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martes, 1 de octubre de 2019

Algunas presentaciones basadas en mi Tesis Doctoral

Ahora que por fin he conseguido descubrir por qué Slideshare no subía algunas de mis presentaciones (no reconocía los acentos en los títulos), puedo compartir algunos recursos que antes no podía. En relación a la Tesis Doctoral que defendí el pasado noviembre de 2018, subo tanto una comunicación que presenté en el Congreso Internacional de Educación Inclusiva celebrado en marzo de 2018 como la defensa de la Tesis Doctoral que hice.






martes, 25 de diciembre de 2018

Qué se ha logrado en 2018 y qué se intentará en 2019

Por cuarto año consecutivo, vamos a presentar la entrada "Qué se ha logrado y qué se intentará hacer" en relación a los progresos alcanzados en 2018 y a lo que se intentará lograr en 2019. Como es costumbre, requiere revisar los propósitos que me marqué para este 2018 al que le quedan pocos días.

1) El primer propósito que me marqué decía así:

"Seguir trabajando a diario con el gabinete y con todos los proyectos, planes y clientes que tengo y que tenga en un futuro. Intentar aprender a diario, tener más agallas, formarme más y ser un mejor profesional. Plantear nuevos servicios a trabajar y seguir con los mismos. Me gustaría profundizar más en psicología general, sobre todo relacionado con la conducta y las relaciones sociales y afectivas.".

En relación a esto, he realizado lo siguiente:
  1. He seguido con el gabinete. He intentado atender a todos mis clientes de la mejor manera posible y con toda la profesionalidad y ética que he podido. Han venido nuevos clientes, otros ya finalizaron su trabajo conmigo, algunos me han felicitado y otros necesitan que siga trabajando para mejorar los resultados.
  2. Siempre surgen necesidades que te aportan más. He realizado diferentes evaluaciones psicopedagógicas con el objetivo de diagnosticar altas capacidades, problemas en la lectura y escritura, discapacidades...para las cuales he ido probando nuevas pruebas y métodos. El acceso a los manuales TEA a través de la biblioteca de la UNED me sirvió de gran ayuda.
  3. He intentado introducir más las TIC en mi trabajo. Con el objetivo de motivar a uno de mis alumnos, estoy trabajando estimulación cognitiva a través de diferentes aplicaciones educativas para móviles y tabletas, con mejoras en el rendimiento del alumno, sobre todo a nivel motivacional.
  4. He consultado bibliografía relacionada con la psicología de la adolescencia, los problemas de conducta en la adolescencia y las relaciones con adolescentes. He tenido que intentar trabajar las relaciones padres-hijos en algunos casos y he intentado llevar a la práctica todo esto, pero lamentablemente no he obtenido los resultados deseados. Hay que seguir trabajando.
  5. He profundizado más en estrategias didácticas para trabajar las relaciones entre hermanos, intentado recurrir cada vez más a los juegos cooperativos donde ambos deben trabajar para lograr metas comunes. El hecho de varias la metodología y los recursos empleados ha conseguido, al menos, motivar al alumnado y a que se implique más en las sesiones de trabajo.
  6. Aunque más tarde profundizaré en ello, he revisado y ampliado los servicios de consultoría educativa, comenzando algunos primeros proyectos.
2) El segundo propósito decía lo siguiente:

"Terminar de una puñetera vez (así de claro) el análisis de resultados de la tesis doctoral y redactar las conclusiones y las propuestas de intervención, así como dar el golpe final al marco teórico. Publicar los artículos basados en mis investigaciones (no es nada fácil, cada vez las revistas rechazan más artículos porque el nivel de exigencia y la competitividad está aumentando de manera considerable, más desde la publicación de los nuevos criterios de la ANECA, pero si no publico, no puedo doctorarme) y terminar las actividades formativas pendientes (solo una). Tal vez pueda pensar en nuevas publicaciones, o en escribir un libro, aunque esto mejor cuando ya haya zanjado el asunto de las publicaciones en revistas científicas de alto índice de impacto. Ciertamente hay muchas cosas que me han decepcionado, pero debo adaptarme al sistema."

Y en relación a esto, he logrado lo siguiente:
  1. Ya he defendido la tesis doctoral y he obtenido el título de Doctor en Educación. Tras conseguir lograr publicar un artículo sobre mis investigaciones en la "International Journal of Inclusive Education", pude iniciar la tramitación de mi tesis doctoral. Además acudí a un nuevo congreso (en Granada) donde defendí una nueva comunicación. Tan solo pude publicar un artículo, ya que otro de ellos fue rechazado en dos revistas, y está en una tercera siendo revisado. Como comenté hace un año, es difícil publicar en revistas científicas, y más en España donde están todas saturadas de artículos recibidos y deben ser muy selectivos con la calidad de éstos. Posiblemente colabore escribiendo un artículo en un libro, pero eso todavía está en el aire.
  2. No voy a escribir un libro porque la tesis doctoral estará en abierto y no puedo publicar un libro para vender sobre algo a lo cual cualquiera puede tener acceso a éste de manera gratuita. Pero sí he diseñado un curso de 120 horas que comenzaré a impartir el año que viene y que está basado en el marco teórico y objetivos de mi tesis doctoral. Para más información, haced clic aquí.
3) El tercer propósito que me marqué fue el siguiente:

"Retomar los proyectos de consultoría que quedaron congelados en 2016, aunque no depende exclusivamente de mí. También depende de la Administración público y de sus exigencias, y de otras terceras personas."

Y en relación a esto, he logrado lo siguiente:
  1. He retomado la consultoría. Asesoré a un opositor para la preparación de sus oposiciones de Secundaria, diseñé y acredité dos cursos para trabajadores y desempleados de la oferta formativa incluida en el Sistema Integrado de Formación Profesional, y otro curso está en camino, ya que he diseñado el 65% más o menos ya de éste. Además, como antes comenté, diseñé un curso basado en mi tesis doctoral. También nuevos aspirantes a crear sus gabinetes psicopedagógicos han consultado mis servicios. He mejorado a la hora de ajustarme mejor al índice publicado en el BOE en cada curso para lograr así la acreditación del SEPE más rápidamente.
  2. Como ya avancé, incluí un nuevo servicio de diseño de materiales formativos y didácticos para cursos y otras iniciativas de formación propias del Sistema Integrado de Formación profesional, como los cursos para trabajadores ocupados y desempleados, además de certificados de profesionalidad. Inicié una campaña de publicidad ofreciendo mis servicios y ya en el anterior punto expuse mis avances.
  3. Por fin he logrado acreditar el certificado de profesionalidad que inicié en 2015, el de "Atención al alumnado con necesidades educativas especiales en centros educativos". Costó mucho esfuerzo, pero lo logramos entre todos. Y en este último trimestre del año he comenzado a tutorizar acciones formativas vinculadas a este certificado de profesionalidad, iniciándome en el rol de "tutor-formador". Como han sido pocos alumnos, la experiencia no ha sido del todo provechosa, pero es un avance haberme iniciado ya en esto.
No obstante, aunque parece que todo ha ido de viento en popa, aún hay aspectos como los siguientes a mejorar:
  1. Para algunos alumnos, sobre todo aquellos con falta de motivación y TDAH, me cuesta encontrar métodos de estudio y de apoyo que sean efectivos para que logren resultados positivos de manera continuada y no solo en casos puntuales. No hay un método que sea efectivo siempre, ya que hay métodos que sirvieron una vez pero al cabo de una semana ya dejaron de funcionar porque surgieron nuevas necesidades. No siento que logre sacar en las sesiones de trabajo el mayor rendimiento posible a este alumnado, lo cual resulta frustrante para todos. No se me da bien tener que lograr que el alumnado estudie y se sepa los contenidos de los exámenes conmigo, es algo que no sé aún muy bien hacer y se nota esto en la actitud del alumnado hacia mí. No se me olvida cuando, a la hora de felicitar las fiestas, uno de mis alumnos rechazó darme la mano. Una prueba de cómo la paciencia del alumnado se va agotando. Sé que no tengo el 100% de la culpa de los malos resultados, pero sí una gran responsabilidad.
  2. No siempre he logrado atender las necesidades de las familias. Cuando he realizado informes psicopedagógicos, han llegado a ser rechazados o ignorados en los centros, y no solo porque venga de alguien ajeno a la administración, sino porque han considerado que aún necesitaba hacer más pruebas para contrastar más los resultados. Algo de lo que por supuesto voy a tomar nota y estoy ya poniéndolo en práctica, aunque sigo siendo rechazado por mis colegas de profesión.
  3. Siendo haciendo trabajos de investigación algo caóticos, informes extremadamente extensos (la tesis doctoral me ocupó, incluyendo los anexos, 923 páginas, algo que fue bastante criticado por el tribunal durante la defensa) y errores en el trabajo de campo. Es cierto que me di cuenta de ellos durante el proceso y he tomado nota de ellos de cara a futuros proyectos, pero como digo, son aspectos a señalar.
  4. Aún siento que me desbordo cuando tengo que atender a varios alumnos a la vez, y sobre todo controlar el comportamiento. No tengo carácter y no sé ponerme serio en momentos clave y de una forma adecuada, en el sentido de que tampoco hay que excederse. Intento poco a poco trabajarlo, pero aún debo seguir en ello.
  5. Y vale, ya soy Doctor, pero, ¿cómo afectará al futuro del gabinete todo esto ahora?
Planteo por el momento los siguientes propósitos para 2019:
  1. Solicitar la acreditación de la ANECA por si en un futuro deseo aspirar a alguna plaza o contrato en la Universidad, sea en la pública o en la privada. Cuando ya se hayan cerrado las actas y tenga la documentación pertinente, iniciaré los trámites.
  2. Seguir avanzando en los proyectos de consultoría, acreditando nuevos cursos y seguir ejerciendo como tutor-formador. Entre estos, se encuentra el inicio del curso basado en mi tesis doctoral que diseñé, denominado "Gestión y organización de centros educativos inclusivos e interculturales". Intentaré diseñar nuevas acciones formativas o nuevos retos desde mis servicios de consultoría educativa.
  3. Seguir trabajando con mi alumnado y los nuevos casos que surjan, intentado superar las dificultades señaladas y todas las que surjan. Aumentar mi formación a partir de consultar nueva bibliografía y desahogarme y solicitar consejos a gente de mi profesión que tengan vocación y sepan empatizar con las personas.
  4. Publicar nuevos artículos y libros, tanto educativos como otros más literarios. Es un viejo reto a nivel personal que me marqué. En cualquier caso, en relación a la parte literario, esto es secundario y siempre la prioridad será el trabajo y los estudios. Por eso lo he aplazado desde 2014 y lo aplazaré todos los años que sean necesarios.
  5. Pensar en la posibilidad de retomar los estudios en idiomas, concretamente inglés y francés, sobre todo el primero.
  6. Analizar el futuro del gabinete psicopedagógico.
Y bueno, termino deseándoles a todos unas felices fiestas y un próspero año 2019. Espero que todos vuestros proyectos se cumplan, y que alcancen sus metas personales. Y evidentemente, que nunca falte la salud, el trabajo, el afecto y la paz.

viernes, 1 de junio de 2018

El Aprendizaje y Servicio como metodología para crear escuelas inclusivas

Autores: Rafael López Azuaga y José Manuel Suárez Riveiro
Resumen. El Aprendizaje y Servicio es una metodología de enseñanza-aprendizaje que permite que un grupo de personas que están participando en una actividad formativa reciba una serie de aprendizajes sistematizados en el currículum a partir de la puesta en práctica de un servicio a la comunidad. En esta comunicación, se plantean una serie de propuestas de proyectos de Aprendizaje y Servicio que tienen como objetivo satisfacer una serie de necesidades de mejora identificadas en centros educativos que a través de sus prácticas educativas (comunidades de aprendizaje) aspiran a ser escuelas más inclusivas. Se identificaron necesidades generales a nivel de infraestructura, en la participación del alumnado en el centro educativo y en la adaptación de recursos y tareas, y entre los centros educativos se identificaron necesidades particulares asociadas a cada factor estudiado. Se plantean propuestas donde se trabajan proyectos como la enseñanza de competencias digitales por parte de estudiantes de educación primaria a estudiantes con discapacidad, una Ghymkana de juegos y deportes inclusivos, una representación teatral sobre historias de vida reales de inmigrantes, una instalación donde se expone la cultura e historia del barrio y la creación de un programa de radio. Las diferentes propuestas permiten trabajar muchos de los factores tanto a nivel formal como informal, desarrollando las competencias claves del alumnado y posibilitando la creación de escuelas más inclusivas.
Palabras clave: Aprendizaje y Servicio, Educación Inclusiva, Participación del alumnado, Relación escuela y entorno, Educación para la ciudadanía.
INTRODUCCIÓN
El Aprendizaje y Servicio es una metodología de enseñanza-aprendizaje que consiste en unir aprendizaje con la realización de un servicio a la comunidad. Se identifica una necesidad real en un entorno próximo a donde un grupo de personas estudia una materia o materias concretas, y dicha necesidad está relacionada con los contenidos del currículum que ese grupo de personas trabaja en dicha materia o materias dentro de un plan de estudios determinado (enseñanzas básicas, formación profesional, estudios universitarios, etc.). Ese grupo de personas comienza a desarrollar un proyecto de intervención con el objetivo de atender esa necesidad real identificada. Para desarrollar este proyecto, cuentan con la formación que están recibiendo desde su centro educativo y junto al profesorado, quienes se ocupan de guiar al alumnado en el desarrollo de este proyecto (Mendía, 2012). Además, cuentan con la posibilidad de establecer alianzas con entidades sociales, expertos, instituciones educativas o de la administración pública, etc., que entre sus objetivos y funciones se encuentren el estudio y la atención de ese tipo de necesidades. Estas personas aportarían su experiencia, sus conocimientos e incluso recursos para que nuestros estudiantes puedan llevar a la práctica este proyecto, así como labores de tutorización y acompañamiento para la adquisición de aprendizajes y puesta en marcha del proyecto de Aprendizaje y Servicio (Graell, 2015).
Hay dos tipos de beneficiarios: Por un lado, el contexto sobre el cual se realiza la intervención logra satisfacer al menos una de sus necesidades gracias a la ayuda solidaria de un grupo de personas e instituciones. Por otro lado, los estudiantes han logrado desarrollar una serie de competencias y aprendizajes gracias al desarrollo de este proyecto (Gijón, 2009). No se puede hablar de Aprendizaje y Servicio si solamente se desarrolla el proyecto y no se lleva a la práctica, ni tampoco se puede hablar de ésto si el grupo de personas realiza una labor de voluntariado sin que haya significado un aprendizaje formal y sistematizado de los contenidos que se trabajan en el plan de estudios. Siempre cualquier labor de voluntariado aporta una serie de aprendizajes informales (sobre todo a nivel actitudinal), pero no podemos hablar de Aprendizaje y Servicio si el proyecto y los objetivos de aprendizaje no se encuentran directamente conectados con los objetivos de las programaciones didácticas planteadas en una materia o materias o en el plan de estudios de la actividad formativa que cursan estos estudiantes (Rubio, 2009).
Se pretende en esta comunicación exponer una serie de propuestas de intervención basadas en los principios metodológicos del Aprendizaje y Servicio, con el objetivo de satisfacer necesidades de mejora asociadas a la transformación de un centro educativo como escuela inclusiva (Ainscow, 2012), partiendo de una serie de factores extraídos durante el proceso de validación de instrumentos en un trabajo de investigación llevado a cabo por estos autores perteneciente a una tesis doctoral.


OBJETIVO
Plantear diferentes propuestas de intervención basadas en el Aprendizaje y Servicio con vistas a satisfacer necesidades de mejora en una serie de factores que son influyentes para que un centro educativo logre su transformación como escuela inclusiva.


DESARROLLO DE LA PRÁCTICA
En un trabajo de investigación llevado a cabo para una tesis doctoral, se realizó una exploración de la situación general de la educación inclusiva en un grupo de centros educativos que son comunidades de aprendizaje (Flecha, Padròs y Puigdellívol, 2003) y a su vez estudiantes de los grados de educación infantil de la Universidad de Cádiz emprenden proyectos de Aprendizaje y Servicio en dichos centros educativos como parte de sus prácticas educativas de sus estudios universitarios. Se diseñaron una serie de instrumentos de recogida de información dirigidos a los principales miembros de la comunidad educativa: Alumnado, profesorado, equipos directivos y familias. A partir de los datos recogidos, se realizaron una serie de análisis factoriales exploratorios con el objetivo de extraer factores que guiasen la evaluación de la educación inclusiva en centros educativos. Los factores extraídos fueron los siguientes (no todos serán trabajados en esta comunicación):
  1. Trabajo en equipo dentro de las aulas
  2. Trabajo en equipo fuera de las aulas
  3. Formación en educación inclusiva e intercultural
  4. Formación en habilidades para el trabajo en equipo
  5. Liderazgo del profesorado
  6. Liderazgo del alumnado
  7. Participación en la comunidad de aprendizaje
  8. Actitud ante la educación inclusiva e intercultural
  9. Aprendizaje cooperativo a nivel inclusivo
  10. Cooperación en el Aprendizaje y Servicio
  11. Relaciones entre el alumnado
  12. Clima de aula inclusivo
  13. Acogida
  14. Satisfacción por los aprendizajes
  15. Incidencia de la metodología E/A en la convivencia
  16. Barreras arquitectónicas
  17. Barreras para el aprendizaje y la participación
  18. Adaptación de recursos y tareas
A partir de los resultados, se plantearían nuevas líneas de investigación con el objetivo de profundizar en aquellas variables que hayan obtenido puntuaciones más bajas a nivel general o para profundizar en las necesidades de mejora de los centros educativos con la finalidad de plantear una propuesta de intervención. Entre las posibles metodologías a llevar a cabo para realizar dicha intervención, se encuentra el Aprendizaje y Servicio.


EVIDENCIAS
A nivel general, la muestra que ha sido objeto de estudio presenta necesidades de mejora a nivel de infraestructura, en la participación del alumnado en los centros y en la adaptación de recursos y tareas. Cada centro educativo presenta necesidades individuales en diferentes factores, donde no hay ningún factor que se salve de necesitar ser mejorado en al menos uno de los centros educativos. A partir de estas evidencias, planteamos una serie de medidas basadas en el Aprendizaje y Servicio, que formarían parte de una futura línea de investigación con el objetivo de atender las necesidades de mejora detectadas. De forma previa, sería necesaria profundizar en las necesidades de mejora que presenta cada centro educativo en torno a los factores estudiados a partir de estudios de caso donde se permita analizar más información recogida a partir de diferentes instrumentos como entrevistas, observaciones, análisis de documentos y producciones de la comunidad educativa, entre otros, recomendándose para ello la metodología de investigación cualitativa de corte etnográfico (Jorge, 2013). De esta manera, se podrá conocer cuáles son las necesidades reales del centro en torno a dichos factores (se recomienda comenzar por un solo factor y centrar el estudio de caso en dicho factor) y plantear una propuesta de intervención más ajustada a la realidad, y viendo cómo poder incluir de forma significativa y coherente el Aprendizaje y Servicio.
Una propuesta para intervenir sobre los factores Formación en educación inclusiva e intercultural, Actitud ante la educación inclusiva e intercultural, Relaciones entre el alumnado y Clima de aula inclusivo, sería un proyecto en el cual el alumnado enseñase competencias digitales (una de las competencias clave dentro del currículum) a estudiantes escolarizados en un centro específico de educación especial del entorno. Por ejemplo, el alumnado del sexto curso de educación primaria en Andalucía estudia una materia de libre configuración autónoma denominada "Cultura y práctica digital". El alumnado podría trabajar los conocimientos de esta materia con vistas a transmitir sus conocimientos hacia otras personas y aprender a explicárselo a personas con diferentes discapacidades. El alumnado recibiría formación previa en habilidades para la comunicación, las cuales están conectadas con otras competencias clave como la comunicativa y la competencia social y ciudadana. Y permitiría a su vez ayudar a un colectivo a desarrollar sus competencias eliminando la posible brecha digital que puedan presentar, ya que incluso podrían aprender todos las diferentes aplicaciones existentes para facilitar la accesibilidad de todo el alumnado al uso de los ordenadores y sus aplicaciones (software, Internet, etc.). De esta manera se trabajaría de manera transversal el factor de Adaptación de recursos y tareas, al aprovechar estas aplicaciones para facilitar la accesibilidad. Además, gracias a este proyecto se podrían eliminar estereotipos y prejuicios existentes hacia el colectivo de las personas con discapacidad.
En conexión con este proyecto, y con el objetivo de satisfacer la necesidad de promover la inclusión social de las personas con discapacidad y de educar a las personas en valores, el profesorado de la especialidad de educación física que asistiera a actividades formativas de educación inclusiva podrían trabajar la aplicación de los principios de educación inclusiva desde su materia a partir del desarrollo de un proyecto de una "Gymkhana inclusiva". Se trataría de llevar a cabo en ese mismo centro de educación especial un programa de actividades lúdicas y deportivas donde el alumnado con y sin discapacidad participasen en equipos mixtos y heterogéneos en una serie de juegos y deportes, en las cuales cada miembro del equipo asumiría un rol específico ajustado a sus capacidades en cada uno de los juegos. Al final de la Gymkhana se sumarían los puntos obtenidos por cada equipo y los ganadores recibirían premios especiales, aunque todos igualmente recibirían un diploma por la participación. Entre los juegos que se podrían plantear se encontrarían la boccia, el kick-ball, bolos, la indiaca, el ping-pong diana, el billar en el suelo, el jockey, baloncesto en silla de ruedas, goal-ball, ciclismo en tándem, showdown, el futsala, el atletismo terapéutico, etc. Autores como Battle, García-Villatoro, Parpal y García-García (2015) ya analizaron el valor que tenía el Aprendizaje y Servicio para la educación en el tiempo libre, donde se incluyen los juegos y actividades deportivas. Así pues, García y Cotrina (2015) destacan el valor del Aprendizaje y Servicio para la formación del profesorado y la construcción de la ética profesional y la transformación de los centros educativos.
En relación con los mismos factores, en conexión con el bloque de "La vida en comunidad" de la materia de "Educación para la ciudadanía y los derechos humanos" del quinto curso de educación primaria (también de libre configuración autónoma), podrían trabajar el respeto crítico por las diversas creencias y costumbres culturales, así como el rechazo hacia los estereotipos y prejuicios y todas las situaciones de discriminación y exclusión social que se produzcan. Un posible proyecto podría consistir en una representación teatral dirigida hacia los vecinos del entorno, contando con la participación de una entidad social destinada a la atención de personas inmigrantes y la lucha por la inclusión social de estas personas que se encuentre en ese municipio. El objetivo sería representar historias de vida reales de las personas atendidas por esta entidad social, que permitan que los vecinos se sensibilicen con sus necesidades y dificultades y muestren empatía hacia estas personas. De esta manera, se podrían eliminar actitudes de rechazo y discriminación hacia estos colectivos, facilitando la labor de la entidad social en el entorno. Este proyecto tendría sentido si en ese entorno existiera la real necesidad de potenciar la inclusión social y educativa de personas inmigrantes. Una escuela inclusiva se encuentra conectada con las necesidades de su entorno y promueve valores interculturales entre los miembros de su comunidad educativa. Autores como Puig, Gijón, Martín y Rubio (2011) ya analizaron el valor que tenía el Aprendizaje y Servicio para la educación para la ciudadanía.
Si el centro educativo se encontrara en un barrio marginal donde apenas hay visitantes de otros barrios o municipios, el alumnado de la etapa de educación primaria podría organizar en su centro educativo una instalación en la cual aportasen diferentes materiales y recursos que analicen la cultura y la historia de su barrio. Se podrían preparar murales con fotografías y comentarios, recortes de prensa extraídos de las hemerotecas de las bibliotecas, grabaciones de audio con narraciones de historias, presentaciones de diapositivas con relatos sobre el barrio, biografías de personas emblemáticos del barrio, etc. Se trabajarían contenidos de las materias de ciencias sociales, lengua castellana, cultura y práctica digital, educación para la ciudadanía y derechos humanos, y educación artística. Sería un proyecto de currículum integrado que globalizase y pusiera en relación contenidos de diferentes materias en torno al tópico "Mi barrio". Se podría difundir el proyecto a través de los medios de comunicación y atraer la visita de personas del propio barrio, de los barrios vecinos o incluso de otros municipios. De esta manera, se evitaría que el barrio se encontrase en el olvido y excluido del resto de entornos, llegando a eliminar posibles estereotipos y prejuicios que se tengan hacia el barrio. Un centro educativo que esté en conexión con su entorno es una cualidad propia de una escuela inclusiva. Esta propuesta y la anterior demuestran cómo el Aprendizaje y Servicio puede fomentar la participación de la juventud en su comunidad (Luna y Folgueiras, 2014).
Con respecto a mejorar la participación del alumnado en el centro educativo, se podría promover la creación de un programa de radio semanal que tuviera como objetivo que diferentes grupos de estudiantes debatiesen sobre un tema propuesto para la semana que estuviera relacionado con el centro educativo. Permitiría trabajar los contenidos de las materias de lengua castellana, cultura y práctica digital e incluso de otras áreas como ciencias de la naturaleza si el tema tiene relación con, por ejemplo, la higiene y el cuidado de las dependencias del centro educativo. Además de trabajar esos contenidos relacionados con las materias, mejorarían su capacidad para participar, transmitir una opinión personal, plantear ideas y compartirlas, etc., a través de un medio de comunicación diseñado por y para estudiantes que les pueda motivar, donde la libertad de expresión reine. El alumnado de un grupo determinado, preferiblemente de quinto y de sexto curso, se ocuparía de diseñar y coordinar el programa de radio, aprender a realizar las grabaciones y edición del programa, subirlo a un blog en formato mp3 y difundirlo a través de las redes sociales del centro educativo, y promoverlo entre el resto del alumnado. En un futuro, podrían plantearse la posibilidad de participar más en las comisiones mixtas y de buscar más vías para que el alumnado tenga voz en los centros educativos.


CONCLUSIONES
Existen muchas propuestas metodológicas que pueden ayudar a crear escuelas más inclusivas a partir de la metodología de Aprendizaje y Servicio. En este trabajo hemos expuesto algunas propuestas, las cuales trabajan de forma directa los factores citados pero de forma indirecta se pueden trabajar otros. La comunidad educativa puede desarrollar habilidades de liderazgo a la hora de emprender y liderar la puesta en marcha de un proyecto de Aprendizaje y Servicio, aprender a trabajar en equipo al tener que coordinarse con un grupo de personas para alcanzar un objetivo en torno al desarrollo y puesta en práctica del proyecto de Aprendizaje y Servicio, mejorar las relaciones interpersonales gracias al trabajo en grupos heterogéneos donde se aplican medidas educativas basadas en el aprendizaje cooperativo a nivel inclusivo. Se promueven relaciones de respeto, tolerancia, solidaridad y empatía, así como la sensibilización hacia las necesidades de determinados colectivos.
Las propuestas planteadas y los análisis realizados permiten demostrar que el Aprendizaje y Servicio es una metodología de enseñanza-aprendizaje que puede ayudar a los centros educativos a evolucionar para convertirse en escuelas más inclusivas, además de incluir rasgos como el trabajo en equipo, la participación de la comunidad y la conexión entre escuela y entorno, los cuales coinciden con aquellos defendidos en los principios de la educación inclusiva. Además, permiten desarrollar en el alumnado todas las competencias claves del currículum gracias a la puesta en marcha de proyectos de carácter interdisciplinar, puesto que en la vida cotidiana todos los conocimientos se encuentran relacionados entre sí (Puig, 2015).


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ainscow, M. (2012). Haciendo que las escuelas sean más inclusivas: lecciones a partir del análisis de la investigación internacional. Revista de Educación Inclusiva, 5(1), 39-49.
Battle, R., García-Villatoro, M., Parpal, C., García-García, M. (2015). Dibujando caminos: el aprendizaje-servicio en la educación en el tiempo libre. Profesorado. Revista de currículum y formación del profesorado, 19(1), 60-77.
Flecha, R., Padrós, M. y Puigdellívol, I. (2003). Comunidades de Aprendizaje: Transformar la organización escolar al servicio de la comunidad. Organización y gestión educativa, 5, 4-8.
García, M. y Cotrina, M. (2015). Aprendizaje y servicio (APS) en la formación del profesorado: haciendo efectiva la responsabilidad social y el compromiso ético. Profesorado. Revista de currículum y formación del profesorado, 19(1), 1-6.
Gijón, M. (2009). Aprendizaje servicio y necesidades sociales. En J. M. Puig. Aprendizaje servicio (ApS): Educación y compromiso cívico (pp. 53-70). Barcelona: Graó.
Graell, M. (2015). Los centros educativos y las entidades sociales deben establecer relaciones de colaboración. En J.M Puig Rovira (coord.)., R. Battle., R. Breu., K. Campo., et al. (2015). 11 ideas clave: ¿Cómo realizar un proyecto de aprendizaje servicio? (pp. 65-76). Barcelona: Graò.
Jorge, M. (2013). Etnografía y educación. Los procesos de reflexividad en la investigación educativa. Abordajes, 1(2), 29-46.
Luna, E. y Folgueiras, P. (2014). Juventud y participación comunitaria: su potencial como herramienta de aprendizaje. Currículo sem Fronteiras, 14(1), 123-136.
Mendía, R. (2012). El aprendizaje-servicio como una estrategia inclusiva para superar las barreras al aprendizaje y a la participación. Revista de Educación Inclusiva, 5(1), 71-82.
Puig, J. M. (2015). Incorporar el aprendizaje servicio a un centro educativo requiere compromiso personal e inteligencia pedagógica. En J. M Puig Rovira (coord.)., R. Battle., R. Breu., K. Campo., et al. (2015). 11 ideas clave: ¿Cómo realizar un proyecto de aprendizaje servicio? (pp. 77-89). Barcelona: Graò.
Puig, J. M., Gijón, M., Martín, X. y Rubio, L. (2011). Aprendizaje-servicio y Educación para la Ciudadanía. Revista de Educación, (número extraordinario 2011), 45-67.
Rubio, L. (2009). El aprendizaje en el aprendizaje servicio. En J. M. Puig. Aprendizaje servicio (ApS): Educación y compromiso cívico (pp. 91-106). Barcelona: Graó.



domingo, 24 de diciembre de 2017

Qué se ha logrado en 2017 y qué se intentará en 2018

Por tercer año consecutivo, repetimos la entrada de la sección "Qué se ha logrado y qué se intentará". Para ello, es imprescindible revisar la entrada titulada "Qué se ha logrado en 2016 y qué se intentará en 2017". Revisaremos los propósitos que hice para 2017 y veremos a ver qué he podido cumplir y qué no, o al menos que esté en proceso.
  1. Me propuse "seguir trabajando en mis actuales proyectos durante todo el año sin interrupción (...) seguir trabajando en mis actuales proyectos durante todo el año sin interrupción". Pues bien, esto lo he cumplido, y he realizado nuevas tareas a destacar. He aprendido a hacer informes periciales, los cuales he presentado en algunos casos en los cuales se requería la presencia de un psicopedagogo o para algunos casos que afectaban a mis clientes. Ya incluso he tenido la oportunidad de exponer uno de ellos en un juicio. Es cierto que no es una experiencia muy agradable estar en un juicio, ya que siempre en el juzgado van a cuestionar todo lo que tú hayas puesto, cuestionarán tu profesionalidad y buscarán cualquier pega al informe que hayas hecho, aunque tú hayas lanzado una propuesta que beneficie a las dos partes. Esta experiencia es, evidentemente, muy desagradable, pero un buen profesional debe saber hacer frente a todos los retos y experiencias. Los casos que he trabajado están relacionados con el acoso escolar y el maltrato infantil, incluyendo casos que afectan a las relaciones entre padres, madres e hijos/as, principalmente de padres que no tienen la custodia de sus hijos e hijas. He podido hacer frente a nuevos tipos de casos. Por ejemplo, pude poner en práctica mis programas de estimulación cognitiva, uno de ellos enfocado al desarrollo de las funciones ejecutivas; he realizado diagnósticos a personas adultas, llevar a cabo un programa para trabajar el desarrollo de la comprensión lectora, realizar nuevos diagnósticos con su respectivo informe psicopedagógico (cada vez siento que los hago mejores), preparar presentaciones para nuevos talleres dirigidos a familias (en este caso, sobre acoso escolar)...No obstante, también he vivido algunas frustraciones, ya que me he encontrado casos a los cuales me ha costado implicar en mis sesiones debido a su conducta, falta de motivación...y es difícil lograr resultados si no logras implicar al alumnado. Saber lograr motivar al alumnado es todavía uno de mis puntos débiles que debo mejorar. Luego, otra frustración es ver la desconexión total que hay entre profesionales externos y la administración pública. Prácticamente cuesta mucho establecer alianzas para cooperar en torno a una persona, rechazando tus informes solamente porque eres alguien externo, sin dignarse a leerlo siquiera. Desagradable fue la insinuación que se hizo de que me pagaron para escribir lo que puse en un informe psicopedagógico. Otros nuevos servicios que incluí fueron los relacionados con el acoso escolar y el asesoramiento para el desarrollo de planes de empresa de gabinetes psicopedagógicos, donde pude revisar al menos un proyecto de este tipo.
  2. En cuanto a esto: "Además de terminar los programas de estimulación cognitiva, me gustaría profundizar más en educación emocional (ya ofrecido desde algunos servicios por ser algo fundamental para la intervención de éstos) y en contenidos de psicología relacionados con las relaciones sociales (iniciado, pero quiero profundizar más) y afectivas, para entender mejor a mis jóvenes". Pues bien, es cierto que no he participado en ninguna actividad formativa sistematizada para profundizar en algunos temas, pero sí he tenido que revisar muchos textos para plantear actividades para las nuevas necesidades que iba detectando en mi alumnado, sobre todo los relacionados con las relaciones entre padres, madres e hijos, o algunos casos relacionados con los problemas de conducta, donde tuve que incluir actividades relacionadas con la educación emocional. No lo he podido trabajar de la manera en la cual me lo planteaba cuando escribí ese propósito, pero algo al menos he podido hacer. Es cierto que el Doctorado una vez más me ha vuelto a absorber bastante, de lo cual hablaremos en el siguiente punto.
  3. Puse este propósito: "Seguir avanzando en mi Tesis Doctoral". Esto evidentemente lo he hecho. He terminado casi todas las actividades formativas, y ya he redactado los borradores casi definitivos de los artículos que pienso enviar a revistas con índice de impacto (es obligatorio que sea en ese tipo de revistas), así como la comunicación para el congreso de educación inclusiva del año que viene, en Granada. He aprendido a realizar muchos tipos de análisis estadísticos, como el análisis factorial y los análisis de diferencias de medias, así como las normas para presentar de manera formal los resultados, y presenté una comunicación en el Congreso de Educación Inclusiva celebrado en Oviedo con los avances de los primeros resultados. He redactado casi todo el marco teórico de la tesis doctoral y un borrador de las primeras conclusiones y propuestas de intervención, pero hace una semana me percaté de que cometí errores en los análisis factoriales de algunas variables (al menos el 50%...), por lo que ahora estoy de nuevo metido en ello. De todas formas, los cambios en las conclusiones serán leves. Es cierto que me ha costado bastante, he tenido que repetir los análisis estadísticos muchas veces (y ahora de nuevo...) porque es difícil estudiar a distancia y contenidos de los cuales teóricamente debería haber venido con mayor base en los estudios previos al Doctorado. Y siempre de cada texto que redactaba, he tenido que echar para atrás casi todo o retocar muchas cosas, pero esto es proceso de aprendizaje. Lo importante es todo lo que aprendas, y es grandioso contar con un director que lee con atención todo lo que le envías y que te exige revisar hasta el más mínimo detalle. Así es como aprenderás mejor a hacer tu trabajo y serás mejor profesional, aunque a cambio debas permanecer más tiempo en el Doctorado del que hubieras estado en condiciones normales. En teoría antes de haber terminado el año ya habré corregido todos los nuevos fallos, así que en teoría podría cumplir ese objetivo...Eso sí, el Plan de Investigación que presenté en su momento ha sufrido muchos cambios desde entonces, y no estoy haciendo lo que me hubiera gustado hacer desde el primer momento, pero porque planteé mal la propuesta de trabajo inicial, y los centros creo que no han estado satisfechos del todo con mi trabajo. Más aspectos a mejorar para futuras veces.
  4. En relación a este comentario que puse: "Aunque tengo proyectos que están aún en proceso, me gustaría comenzar algún nuevo proyecto de Consultoría educativa, intentando buscarlo u ofrecer mis servicios. En este último trimestre este servicio lo he tenido algo paralizado (salvo excepciones) porque el Doctorado me ha absorbido bastante". Bueno, es cierto que comencé a participar en la impartición de una actividad formativa sobre acoso escolar, pero se truncó. También estoy retomando antiguos proyectos que estaban paralizados (lo estoy haciendo ahora), y he revisado algún proyecto, pero poco más. Básicamente he estado muy centrado en los servicios de atención psicopedagógica y de apoyo escolar, y en el Doctorado.
  5. ¿Escribiré mi libro antes de 2017?. La respuesta es no. No he tenido tiempo para eso, he estado pensando ideas, pero se han quedado en el congelador. No obstante, he escrito bastantes cosas entre la tesis y los artículos y comunicaciones. Pero la idea era hacer algo más literario.
  6. "Intentar seguir aprendiendo de los errores y siendo un profesional más responsable y maduro, a la vez que tener más agallas a la hora de tomar decisiones y proponer nuevas actividades para mis alumnos y alumnas.". He mejorado mucho, pero todavía debo seguir creciendo mucho como profesional.
A nivel general, el año 2017 ha sido positivo. Es cierto que he tenido buenos y malos momentos, y no siempre he tomado decisiones acertadas o he propuesto actividades que hayan traído resultados positivos. De hecho el desarrollo de la tesis doctoral ha estado llena de errores continuos ("fails"), de los cuales aprendo de todos ellos, pero debo tener más cuidado y estar más atento. En cuanto a 2018, me propongo los siguientes objetivos:
  1. Seguir trabajando a diario con el gabinete y con todos los proyectos, planes y clientes que tengo y que tenga en un futuro. Intentar aprender a diario, tener más agallas, formarme más y ser un mejor profesional. Plantear nuevos servicios a trabajar y seguir con los mismos. Me gustaría profundizar más en psicología general, sobre todo relacionado con la conducta y las relaciones sociales y afectivas.
  2. Terminar de una puñetera vez (así de claro) el análisis de resultados de la tesis doctoral y redactar las conclusiones y las propuestas de intervención, así como dar el golpe final al marco teórico. Publicar los artículos basados en mis investigaciones (no es nada fácil, cada vez las revistas rechazan más artículos porque el nivel de exigencia y la competitividad está aumentando de manera considerable, más desde la publicación de los nuevos criterios de la ANECA, pero si no publico, no puedo doctorarme) y terminar las actividades formativas pendientes (solo una). Tal vez pueda pensar en nuevas publicaciones, o en escribir un libro, aunque esto mejor cuando ya haya zanjado el asunto de las publicaciones en revistas científicas de alto índice de impacto. Ciertamente hay muchas cosas que me han decepcionado, pero debo adaptarme al sistema.
  3. Retomar los proyectos de consultoría que quedaron congelados en 2016, aunque no depende exclusivamente de mí. También depende de la Administración público y de sus exigencias, y de otras terceras personas. 
No sé ahora mismo qué más decir, la idea es seguir trabajando en la misma línea, intentando ser un mejor profesional y aprender más a diario. Evolucionar, básicamente. Si tenéis sugerencias, no dudéis en decírmelas.

Aprovecho para desearos a todos una felices fiestas y un próspero año 2018, espero lleno de proyects personales exitosos y de mucha paz, salud y educación.

lunes, 12 de septiembre de 2016

La soledad del investigador

Realizar tareas de investigación puede ser una apasionante aventura. Además de todo lo que puedas aprender a diario, también puedes descubrir nuevas relaciones entre ideas y conocimientos, nuevas teorías, nuevas posibles líneas de investigación o incluso transformar la realidad a partir de lo que hayas investigado. Pero por muy apasionante que sea, no quiere decir que esto sea sencillo de hacer. Y uno de los aspectos que pueden influir en el rendimiento del investigador, concretamente del que se está formando, es la soledad. Sobre todo vamos a hablar de aquellos doctorandos que se forman a distancia, sea porque viven en un país diferente o porque, debido a razones de trabajo o económicas, no pueden acudir a las clases de las actividades formativas.

Todo el proceso que conlleva la realización de una Tesis Doctoral es duro en todas sus fases: La revisión bibliográfica (puedes llegar a tener que leer más de 300 fuentes del mismo tema, y muchas de ellas repitiendo muchos ideas, lo cual puede resultar agotador y desanimante), plantear adecuadamente la metodología de investigación que sea la más adecuada para los objetivos que te planteas con tu investigación (hay muchas técnicas y enfoques, pero no todas son adecuadas para conseguir tus propósitos, en algunas ocasiones el enfoque cuantitativo puede ser útil pero en otros requieres de utilizar técnicas más etnográficas), diseñar los instrumentos (es difícil crear instrumentos fiables y válidos, que recojan la información más significativa para tu investigación), validar los instrumentos (en una anterior entrada, donde hablaba sobre las dificultades de los doctorandos noveles, ya expuse las dificultades de conseguir a expertos que pudieran ayudarte en esta tarea, debido a las numerosas tareas que deben hacer y que les cuesta encontrar hueco para ayudarte), motivar a la muestra de participantes a implicarse en el estudio (si pasas cuestionarios, lo ideal es reunirlos a todos, porque si no, debes estar detrás de ellos y algunos pueden pasar de hacerlo por falta de tiempo o por no valorar lo que estás haciendo, pero muchas veces cuesta reunirlos a todos por diferentes motivos), redactar artículos sobre tus avances (en un Doctorado se exigen que sean revistas bien posicionadas en los rankings SJR para que te los validen, y son revistas que habitualmente rechazan el 80% de las propuestas que reciben porque solamente quieren lo mejor para mantenerse en esos rankings), analizar los datos (en las actividades formativas no te preparan para todo lo que puedas necesitar hacer, sea en técnicas cuantitativas como para las cualitativas, así que requieres de formarte más por tu cuenta y requerir la ayuda constante de tu Director/a de Tesis), escribir la Tesis (la media es de 250-500 páginas en una Tesis Doctoral del área de Ciencias Sociales, 100 en las de ciencias puras o de la salud, y 800 o más en una de Humanidades, lo cual es un trabajo serio y no es fácil integrar todas las fuentes consultadas en un texto original y con las citas realizadas correctamente),...y así un largo etcétera. La Tesis Doctoral es un gran trabajo individual que se realiza, de investigación, cuando lo habitual es que el trabajo de investigación siempre se realice en equipo. ¿Y qué sucede con los que nos formamos a distancia?

Los que nos formamos a distancia, aunque contemos con las nuevas tecnologías, nos falta el afecto o el calor de tener a compañeros con los que trabajar. Es cierto que el Director de Tesis siempre estará disponible y nos ayudará en todo lo que necesitemos, incluso a animarnos en los momentos de bloqueo, pero no es lo mismo el contacto por correo electrónico o por teléfono, que si lo tienes enfrente tuya, o en los tiempos anteriores cuando formabas parte del grupo de investigación e incluso, con suerte, podías trabajar junto a ellos mientras desarrollabas tu tesis, e ibas con regularidad (o incluso todos o casi todos los días) a la facultad a trabajar. Es cierto que cuentas con una plataforma donde realizas las actividades formativas y tienes a compañeros en ella, y a través de los foros podemos contactar, pero, ¡somos tantos ahora haciendo Doctorado! Cuesta mucho empatizar o socializar cuando tanta gente participa en los foros para preguntar dudas continuas, y te agobian tantos mensajes en los foros. Porque en una misma actividad formativa puede haber estudiantes de cualquier año del programa, teniendo en cuenta que los que lo están haciendo a tiempo parcial (como es mi caso) pueden estar hasta 5 años o más si han solicitado alguna prórroga. La cuestión es que nos pasamos demasiado tiempo trabajando encerrados en un despacho y/o en la biblioteca, sin nadie con quien compartir los avances, dificultades o frustraciones en persona, o con quien interactuar y compartir ideas o soluciones.

Dicho esto, ¿cómo podríamos intentar resolver o suavizar los síntomas de esta soledad?

  1. Asistir, en la medida de lo posible, a los congresos y jornadas que podamos, y que sean presenciales. Ahí podemos conocer a gente de nuestra área de investigación y poder socializar e intercambiar experiencias. Además, si hay tiempo y es un lugar que no conoces, en los ratos libres puedes aprovechar para hacer algo de turismo y probar nuevos platos, contando además con que habitualmente se suelen programar actividades culturales para los congresistas. Si estás a tiempo completo y no te coinciden con clases en actividades formativas, es lo ideal, aunque si trabajas es cierto que estás más limitado.
  2. Crear un blog donde publiques un diario (aunque sea semanal) con una entrada explicando tus avances, o reflexiones en relación a los contenidos que estás trabajando. Es bueno compartir tus conocimientos y experiencias investigadoras, y difundir tus entradas en tus redes sociales. Puedes también unirte a grupos de redes sociales como Linkedin de tu sector para lo mismo, aunque es cierto que esta red social últimamente está perdiendo peso y que ahora Facebook vuelve a ganarle terreno junto a Google+. Otros, los que son menos tímidos, pueden llegar a crearse un canal en Youtube y subir vídeos con esos contenidos, aunque es cierto que puede llegar a ser menos visible debido a lo saturado que está Youtube y que no siempre podemos ver vídeos en cualquier sitio, al contrario que leer, que no molesta a nadie.
  3. No dediques todas tus horas libres a la Tesis Doctoral. Es bueno tener aficiones complementarias que te permitan desconectar y desahogarte. Puedes hacer deporte o incluso formar parte de alguna asociación sin ánimo de lucro que desarrolle actividades de voluntariado social, que te permita además relacionarte con otras personas. Cualquier actividad que te permita relacionarte y disfrutar. Y si tampoco eres muy sociable a pesar de todo y no te estimula todo esto, pues puedes hacer cualquier actividad complementaria como pintar, componer música, dibujar historietas, escribir poesías, etc., y compartirlos con otros.
  4. Date un día de descanso, a ser posible los domingos, o los sábados. Si estamos trabajando, es normal que tengamos que hacer uso de los fines de semana para poder llevar todo al día. Si puedes permitírtelo (depende de cada caso), puedes escoger uno de los dos días para hacer una actividad diferente. Desde ir a la playa, o a un balneario, o a hacer senderismo, o hacer turismo rural, o incluso irse a un pequeño hotel a tener una noche romántica con tu pareja, si la tienes. No vayas solo, precisamente la idea es combatir, también, la soledad que a veces sentimos. Es bueno encontrar a alguien con quien desahogarnos, y que no sea a través de WhatsApp o de Facebook, sino en persona.
  5. Aunque no pertenezcáis a la misma rama de Educación (aunque seáis del mismo Programa de Doctorado), intentad hacer "piña" todos. Intenta crear foros de chistes, o de debate, para intentar socializar y desahogaros entre todos. El profesorado también puede participar, por supuesto. A lo mejor así os ayuda a que no os encontréis tan solos.
Bueno, son algunas reflexiones, la cuestión es seguir trabajando y luchando contra todas las adversidades. Investigar es duro, sobre todo porque no todo depende de ti, tienes que manejar muchas variables externas que a veces se te escapan de tu control, porque dependes de la implicación de muchos terceros para que todo salga adelante (el director/a de Tesis Doctoral, en su caso el codirector/a, los participantes de la población objeto de estudio, los expertos que te ayudan a validar los instrumentos que empleas, etc.). Hay que intentar pensar que hacemos esto porque nos hace ilusión, y que cuando terminemos, estaremos muy orgullosos del trabajo que hemos hecho y de lo que hemos aportado al conocimiento científico y a la sociedad en general (depende de la difusión que hagamos posteriormente). Como diría el youtuber JPelirrojo: ¡Ve a por ello! Os dejo su canción para que os entonéis un poco.


miércoles, 13 de julio de 2016

Dificultades iniciales que pueden tener los investigadores novatos en estudios de Doctorado

Todos sabemos que nadie nace aprendido. Y que los comienzos son siempre difíciles. Cuando uno estudia un Programa de Doctorado, está más limitado de recursos para poder investigar, y carece de convenios de colaboración con aquellas instituciones o contextos en los que deseamos investigar o que solicitemos su participación. También cuesta muchas veces solicitar ayuda a terceros para que nos ayuden en nuestra investigación. Analizaremos algunas de las principales dificultades que podemos encontrarnos como estudiantes de Doctorado o doctorandos:
  1. Las actividades formativas comienzan demasiado tarde: Algo muy positivo que traen los actuales Programas de Doctorado es que aportan pequeños cursos o actividades formativas que nos ayudarán a desarrollar mejor nuestra tarea investigadora al igual que la de difusión de los resultados de nuestras investigaciones. El problema es que hay muchos contenidos que se empiezan a dar, dependiendo del programa y de la universidad, cuando ya llevas un tiempo trabajando en tu Tesis Doctoral. Por ejemplo, puedes conocer los diferentes gestores bibliográficos como RefWorks, cuando ya llevas unos meses leyendo bibliografía para tu tesis, y la bibliografía que has leído hasta el momento la has ido anotando manualmente en una Hoja de Cálculo o en un documento word. Lo mismo pasa con la normativa que se utilice en tu área para citar la bibliografía. Muchos conocimientos o herramientas serían útiles de disponer desde el comienzo del programa para poder trabajar con ellas desde el principio. Lo mismo ocurre con algunas actividades que te ayudan en tu tarea de difusión. Resulta triste que organicen cursos sobre cómo preparar una comunicación o exponer un trabajo oralmente, ¡cuando ya te han obligado a hacerlo para un congreso previamente! ¿No sería mejor haber dispuesto de este material antes para que nuestra exposición saliera más enriquecida?
  2. No te han asignado desde un primer momento a un director de tesis: Al comenzar un programa de Doctorado, te asignan un tutor, quien en la mayoría de los casos, finalmente termina siendo tu director de tesis. Normalmente este tutor es especialista según la línea de investigación a la que te hayas inscrito cuando realizaste la preinscripción en el Programa de Doctorado. Pero puede pasar que tu tema de investigación sea tan específico que tu tutor asignado no sea especialista. Esto conlleva a que, mientras buscan a otro o se realizan los trámites para elegir a un nuevo director, puedan pasar meses, y por ello tu inicio en tu tesis se ralentice bastante. Es normal que provoque desmotivación, porque sientes soledad y que vas más atrasado que el resto. Si os encontráis en esta situación, os recomiendo comenzar solamente con la revisión bibliográfica. Se supone que, si habéis escogido el tema que habéis elegido, tenéis algunas nociones básicas procedentes de vuestros estudios de Grado y Posgrado, así que podéis partir de ella para leer libros, artículos, actas de congresos, etc., para ir haciendo esquemas y planteando un primer borrador de vuestro Plan de Investigación y de unos posibles instrumentos o ítems. Pero solamente son borradores. Bajo ningún concepto debéis empezar a hacer trabajo de campo sin el visto bueno de vuestro director de tesis, porque es muy fácil cometer errores (bastantes, además) cuando se comienza a diseñar instrumentos o simplemente para elaborar un marco teórico inicial sólido. En caso contrario, puede ser vuestro suicidio como investigadores, aunque suene muy drástico, ya que implicaría volver a empezar, dejar tirado al contexto en donde habéis comenzado y pueden incluso rechazarte por negarse a volver a empezar de nuevo.
  3. Cuesta implicar a terceras personas para que te ayuden a validar los instrumentos que uses en tu investigación: Cuando realizas una investigación, siempre partes de unas técnicas, sean cuantitativas, cualitativas o mixtas, que darán lugar a una serie de instrumentos. Uno de los instrumentos más utilizados en investigación son los cuestionarios. Antes de comenzar el trabajo de campo, es importante que esos instrumentos estén revisados y validados por expertos. Es cierto que puedes diseñarlos, pasarlos, y luego validarlos a través de algunas técnicas estadísticas como el análisis factorial, pero requeriría para ello de obtener una amplia muestra (aproximadamente 10 participantes por cada ítem que contenga el cuestionario), lo cual según los objetivos de nuestro estudio puede no ser factible. Por ello, realizar la validación de contenido a partir de la valoración de los cuestionarios por parte de expertos en la materia (por ejemplo, profesores universitarios con experiencia en el área que investigas, profesionales que ejercen en esa área, etc.) resulta muy importante, tanto si somos investigadores noveles como algo más experimentados (dos ojos ven más que uno, y doce más aún), No es fácil conseguir a estos expertos. Debemos recordar que todas estas personas, profesionales en activo, tienen ya de por sí muchas responsabilidades laborales, además de familiares. Bastante saturados están de trabajo como para dedicarle tiempo a revisar cuestionarios, algunos extensos e "infumables", y sin obtener ninguna remuneración a cambio. Y es una tarea de la que están ya cansados de hacer. Si no tienes confianza con ellos, no te conocen o ni siquiera conocen a tu director de tesis, pueden decirte que no o incluso darte el "no" al cabo de uno ó dos meses. Y si te conocen o al menos tienen relación con el director de tesis, pueden decirte al principio que sí, pero según las responsabilidades diarias que tengan estos profesionales, la tarea puede prolongarse pasados unos meses, y cuando digo unos meses, puede ser casi un curso entero sin que hayan sacado tiempo para revisarte los cuestionarios. Ni siquiera para una primera valoración general, sin profundizar en cada ítem. Esto puede desesperar a muchos doctorandos, desmotivarles, e incluso "tirar la toalla". Es algo habitual, así que no os desaniméis. Mientras tanto, seguid con las actividades formativas (cursar incluso alguna actividad de segundo año, si podéis compaginarlo, y así tienes más tiempo luego para hacer el trabajo de campo y los análisis), con la revisión bibliográfica, asistir a un congreso para exponer los inicios de tus proyectos y de los instrumentos realizados (hay que dedicarle tiempo también para prepararlo todo), escribiendo borradores de los capítulos del marco teórico e incluso algunas ideas que podrías plantear si obtienes unos resultados determinados en el diagnóstico, pensando en posibles propuestas de mejora que podrías plantear. Y por supuesto aprovechar ese tiempo para estudiar otros contenidos como mejorar vuestro nivel de idiomas. De esta manera, no os hundiréis y sentiréis que ese tiempo ha sido aprovechado y que se verá reflejado cuando hagáis el trabajo de campo y los análisis de los resultados. Poneos en el lugar de esas personas, no cobran por ello y tienen mucho trabajo ya de por sí como para dedicarlo a esa tarea de revisar, que no es fácil.
  4. Cuesta implicar a los participantes del estudio, en los contextos en los que investiguemos: Uno de los inconvenientes que tienen los doctorandos es que, en la mayoría de los casos, no existe la posibilidad de firmar un convenio de colaboración entre la universidad y el contexto en donde vayas a realizar la investigación (por ejemplo, colegios e institutos). Esto limita que verdaderamente consigas implicar a todos los participantes. Puede haber colegios que acepten participar por inercia, o porque en principio les interesa el proyecto, pero que les interese al equipo directivo no quiere decir que le interese a toda la comunidad educativa (digo esto para seguir con los ejemplos que he puesto antes, y porque al fin y al cabo estamos en un blog titulado "Investigación en Educación"). Si vas allí y les dejas los cuestionarios para que los rellenen en sus casas, muchos al final pueden perderse. Pueden pasar de rellenarlos, o incluso dárselo a terceras personas para que lo rellenen por ellos (más aún si es un cuestionario de marcar una opción en una Escala Likert de 1 a 5, por ejemplo, y anónimo), o debes estar detrás de ellos para que te los rellenen. Lo mejor es plantear una estrategia que consista en que, en un día y hora, puedas reunir a todos para pasar los instrumentos (en el caso del profesorado, puede ser un claustro), en alguna de las reuniones que los participantes de ese contexto mantengan habitualmente para coordinarse, y aprovechar ese día para pasar los instrumentos, aunque conviene antes haberse presentado en otra reunión previa para explicarles las características del estudio. Otra recomendación es que, cuando acudas a hablar con el equipo directivo para hablarles del proyecto, les entregues una copia de los instrumentos para que puedan revisarla y saber, de antemano, qué se les va a preguntar. Evitar incertidumbres motiva a que los participantes puedan animarse a participar si les convence todo lo que les propones. Si no logras controlar la participación de los participantes, valga la redundancia, en el estudio, éste puede fracasar por no reunir una muestra lo suficientemente representativa como para que los resultados del estudio sean válidos, lo cual conllevaría a que tu proyecto de investigación no fuese bien valorado.
  5. Dificultades para hacer trabajo de campo si estás trabajando, según horarios: Lamentablemente, hoy en día es difícil conseguir un empleo estable en un lugar determinado. Puedes estar continuamente desplazándote de un lugar a otro, o que te trasladen a un sitio más lejos por ser interino o provisional, y no disponer de una plaza fija para ti. Luego es cierto que, aunque tengas un puesto fijo con un horario cerrado, puede ser difícil acudir a realizar el trabajo de campo debido a la incompatibilidad de horarios. En educación, lo ideal es poder acudir a contextos a investigar de forma presencial. Nos quedan dos opciones: (A) Desarrollar el trabajo de campo en tu centro educativo (un estudio de caso), (B) Plantear un meta-análisis a partir de estudios ya realizados sobre el área y con una serie de variables en común (lo cual es muy, muy difícil, encontrar todos los estudios que cumplan esos rasgos en común, porque algunos a lo mejor ni están publicados digitalmente), o (C), recurrir a estrategias donde podamos "investigar a distancia". Esto es muy arriesgado, pero puede ser el último recurso si se gestiona bien. Tenemos desde los cuestionarios online (arriesgado porque no sabes quién lo rellena realmente, y algunos catedráticos o doctores pueden ponerte muchas trabas al uso de este procedimiento), a dejar los cuestionarios y recogerlos un día y hora en que podamos ir al centro, o que nos lo envíen por correo postal y nos ocupamos de todos los gastos de envío, o utilizar técnicas como las entrevistas telefónicas o por videoconferencia, entre otras, además de enviarnos por correo material para analizar de forma cualitativa, como documentos oficiales, evaluaciones, proyectos, etc. Conviene tener previsto todas estas circunstancias, aunque empecemos a hacerlo con el método "presencial", por si las circunstancias laborales o personales cambian de un día para otro. Aunque en el peor de los casos puedes pedir una prórroga si es algo temporal o incluso cambiar de contexto si vas a permanecer mucho tiempo allí, es una pena dejar una Tesis Doctoral o investigación por este motivo. Aquellos doctorandos que estén a tiempo completo y sean jóvenes estudiantes que solamente estén dedicados exclusivamente a su tesis y que sus padres le financian todo, no tendrán este problema, pero un alto porcentaje de doctorandos son profesionales en activo o personas que necesitan poder trabajar para financiar sus estudios de Doctorado o requieren estar opositando para mantener sus puestos de trabajo o su permanencia en listas de interinos.
Solamente he expuesto algunas "dificultades iniciales", es decir, pertenecientes al inicio de los estudios de Doctorado, a raíz de mi propia experiencia personal. Luego mientras se siga investigando, pueden surgir muchas más, pero algo que es fundamental es contar siempre con vuestro director de tesis para todo. Preguntadle cualquier duda, pedid consejos para resolver cualquier bache en los que encontréis, e incluso a otros profesionales expertos. No tengáis miedo de pedir ayuda, estáis aprendiendo, y es normal que podáis estancaros durante la realización de vuestra tesis doctoral. Como he dicho al principio, nadie nace aprendido, y los comienzos son siempre difíciles. Luego seréis vosotros quienes asesoréis a los nuevos estudiantes de Doctorado. 

viernes, 11 de marzo de 2016

¿Cuál debe ser la finalidad de la investigación en educación?

Hace unos días, en el diario "El Mundo" se publicó un artículo sobre el aumento de tesis doctorales defendidas en los últimos meses, donde en los últimos seis meses se han defendido, aproximadamente, casi 20.000 tesis doctorales. ¿Por qué se debe esto? Para muchos, en febrero de este mes terminaba el plazo para defender su Tesis Doctoral, ya que tras la publicación del Real Decreto de 2011 en el cual se publicaban el nuevo plan de estudios de los programas de Doctorado siguiendo las características del Plan Bolonia, se les daba cinco años de plazo a los doctorandos del antiguo plan de estudios para que terminaran su tesis doctoral, desde que la empezaron (supongo, ya que en mi clase hay muchos que proceden del plan de estudios antiguo). En el actual plan de estudios, los doctorandos a tiempo completo tienen un plazo de 3 años para hacerla (inclusive diseñar el plan de investigación con el marco teórico y demás), y los que escogen la modalidad a tiempo parcial (gente que trabaja a la vez, como es mi caso, o porque a lo mejor a la vez estudia otras cosas como un Máster, hay de todo) tiene un plazo de 5 años. Pueden solicitar una prórroga, de 2 años en el primero y 3 en el segundo. Aún así, a raíz de lo que he estado comprobando durante este tiempo y he hablado con otras personas, junto con lecturas como las del artículo que he enlazado:
  • ¿Cuál debe ser la finalidad de la investigación en educación? ¿Solamente seguir construyendo el conocimiento científico que rodea al área de la educación, en todas sus especialidades, o también debe intentar apostar por la mejora?
  • ¿Se puede hacer una tesis doctoral de calidad en solo 3 años? ¿Se ha devaluado últimamente el doctorado?
Se dice que, debido a la crisis económica, el número de jóvenes que deciden continuar sus estudios universitarios matriculándose en un programa de Doctorado ha aumentado de forma progresiva, sobre todo en las áreas de Humanidades y de Ciencias Sociales. Esta área, debido a que el número de salidas profesionales y la demanda en el mercado laboral en nuestro país está más limitada, muchos intentan seguir estudiando para ver si existe alguna posibilidad de entrar en la universidad a trabajar. Un inconveniente que encontramos aquí es el siguiente: ¿Existen en todos una vocación por la profesión de investigador? Antes solamente un grupo selecto de personas realizaban la tesis doctoral, y habitualmente todos sentían vocación (siempre habrá excepciones). Y si no existe vocación, ¿surgirán ideas de proyectos que valgan la pena, en el sentido de que aporten algo nuevo a la comunidad científica y ayuden a progresar a la sociedad? Para hablar de esto, voy a centrarme en la rama de Educación, que es la mía.

¿Cómo deberían ser las tesis doctorales en educación? Se dice que al investigador solamente le interesa el conocimiento, y no tanto la mejora, cuya labor ya pertenecería a los profesionales de la educación que ejercen (orientadores, educadores sociales, maestros, etc.). Que el investigador aporta la teoría, y luego los profesionales la adaptan a la práctica educativa y al contexto en el que ejercen. De ahí a que se acuse siempre a la universidad española de ser muy teórica, y que los nuevos graduados se quejen de que estén desorientados a la hora de ejercer. Y con esto planteo lo siguiente: ¿Existe alguna manera de resolver esto? ¿De conectar las políticas educativas con la investigación? Personalmente, creo que se debería investigar siempre con el fin de mejorar directamente. Hay muchos proyectos de investigación y estudios que le dan muchas vueltas a las mismas ideas, y que finalmente se quedan en el papel. Yo creo que deberíamos intentar hacer un esfuerzo y plantear proyectos destinados a investigar y seguir construyendo el conocimiento científico, por supuestísimo (es la esencia de la investigación), pero además luego intentando llevar a la práctica, dentro del mismo proyecto, aquellas teorías que estemos investigando, las relaciones entre esas variables, a partir de medidas que reflejen, en su fundamentación teórica, todo ese conocimiento científico que hemos estudiado, e intentemos influir en un contexto concreto. Es evidente que no vamos a cambiar nuestro mundo con nuestra tesis doctoral, pero sí podemos intentar influir en un contexto, y luego esos resultados pueden difundirse, sobre todo entre los centros de profesores y centros regionales de innovación y formación, entre otras posibilidades. Esos resultados, puestos en práctica, ayudan a descubrir nuevos factores, dar mayor sentido a la teoría y convencer a los demás (sobre todo a los llamados "antipedagogos", que hace poco volvió a salir un debate sobre ello), y ayudan a que la gente valore más las tesis doctorales y los doctorados en sí, que últimamente muchos consideran que la calidad está disminuyendo (más con las nuevas medidas) y que se está devaluando, más aún en España que tiene poca trascendencia fuera de la Universidad.

Para ello, no debería haber límites de tiempo. El doctorando debería tener libertad para realizar su trabajo de investigación el tiempo que necesite, apostando siempre por la calidad. De nada sirve exportar muchas tesis doctorales si luego no son trascendentes, o no aportan nada nuevo y relevante (de hecho, muchos acusan de que muchas tesis son muy "localistas") para el desarrollo, en este caso, del mundo de la educación. Con una tesis doctoral puede cambiarse un contexto, mejorar resultados, y poco a poco puede transferirse a otros contextos, o incluso cambiar la legislación educativa. Dejemos que los doctorandos planteen sus propias propuestas y no les pongamos trabas (otra cosa es que la metodología esté mal planteada, o el marco teórico de referencia sea escaso, eso ya es diferente) por temor a que pueda ser muy arriesgado o complejo. Si la tesis se convierte en un "trámite", al final la devaluaremos aún más. Y dejar el tiempo que necesiten, que disfruten la tesis. Precisamente una tesis doctoral tiene más sentido cuando la aplicamos al contexto de nuestro trabajo, si es que ejercemos. ¿Por qué no desarrollar una tesis bajo nuestro trabajo como orientador, para ayudar a mejorar la práctica de nuestra profesión, de forma directa? (además de que ayude a mejorar nuestro desarrollo profesional).

Son algunas reflexiones. La cuestión es que, además de que la investigación educativa ayude a seguir construyendo el conocimiento científico, la práctica educativa se mejore y ayude a mejorar a algunos contextos educativos. Llamándote este blog "Investigación en educación", venía a cuento hablar de este tema ahora y reflexionar sobre ello.