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martes, 25 de diciembre de 2018

Qué se ha logrado en 2018 y qué se intentará en 2019

Por cuarto año consecutivo, vamos a presentar la entrada "Qué se ha logrado y qué se intentará hacer" en relación a los progresos alcanzados en 2018 y a lo que se intentará lograr en 2019. Como es costumbre, requiere revisar los propósitos que me marqué para este 2018 al que le quedan pocos días.

1) El primer propósito que me marqué decía así:

"Seguir trabajando a diario con el gabinete y con todos los proyectos, planes y clientes que tengo y que tenga en un futuro. Intentar aprender a diario, tener más agallas, formarme más y ser un mejor profesional. Plantear nuevos servicios a trabajar y seguir con los mismos. Me gustaría profundizar más en psicología general, sobre todo relacionado con la conducta y las relaciones sociales y afectivas.".

En relación a esto, he realizado lo siguiente:
  1. He seguido con el gabinete. He intentado atender a todos mis clientes de la mejor manera posible y con toda la profesionalidad y ética que he podido. Han venido nuevos clientes, otros ya finalizaron su trabajo conmigo, algunos me han felicitado y otros necesitan que siga trabajando para mejorar los resultados.
  2. Siempre surgen necesidades que te aportan más. He realizado diferentes evaluaciones psicopedagógicas con el objetivo de diagnosticar altas capacidades, problemas en la lectura y escritura, discapacidades...para las cuales he ido probando nuevas pruebas y métodos. El acceso a los manuales TEA a través de la biblioteca de la UNED me sirvió de gran ayuda.
  3. He intentado introducir más las TIC en mi trabajo. Con el objetivo de motivar a uno de mis alumnos, estoy trabajando estimulación cognitiva a través de diferentes aplicaciones educativas para móviles y tabletas, con mejoras en el rendimiento del alumno, sobre todo a nivel motivacional.
  4. He consultado bibliografía relacionada con la psicología de la adolescencia, los problemas de conducta en la adolescencia y las relaciones con adolescentes. He tenido que intentar trabajar las relaciones padres-hijos en algunos casos y he intentado llevar a la práctica todo esto, pero lamentablemente no he obtenido los resultados deseados. Hay que seguir trabajando.
  5. He profundizado más en estrategias didácticas para trabajar las relaciones entre hermanos, intentado recurrir cada vez más a los juegos cooperativos donde ambos deben trabajar para lograr metas comunes. El hecho de varias la metodología y los recursos empleados ha conseguido, al menos, motivar al alumnado y a que se implique más en las sesiones de trabajo.
  6. Aunque más tarde profundizaré en ello, he revisado y ampliado los servicios de consultoría educativa, comenzando algunos primeros proyectos.
2) El segundo propósito decía lo siguiente:

"Terminar de una puñetera vez (así de claro) el análisis de resultados de la tesis doctoral y redactar las conclusiones y las propuestas de intervención, así como dar el golpe final al marco teórico. Publicar los artículos basados en mis investigaciones (no es nada fácil, cada vez las revistas rechazan más artículos porque el nivel de exigencia y la competitividad está aumentando de manera considerable, más desde la publicación de los nuevos criterios de la ANECA, pero si no publico, no puedo doctorarme) y terminar las actividades formativas pendientes (solo una). Tal vez pueda pensar en nuevas publicaciones, o en escribir un libro, aunque esto mejor cuando ya haya zanjado el asunto de las publicaciones en revistas científicas de alto índice de impacto. Ciertamente hay muchas cosas que me han decepcionado, pero debo adaptarme al sistema."

Y en relación a esto, he logrado lo siguiente:
  1. Ya he defendido la tesis doctoral y he obtenido el título de Doctor en Educación. Tras conseguir lograr publicar un artículo sobre mis investigaciones en la "International Journal of Inclusive Education", pude iniciar la tramitación de mi tesis doctoral. Además acudí a un nuevo congreso (en Granada) donde defendí una nueva comunicación. Tan solo pude publicar un artículo, ya que otro de ellos fue rechazado en dos revistas, y está en una tercera siendo revisado. Como comenté hace un año, es difícil publicar en revistas científicas, y más en España donde están todas saturadas de artículos recibidos y deben ser muy selectivos con la calidad de éstos. Posiblemente colabore escribiendo un artículo en un libro, pero eso todavía está en el aire.
  2. No voy a escribir un libro porque la tesis doctoral estará en abierto y no puedo publicar un libro para vender sobre algo a lo cual cualquiera puede tener acceso a éste de manera gratuita. Pero sí he diseñado un curso de 120 horas que comenzaré a impartir el año que viene y que está basado en el marco teórico y objetivos de mi tesis doctoral. Para más información, haced clic aquí.
3) El tercer propósito que me marqué fue el siguiente:

"Retomar los proyectos de consultoría que quedaron congelados en 2016, aunque no depende exclusivamente de mí. También depende de la Administración público y de sus exigencias, y de otras terceras personas."

Y en relación a esto, he logrado lo siguiente:
  1. He retomado la consultoría. Asesoré a un opositor para la preparación de sus oposiciones de Secundaria, diseñé y acredité dos cursos para trabajadores y desempleados de la oferta formativa incluida en el Sistema Integrado de Formación Profesional, y otro curso está en camino, ya que he diseñado el 65% más o menos ya de éste. Además, como antes comenté, diseñé un curso basado en mi tesis doctoral. También nuevos aspirantes a crear sus gabinetes psicopedagógicos han consultado mis servicios. He mejorado a la hora de ajustarme mejor al índice publicado en el BOE en cada curso para lograr así la acreditación del SEPE más rápidamente.
  2. Como ya avancé, incluí un nuevo servicio de diseño de materiales formativos y didácticos para cursos y otras iniciativas de formación propias del Sistema Integrado de Formación profesional, como los cursos para trabajadores ocupados y desempleados, además de certificados de profesionalidad. Inicié una campaña de publicidad ofreciendo mis servicios y ya en el anterior punto expuse mis avances.
  3. Por fin he logrado acreditar el certificado de profesionalidad que inicié en 2015, el de "Atención al alumnado con necesidades educativas especiales en centros educativos". Costó mucho esfuerzo, pero lo logramos entre todos. Y en este último trimestre del año he comenzado a tutorizar acciones formativas vinculadas a este certificado de profesionalidad, iniciándome en el rol de "tutor-formador". Como han sido pocos alumnos, la experiencia no ha sido del todo provechosa, pero es un avance haberme iniciado ya en esto.
No obstante, aunque parece que todo ha ido de viento en popa, aún hay aspectos como los siguientes a mejorar:
  1. Para algunos alumnos, sobre todo aquellos con falta de motivación y TDAH, me cuesta encontrar métodos de estudio y de apoyo que sean efectivos para que logren resultados positivos de manera continuada y no solo en casos puntuales. No hay un método que sea efectivo siempre, ya que hay métodos que sirvieron una vez pero al cabo de una semana ya dejaron de funcionar porque surgieron nuevas necesidades. No siento que logre sacar en las sesiones de trabajo el mayor rendimiento posible a este alumnado, lo cual resulta frustrante para todos. No se me da bien tener que lograr que el alumnado estudie y se sepa los contenidos de los exámenes conmigo, es algo que no sé aún muy bien hacer y se nota esto en la actitud del alumnado hacia mí. No se me olvida cuando, a la hora de felicitar las fiestas, uno de mis alumnos rechazó darme la mano. Una prueba de cómo la paciencia del alumnado se va agotando. Sé que no tengo el 100% de la culpa de los malos resultados, pero sí una gran responsabilidad.
  2. No siempre he logrado atender las necesidades de las familias. Cuando he realizado informes psicopedagógicos, han llegado a ser rechazados o ignorados en los centros, y no solo porque venga de alguien ajeno a la administración, sino porque han considerado que aún necesitaba hacer más pruebas para contrastar más los resultados. Algo de lo que por supuesto voy a tomar nota y estoy ya poniéndolo en práctica, aunque sigo siendo rechazado por mis colegas de profesión.
  3. Siendo haciendo trabajos de investigación algo caóticos, informes extremadamente extensos (la tesis doctoral me ocupó, incluyendo los anexos, 923 páginas, algo que fue bastante criticado por el tribunal durante la defensa) y errores en el trabajo de campo. Es cierto que me di cuenta de ellos durante el proceso y he tomado nota de ellos de cara a futuros proyectos, pero como digo, son aspectos a señalar.
  4. Aún siento que me desbordo cuando tengo que atender a varios alumnos a la vez, y sobre todo controlar el comportamiento. No tengo carácter y no sé ponerme serio en momentos clave y de una forma adecuada, en el sentido de que tampoco hay que excederse. Intento poco a poco trabajarlo, pero aún debo seguir en ello.
  5. Y vale, ya soy Doctor, pero, ¿cómo afectará al futuro del gabinete todo esto ahora?
Planteo por el momento los siguientes propósitos para 2019:
  1. Solicitar la acreditación de la ANECA por si en un futuro deseo aspirar a alguna plaza o contrato en la Universidad, sea en la pública o en la privada. Cuando ya se hayan cerrado las actas y tenga la documentación pertinente, iniciaré los trámites.
  2. Seguir avanzando en los proyectos de consultoría, acreditando nuevos cursos y seguir ejerciendo como tutor-formador. Entre estos, se encuentra el inicio del curso basado en mi tesis doctoral que diseñé, denominado "Gestión y organización de centros educativos inclusivos e interculturales". Intentaré diseñar nuevas acciones formativas o nuevos retos desde mis servicios de consultoría educativa.
  3. Seguir trabajando con mi alumnado y los nuevos casos que surjan, intentado superar las dificultades señaladas y todas las que surjan. Aumentar mi formación a partir de consultar nueva bibliografía y desahogarme y solicitar consejos a gente de mi profesión que tengan vocación y sepan empatizar con las personas.
  4. Publicar nuevos artículos y libros, tanto educativos como otros más literarios. Es un viejo reto a nivel personal que me marqué. En cualquier caso, en relación a la parte literario, esto es secundario y siempre la prioridad será el trabajo y los estudios. Por eso lo he aplazado desde 2014 y lo aplazaré todos los años que sean necesarios.
  5. Pensar en la posibilidad de retomar los estudios en idiomas, concretamente inglés y francés, sobre todo el primero.
  6. Analizar el futuro del gabinete psicopedagógico.
Y bueno, termino deseándoles a todos unas felices fiestas y un próspero año 2019. Espero que todos vuestros proyectos se cumplan, y que alcancen sus metas personales. Y evidentemente, que nunca falte la salud, el trabajo, el afecto y la paz.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Orientaciones para la comunicación entre padres e hijos adolescentes I: Las familias


Para los padres y madres:

1-No sobreproteger a vuestra hija, y dejar que tome sus propias decisiones. Es normal que a veces no nos parezcan adecuadas algunas decisiones que toman nuestros hijos/as con respecto a un asunto en concreto, o simplemente prefiramos una solución mejor desde nuestro punto de vista. Es muy positivo que le planteemos estas sugerencias a nuestros hijos/as, pero debemos darles la libertad de que ellos luego tomen su propia decisión una vez escuchados todos los puntos de vista. Es posible que se equivoquen y luego se arrepientan, pero es así como luego madurarán como personas. Las personas maduramos a partir de los errores cometidos y asumiendo las consecuencias de sus actos, ya que de ellos extraemos una lección. Acercanos a ellos/as con afecto, y si se pone nervioso, intentar no alterarnos. Es mejor callarnos, esperar a que se calme y luego decírselo, para evitar ponerla más nerviosa y comenzar una discusión. Es importante la manera en que se lo transmitamos: "Entiendo tu decisión, pero me gustaría que antes de tomar la decisión definitiva, piensas en estas otras opciones...". Esto también debe aplicarse a la hora de opinar sobre su conducta o comportamientos ante una situación determinada, o sobre una postura o forma de pensar que tenga: "Respeto tu opinión, pero no la comparto. En mi opinión, yo creo que...". Nunca imponer una decisión, salvo que su vida pueda realmente correr peligro. Tampoco emplear el sarcasmo o la ironía a la hora de realizar alguna crítica sobre su punto de vista, porque le haría daño.

2-Si comienza a discutir por algo, esperar a que termine de hablar y a que se calme. Da igual el tiempo que tarde. Una vez que esté más calmada, comenzad a hablarle, pero manteniendo la calma. Si comenzamos a elevar el tono de voz, se enfurecerá. Debemos transmitirles nuestro punto de vista y ser firmes, pero siempre manteniendo la compostura, aunque nos conteste mal. Si nos contesta mal, dejar de hablar y esperar a que se calme. Así comprenderá que gritando y faltando el respeto no conseguirá nada. Vosotros debéis actuar igual: Si sentís que estáis muy enfadados y que vais a dirigiros a ella con enfado, respirar hondo y esperar a estar más tranquilos, puesto que así evitaremos que termine en discusión.

3-Las normas de convivencia y de conducta en la casa deben estar consensuadas entre todos los miembros de la familia. Habrá normas para todos/as, tanto para todos los miembros de la familia como otras más específicas para cada miembro. Deben ser debatidas entre todos y todas, llegando a acuerdos que satisfagan a todos/as. Se promueve de esta forma la democracia en la casa y el diálogo igualitario. También se deben pactar las consecuencias de no cumplir las normas. Los padres y madres deben ser firmes a la hora de controlar que las normas se cumplan y que sus hijos/as asuman las consecuencias de no hacerlo, sin ser flexibles. A cambio los padres y madres deben cumplir las suyas y asumir las consecuencias de no hacerlo. Si se es flexible con las normas o no hay constancia a la hora de asumir consecuencias cuando se incumplen, no servirán de nada, puesto que la adolescente no las tomará en serio.

4-Vuestra hija tiene sus propias necesidades e intereses. Muchas veces cometemos el error de no ponernos en el lugar de nuestros hijos/as para entender su forma de pensar, y poder entender su postura en cada momento. Por olvidarnos, ¡nos olvidamos a veces de que nosotros/as también fuimos adolescentes! Pedirle explicaciones de cada postura que tome o para saber por qué está enojada y con esa actitud.

5-No demostrar inseguridad ante ella. Si le damos a entender que no podemos más con esta situación y que ella nos supera, entonces seguirá comportándose de la misma manera para lograr sus propósitos. Además, puede llegar a imitar esa conducta. Si a la mínima dificultad que tengáis en vuestra relación tiráis la toalla o decís que no podéis más, ella hará lo mismo ante cualquier situación que le resulte dificultosa, ya que habéis sido su ejemplo para ella, y no podréis echarle en cara nada.

6-Respetar la forma de ser de nuestros hijos/as. Nunca compararlo con otras personas, sean amistades, sean familiares, o incluso con nosotros mismos. Puede que tomen decisiones que al principio no nos gusten, pero debemos dejar que crezcan y aprendan a ser responsables de sus actos, así como más autónomos.

7-Con respecto a los estudios, habría que analizar los reales motivos de por qué los abandonó, y qué piensa hacer de ahora en adelante. Es importante conocer cuáles son sus motivaciones y expectativas, y qué aspiraciones tiene en la vida. Es preciso exponerle todas las vías académicas y profesionales que tiene a partir de ahora, y si es necesario, recurrir a los servicios de un psicopedagogo para iniciar un proceso de orientación académica y profesional.

8-Intentar mejorar los lazos familiares haciendo más actividades juntos. Intentar dedicar un tiempo semanal para hacer cosas en familia (previa negociación). Permitir que la adolescente escoja de vez en cuando la actividad a hacer en familia, para que vea que también tiene capacidad de decisión dentro de ella. Se debe promover siempre un diálogo igualitario a la hora de tomar decisiones sobre estos temas. Se sugiere realizar actividades de relajación, como aplicar las técnicas de relajación progresiva de Jacobson, técnicas de respiración, masajes, hacer deporte, aguas termales, yoga, etc.

9-A la hora de conversar con la adolescente en un conflicto, procurar no dar largas charlas o sermones sin posibilidad de "feed-back", porque posiblemente a los tres minutos haya dejado de prestar atención. Lo ideal es que sea un diálogo, donde continuamente se le hagan preguntas a la adolescente a medida que se avance y se le pida su postura u opinión sobre lo que se está relatando. De esta manera se involucra más en la conversación y capta mejor las ideas que queremos transmitirle.

10-Debemos recordar que la adolescencia es una etapa dura, en la cual sus intereses cambian y desean tener más autonomía e independencia para tomar decisiones, y las relaciones entre iguales son ahora muy influyentes. Durante la infancia, los padres eran el pilar social fundamental, pero en la adolescencia suelen tener más influencia los amigos y amigas que los padres y madres. Ahora tienen mayor capacidad de diálogo y para reflexionar, por lo que debemos evitar tratarles como si fueran niños de Primaria, y resolver los conflictos dialogando y no recurriendo a castigos salvo que hayan sido negociados previamente. También es normal que acaben cuestionando la autoridad o algunas normas o rutinas que anteriormente asumían pero que ahora, debido a la capacidad para analizar y reflexionar que ha desarrollado, pues cuestionan y pueden terminar por rebelarse. Estas situaciones no las debemos tomar como un ataque personal hacia nosotros o una falta de respeto, sino como algo que forma parte de la adolescencia. No tienen intención de hacernos daños. En cualquiera de los casos, hay que dialogarlo todo y llegar a acuerdos.
11-Si queremos transmitir una conducta o unos valores a nuestros hijos/as, nosotros debemos ser el primer modelo a seguir. Si comprueban que no lo llevamos a la práctica, entonces se decepcionará y no valorará la importancia de esa conducta o valores.

12-Los adolescentes deben tener responsabilidades en la familia. Además de estudiar, deben ayudar con las tareas domésticas y ayudando a la familia en todo aquello que necesite, siempre que esté en su mano. Por ello, debemos asignarles algunas pequeñas responsabilidades de tareas a realizar para ayudarles a ser más responsables y así lograr que su autoestima aumente al comprobar que es valorado en su familia. Es importante que cumpla con sus obligaciones, y si no lo hace cuando le toca, lo harás más tarde en el día, pero nunca hacerlo por ella porque entonces no aprenderá ni asumirá ningún tipo de responsabilidad.

13-Para aumentar el autoestima de nuestros hijos/as, conviene que tengamos en cuenta su opinión para todo. Buscar momentos en los cuales la familia esté reunida (por ejemplo, a la hora de comer) y hablar sobre el día, sobre un tema de actualidad...y pedirles su punto de vista. Comentarles los problemas que tenemos en el día a día (por ejemplo, en el trabajo) y preguntarle qué haría ella en su lugar. De esta forma, la confianza entre todos/as irá aumentando, cuando ella compruebe que confiáis en ella y la escucháis. Poco a poco ella puede abrirse y explicar cómo se siente en cada momento, y pedir ayuda cuando la necesite.

14-Si llega un momento en que nos falta el respeto, comunicárselo con sinceridad y sin alterarnos: "Me ha dolido eso que me has dicho, creo que no has sido justa conmigo. Yo solamente quería (...)". Tenemos que explicárselo para que se dé cuenta acerca de cómo os habéis sentido con su comportamiento, y hacerla reflexionar.