanto mayor es la formación del profesorado mayor cantidad de respuestas educativas puede ofrecer al alumno con NEAE. También, hay que tener presente que no puede ir el área de Educación Física aislada para lograr la inclusión del alumnado, sino que todo el centro debe ir en bloque buscando el mismo objetivo: la inclusión. Un ejemplo de actividad que podría desarrollarse en Educación Física sería realizar una carrera “a la pata coja” o boxear “con los ojos cerrados”, o jugar al baloncesto en sillas de ruedas, para ayudar al alumnado a sensibilizarse con las personas que tienen alguna discapacidad: “Esta limitación artificial ayudará a educar a nuestros alumnos en valores y actitudes hacia las personas con discapacidad y personas de colectivos especiales, puesto que el hecho de vivenciar e identificar una situación limitante a la que no están acostumbrados les ayudará a valorar y entender las posibles dificultades de los compañeros que tengan una discapacidad (Mendoza, 2009).”. Se trata de trabajar la empatía y entender cómo trabajan y se sienten estas personas. Es lo mejor para evitar, en un futuro, actitudes de discriminación. Dinámicas como juegos de roles, dramatizaciones, juego simbólico, etc., que podrían enfocarse a que las personas se sensibilicen con las dificultades que tienen estas personas para realizar tareas cotidianas de la vida diaria, y pensar que ellos tienen derecho a alcanzar sus aspiraciones.

Para desarrollar la inclusión en el área de Educación Física, se debe:

  • Identificar los objetivos de las tareas.
  • Establecer los criterios de rendimiento en los que basarse (cualitativos y cuantitativos).
  • Detectar los factores que limiten y permitan la actuación, intentando priorizar lo que sí puede hacer ante lo que no puede hacer.
  • Observar los resultados y, ante los errores que aparecen, intentar solucionarlos para futuras intervenciones.
  • Manipular los criterios de adaptación que serán los parámetros de control (tarea, entorno, equipamiento, metodología, reglas, etc.)

Mendoza (2009) nos expone un ejemplo de esta teoría.

“Una persona con parálisis cerebral que debe realizar una serie de movimientos rítmicos durante un tiempo determinado. Se deben tener en cuenta los siguientes aspectos para poder llevar a cabo la adaptación:

CRITERIOS CUALITATIVOS
LIMITACIONES
SITUACIÓN ACTUAL
MODIFICACIONES
Posición básica de pie
Incapaz de mantenerse
de pie sin
ayuda de sus
muletas
No puede estar de
pie
Tumbada o en posición
de rodillas
Ejercicios de piernas
Movimientos limitados
en piernas,
cadera y rodillas.
Ninguno en tobillos
Rango de movimiento
reducido y
diferente fuerza en
los movimientos
de piernas
Uso de movimientos
bilaterales
y activación del
tronco (rodar por el
suelo)
Ejercicios de brazos
Reducida un 80%
de movilidad en
hombros y nula
coordinación
Función del brazo
limitado, a veces
necesita mantener
el equilibrio de pie
Realizar los movimientos
de brazos
en otra posición
que no sea de pie
Ejercicios combinados
de brazos
y piernas
Coordinación
limitada de movimientos
contralaterales
Los movimientos
realizan movimientos
esperados
Reducir las posiciones
de abrir la
cadena

Se intentará trabajar más actividades que promuevan una colaboración mutua, juegos cooperativos y menos actividades competitivas. Con estas medidas se busca un mayor tiempo de compromiso motor, un clima positivo de aula, una adecuada organización y control, una óptima información previa y un buen feedback. Variando el tipo de ejecución del grupo, ya sea simultánea (todos al mismo tiempo), alternativa (por parejas) o consecutiva (subgrupos de tres) se conseguirá facilitar la inclusión, por lo tanto, se debe combinar las diferentes formas de agrupamientos de alumnos.